Sabado 13 de Enero de 2018
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Conflicto petrolero: una fuerte llamada de alerta
Domingo 7 Ene 2018

La llegada de unos 200 telegramas de despido en las últimas horas a trabajadores petroleros pertenecientes a unas diez empresas contratistas, principalmente de YPF, y el temor de que esa cifra crecería hasta afectar a entre 700 y 800 personas, provocó la decisión gremial de ir al paro por tiempo indeterminado -que se buscó frenar con dictado de la conciliación obligatoria por parte del Ministerio de Trabajo planteando a las partes retrotraer la situación al punto anterior a los despidos-, encendió todas las luces de alerta.

Los recursos que ingresan al Estado Provincial tienen tres pilares fundamentales, y uno de ellos es el que proviene directamente de la actividad hidrocarburífera a través de las Regalías. Otro son los recursos de los impuestos provinciales, fundamentalmente Ingresos Brutos. Resentida la actividad petrolera, toda la economía que rodea al sector también se ve afectada y por ende la recaudación cae y se lesiona, así, al segundo de los tres pilares. El tercero son los ingresos por la Coparticipación Nacional. 

A la hora de analizar este último conflicto desatado en el sector nos encontramos con que el comunicado de YPF sobre las razones que la llevaron a la determinación de cancelar contratos con varias empresas, derivando en la desafectación de mano de obra, es aún más preocupante que el conflicto en sí mismo. 

Al justificar los despidos, las empresas contratistas afirmaron que la petrolera estatal redujo el nivel de actividad en la cuenca santacruceña y por lo tanto recortó los contratos. En ese sentido también fue la afirmación del secretario general de los Petroleros Privados al asegurar que la operadora “busca la manera de reducir los puestos de trabajo”, planteando tras una frustrada reunión que el diálogo “está agotado”.

YPF argumentó que está llevando adelante un proceso de “adecuación de sus niveles de actividad”, que ya concretó en las cuencas de Neuquén y Chubut, para hacer frente al “escenario complejo” que atraviesa la actividad petrolera a nivel internacional, para lo cual decidieron “avanzar” esa “adecuación” para “garantizar un crecimiento sostenible”, destacando que la empresa “trabajó con las autoridades provinciales y sindicales para poder implementar estas decisiones con el menor impacto imposible”, dando a entender que la decisión había sido anticipada y detallando los “planes” de inversión previstos para el 2018. Claramente para YPF “adecuación” es sinónimo de “despidos”.

El argumento empresarial es rechazado tanto por autoridades provinciales como gremiales. Afirman que se busca ajustar por los trabajadores, pese a que el barril de crudo se ha incrementado. “El crudo promedia los 66 dólares y toman decisiones como si costara 20” afirmaron, y que el escenario actual de despidos es debido a que la operadora decidió “reducir la inversión proyectada en detrimento de la mantención de los puestos de trabajo y la producción en la provincia”. 

En ese marco, los gremios redactaron un petitorio que entregaron tanto al Gobierno Provincial como a los intendentes de las localidades petroleras, al igual que a los legisladores provinciales y nacionales por Santa Cruz. 

Afirman que llevaron adelante “innumerables gestiones” para frenar los despidos y exigen a las autoridades que “tomen parte activa en esta coyuntura”. 

Al recibir el petitorio, desde el Gobierno recordaron que se demandó a la operadora rever la situación y detener los despidos, al tiempo que reclamaron se dé comienzo a “un proceso de mayor productividad”. También trajeron a colación que la Provincia cedió un porcentaje de regalías a cambio de que se incrementen los equipos de perforación para subir la producción. 

A la vez que sostuvieron que junto al Gremio “se han realizado todas las acciones posibles” para evitar despidos en el sector, responsabilizando en forma directa al Gobierno Nacional por la situación que se atraviesa.

