Lunes 20 de Marzo de 2017
486 lectores en línea
www.farmaciaslafranco.com.ar
Te están buscando matador
Por Belén Manquepi Gómez.
Lunes 20 Mar 2017
Cada cierto tiempo, el estómago se me aprieta, mis dedos dejan de tener precisión y no puedo dejar de mover la patita. CRiGal es un equipo de básquet en silla de ruedas. Error, es un club que cuenta con un equipo. Ok, nuevamente error, ha tenido uno, dos, tres.

La primera vez que vi un partido me dolía cuando se caían porque parecía que… no sé… eran… ¿indefensos?, ¿son indefensos porque les falta una pierna? ¡C'mon! 

Después se me pasó y empecé a admirar eso de caerse y levantarse. ¿Acaso no todos nos caemos y nos levantamos todo el tiempo? Empecé a evaluar cómo jugaban, quién se destacaba, cómo era todo el tema del básquet en silla. La exigencia era igual a la de otras competencias, así que ahora quería ver algo interesante, algo de nivel. 

Un día les llegó el ascenso, en 2013 mantuvieron la categoría y en 2014, llegaron a la serie final, pero la perdieron contra Cilsa en Río Gallegos. Fue medio como un “uf”. 

En 2015, la serie semifinal con Crol fue… (inserte palabras que describan la sensación aquí). No soy exitista, pero me gusta que cuando alguien se esfuerza logre lo que quiere, que se lo gane. CRiGal había sido superior a Crol, pero ¿lo sería con SICA? Sí, Juan Soto tenía razón, CRiGal estaba dos escalones más arriba. Y lo más importante es que jugaban en equipo, se pasaban la pelota, rotaban. Me gustó lo que vi esa noche. 

A las corridas por la falta de apoyo económico o, para ser más precisos, porque no les habían cumplido la palabra empeñada, con esfuerzo y unión, ese grupo de personas en sillas de ruedas festejó y no fue uno sino dos campeonatos, porque además ese año CRiGal B había ascendido del Federal al TNA. 

Una de las dedicatorias de los jugadores fue a Graciela Di Simone, una señora super interesante que falleció hace algún tiempo. Deportista paralímpica, de las primeras, de esas personas con las que te sentás y querés que te siga contando. Ella dijo: “se creció un montón, estamos a un pasito de ascender a la Primera categoría del básquet nacional”. En 2015, CRiGal no sólo estaba en la Primera, además era el mejor del país. 

El público de esa noche era destacable, ese equipo se lo merecía, se merecía que se los aplaudiese de pie, yo no podía, tenía el anotador, el celular, el termo, la campera y el bolso. Me sacaron una sonrisa y yo no sonrío tan fácilmente.

El año pasado había que defender el título, ahora tenían un equipo en TNA y otro en la Liga. El equipo de Primera se quedó sin serie final y quedó tercero y CRiGal B abandonó la competencia en la instancia para clasificar al cuadrangular final, quedando cuarto. A pesar de no haber podido ser los Nº 1, en 2016 tuvieron un nuevo campeón, el equipo de 3x3 debutó en los Juegos Evita y se colgó el Oro. 

El día del ascenso, mientras todos festejaban y se sacaban fotos, en los parlantes del CEPARD sonaba Matador. En el gimnasio del CEPARD, en la cancha de Boxing o en el lugar que encuentren para entrenar y jugar, tus rivales “te van a estar buscando matador”. Campeón en la Liga, en el Federal y en los Juegos Evita, CRiGal demostró de lo que es capaz. 

Este año, en su quinta temporada en la Liga A, el equipo se llamará Boxing-CriGal. El Albiverde les va a ceder el espacio para la Escuela de Básquet y van a trabajar en conjunto. A nivel deportivo, CRiGal creció, pero en lo institucional es un club con herramientas insuficientes. A ellos todavía les faltan varias cosas, pero una esencial: el gimnasio propio. De eso también se acordaba Graciela... ¿No se lo han ganado ya? 
Lunes 20 Mar 2017