Lunes 20 de Marzo de 2017
4134 lectores en línea
www.farmaciaslafranco.com.ar
Destellos Patagónicos, colección de cuentos cortos
Jueves 16 Mar 2017
Este es un espacio cedido por La Opinión Austral  hace más de diez años para aproximarnos a usted, Sr. Lector, e invitarlo a compartir el buen uso de las nuevas tecnologías, informática, Internet, como un medio de apoyo a la docencia, como una eficaz herramienta para ayudar desde la labor educativa salesiana en este vital proceso del “saber ser, sabiendo hacer”. Desde nuestro lugar, Patagonia Austral argentina abrimos una ventana, Destellos Patagónicos. Desde su apertura, de par en par nos ofrece en esta entrega:

Hombre de mar y de a caballo
Por Sergio Pellizza
Con su salud minada de tanto trajinar, desde su cama, el hombre miraba el techo blanco y lizo. De pronto sus recuerdos comenzaron a dibujar sobre esa pulida superficie, líneas y contornos sin significación alguna que inmediatamente se borraban al dejar de pensar en ellas. 
Tomó de la mesa de luz su vieja brújula de bronce y la apretó contra su pecho como pidiéndole un rumbo para su último viaje. El noble instrumento que jamás le había fallado le indico de inmediato el meridiano del lugar. Supo que sus pies apuntaban al norte y su cabeza con todo lo que había en ella, al sur. El sur, la Patagonia, allí estaban muchos recuerdos. En el liso techo comenzaron a formarse nuevas líneas, ahora con sentido. Perfilaban una costa. Sintió en su boca el sabor de la sal y en su cara el viento Nor-Este que hinchaba las velas de la goleta Santa Cruz con rumbo 180 grados. Estaba a bordo y era el segundo del Comandante Luis Piedra Buena. La costa se proyectaba nítidamente ahora en la blanca superficie como si fuera un mapa sobre el que observaba cada accidente costero corrigiendo muchas veces su forma en su libreta de notas, que luego llevaría a las cartas náuticas… La pesada embarcación de lento andar le permitía valiosas observaciones. 
Recordó que habían zarpado de los Pozos en Buenos Aires en septiembre de 1877. Sintió el temporal que los sorprendió en el golfo San Jorge y que produce serias averías. La tempestad parece llevarse algunos recuerdos, pero las líneas que ahora ya están formando un mapa siguen allí como queriendo anclar los más relevantes. 
Así recuerda el primer viaje iniciado en febrero de 1877 con el Dr. Francisco Pascasio Moreno rumbo a las nacientes del río San Cruz.
Luego otro con Ramón Lista en 1878 rumbo a las nacientes del río Chico. 
Hay más viajes en su mapa y se van dibujando a medida que los recuerda el número 3 lo inició en septiembre de 1879 de a caballo y a pie buscando un paso en la cordillera en las inmediaciones del lago San Martín. El 4 lo inicia en septiembre de 1880 explorando el camino de la cordillera hasta Chubut. El 5 lo inició en agosto de 1882 buscando el camino de la costa rumbo a Puerto Deseado. El 6 lo inició en diciembre de 1883 rumbo a las nacientes de los ríos Coig y Gallegos. El 7 Lo inició en noviembre de 1889 para explorar la región cordillerana. 
Su salud se resintió como consecuencia de tanto trajinar y decidió volver a Buenos Aires definitivamente para darle a la Marina sus últimos años. Se retiró en el año 1905 y falleció en Buenos Aires en el año del Centenario, 1910, olvidado por quienes tanto le debían. Su fallecimiento apenas fue tratado en los medios de la época... Amigo leal de los indígenas a quienes siempre defendió, este hecho le permitió hacer crecer nuestro país sin derramamiento de sangre alguno. Vale entonces formular nuestro reconocimiento a este singular hombre que engrandeció la República Argentina a la que sirvió como marino y primer gobernante de lo que es hoy la Provincia de Santa Cruz. 
Recorrió a caballo en sus siete expediciones unos 8.500 kilómetros.
Era un hombre práctico: mientras casi todos los otros exploradores perdían mucho de su tiempo y esfuerzo en exploraciones geológicas y botánicas, a Moyano le interesaban el posible uso de los caminos y ríos y la exactitud de los límites con Chile. 
Carlos María Moyano, el hombre que moría aferrado a su brújula, fue el más notable explorador y geógrafo del país. 
A este gaucho cuyano que fuera marino, explorador, cartógrafo y gobernante ejemplar, el país le debe mucho de su espacio territorial.
Este hombre de mar y de a caballo siempre supo que el sur existe y que es argentino… Donde no había camino, abrió patria al andar.

Contacto: destellospatagonicos@gmail.com. 

Jueves 16 Mar 2017