Lo cierto es que, más allá de las argumentaciones, hay una multiplicidad de causas que llevaron a que se llegue a este punto que, de no solucionarse, podría traer fuertes consecuencias sociales a una vasta porción de la población santacruceña, de forma directa e indirecta, y Santa Cruz ya lo vivió.

Por un lado, la decisión del Gobierno Nacional de modificar la política energética dejando liberado el mercado petrolero a los vaivenes internacionales, y enfocar las prioridades de la petrolera estatal en la explotación del no convencional, impacta de lleno en la provincia, donde casi el 100% de la actividad está abocada a la producción convencional. Más allá de los planes de inversión que afirma YPF tener, claramente lo que se vive, fundamentalmente en la Zona Norte, es una continua reducción de la producción. La puja entre empresa y gremio por lograr una mayor flexibilidad en las condiciones laborales también trajo sus consecuencias. 

Y si bien desde que comenzó la baja paulatina del barril criollo las autoridades provinciales se abocaron a tratar, junto al gremio, de mantener los puestos de trabajo, el margen de acción ha sido escaso. Comparado con Chubut o Neuquén, no han existido despidos masivos, pero la producción también se ha visto reducida drásticamente, llegando a una caída de más del 10%. 

El margen de presión, en especial con YPF, advirtiendo con una revocación de áreas de no revertirse las decisiones, es escaso y más complicado que probable, debido a múltiples circunstancias. La operadora lo sabe y también se sirve de ello, privilegiando las razones del mercado por encima de una función fundamental y no sólo financiera: la de ser el principal eje de empleo en una gran parte de la Zona Norte Provincial y el impacto no sólo económico sino también social que su decisión de “readecuar” a la baja la actividad en el Golfo San Jorge provocará irremediablemente. 

El Gobierno Nacional incentiva la mirada mercantilista de YPF, y las diferencias políticas existentes entre la Nación y la Provincia hacen que el interés de solucionar con una mirada no sólo económica sino también social sea de escaso a nulo. 

Por todo ello, una mesa de diálogo es, indefectiblemente, el camino para encontrar una salida, pero también se deberían rever las condiciones contractuales, ya que hay algo que es indiscutible: Santa Cruz es la dueña del recurso, la explotación de este es indispensable para la economía provincial. Parada desde ese lugar, la Provincia toda debe reclamar las acciones y determinaciones que velen, no sólo por los puestos de trabajo, sino y fundamentalmente, por la reactivación del sector para impulsar al alza, nuevamente, la producción, ya que es la única manera de garantizar sustentabilidad al sector. Mientras eso no ocurra, la incertidumbre permanecerá y con ello la zozobra social y económica.


PARA EL ANALISIS


Despidos y paro 

El despido de unos 200 trabajadores desató la reacción gremial. Desde el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Santa Cruz advirtieron que las operadoras amenazan con incrementar el número a 800. El viernes el gremio inició un paro por tiempo indeterminado en toda la provincia y anunció que será afectada la producción en Zona Norte, mientras que en la región sur se garantizarán las guardias mínimas. Según pudo conocer La Opinión Austral, el gremio busca que el Ministerio de Trabajo de la Nación dicte la conciliación obligatoria para recién retomar las actividades en los yacimientos. 

En declaraciones a medios de comunicación de la Zona Norte de Santa Cruz, el secretario general Claudio Vidal expresó: “tenemos un comienzo de año muy difícil, y nos sentamos a trabajar con las autoridades de YPF”. El petrolero repitió que desde la entidad sindical “el respaldo del Gobierno Provincial está, pero sí advertimos que falta acompañamiento de las localidades. Muchas veces enfrentamos situaciones irregulares de las operadoras y enfrentamos solos estos conflictos, por lo que pedimos a los intendentes que también hagan propia la lucha, ya que los petroleros viven en las comunidades de las cuales ellos son responsables”.


Adecuar la operación

YPF emitió un comunicado de prensa señalando que “en un escenario complejo para la industria hidrocarburífera a nivel internacional y nacional, la compañía decidió avanzar en la adecuación de sus niveles de actividad en las distintas cuencas como forma para garantizar un crecimiento sostenible”.

“Estas decisiones ya se pudieron implementar en las provincias de Neuquén, Chubut y el objetivo es lograr una operación sustentable en Santa Cruz con 37 equipos de torre activos durante 2018”. 

En otro tramo del escrito, asevera que “YPF trabajó con las autoridades provinciales y sindicales para poder implementar estas decisiones con el menor impacto posible y confía que sus planes a futuro permitirán generar nuevas oportunidades de actividad y empleo en la cuenca”. 

Destacan que para este año contemplan “la perforación de 34 pozos nuevos y 300 intervenciones con equipos de workover orientadas a proyectos de recuperación secundaria que permitirán sostener e incrementar la producción”. La empresa “iniciará un proyecto piloto de recuperación terciaria en el yacimiento de Los Perales extendiendo el horizonte de sus yacimientos con la perforación de 8 pozos y la adquisición de una planta piloto para inyección de polímeros”, concluyó.


Entrega de petitorio

Los gremios de Petroleros Privados, UOCRA y UPSAP se manifestaron en el Palacio Municipal de Río Gallegos, al igual que lo hicieron en Las Heras, Caleta Olivia y Pico Truncado, para marcar desde un petitorio “qué posicionamiento vamos a tomar” tras los telegramas de despido enviados a los trabajadores de las subcontratistas de YPF.

En este contexto, Pablo Méndez, dirigente gremial de Las Heras, había expresado que “no tenemos claro cuál va a ser la política energética de YPF, queremos dejar marcado, desde cada localidad, el pensamiento de los santacruceños”. Por su parte, Leonel Gómez señaló a LU12 Radio Río Gallegos que “necesitamos que los diferentes referentes políticos de las diferentes entidades se pongan a la altura de las circunstancias y acompañen en esta problemática. Porque todos los municipios y la provincia viven de las regalías petroleras”. 


Una muestra de la política nacional

Así lo afirmó el vicegobernador al recibir el petitorio de manos de los gremios. “El sector público que tiene que tomar nota de lo que puede llegar a pasar en Santa Cruz si las políticas de Estado del Gobierno Nacional pasan del sector privado al sector público en línea directa, y me estoy refiriendo a lo que hoy están padeciendo los trabajadores petroleros de la provincia, que están siendo despedidos, están siendo echados, no se les pagan tarde los sueldos, los están tirando por la ventana, los están despidiendo”, y agregó: “Si alguien cree que esa política del Gobierno Nacional va a cambiar hacia el 2019 y no se va a aplicar en el sector público está equivocado, así que tome debida nota el sector público de Santa Cruz, porque no es pagar tarde o hacer los esfuerzos para ver cuando pagamos; es echar a la gente, dejarla sin trabajo” enfatizó.

Y recordó que en los últimos dos años “hemos perdido concretamente $ 200M por mes por la caída de la actividad petrolera, y esa menor actividad repercute no solamente en el tema de regalías sino en el resto de ingresos de la provincia, entonces tenemos que reflexionar un poco porque acá estamos haciendo un esfuerzo”.


Conciliación Obligatoria

El Ministerio de Trabajo dictó, finalmente, la Conciliación Obligatoria y convocó a una audiencia para el miércoles próximo a las 15 horas en la sede ministerial.

La misma intima a YPF a suspender los telegramas de despido y al Sindicato de Petroleros Privados las medidas de protesta.

Esta decisión llega luego de que fracasara un encuentro entre gremio y empresa para tratar de lograr una solución y al no llegar, los trabajadores lanzaran el paro por tiempo indeterminado en toda la provincia, afectando no sólo la labor de la operadora estatal sino también del resto de las empresas que operan en Santa Cruz.

Domingo 7 Ene 2018