EL LUNES

El Senado tratará los límites a la deuda externa

La sesión será el próximo lunes. También se establecerá que cualquier acuerdo con el FMI deba ser aprobado por el Congreso de la Nación.

Por Sebastián Premici


El próximo lunes, el Senado de la Nación buscará darle media sanción al proyecto que fija un límite al endeudamiento externo y establece que cualquier acuerdo rubricado con el Fondo Monetario Internacional deba ser aprobado por el Congreso.

 

Se sabe que el objetivo de la iniciativa parlamentaria es establecer un determinado porcentaje de deuda en dólares en relación a la emisión total para que cualquier esquema de pasivos sea sustentable en el tiempo y no se produzcan los cuellos de botellas, tal como lo demuestra la herencia macrista.

 

Los legisladores del Frente de Todos agregaron al texto original que los recursos obtenidos por la emisión de deuda y los programas con el FMI no puedan ser utilizados para gastos corrientes.

 

“El proceso de endeudamiento que se dio a partir del acceso a los mercados de crédito internacionales en abril de 2016 culminó con una carga de deuda pública en moneda extranjera que se tornó insostenible, llevando a la República Argentina a atravesar una situación de emergencia económica y social. Tales circunstancias fueron reconocidas por el Congreso al sancionar la Ley Nº 27.541 de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el marco de la Emergencia Pública, que declaró la emergencia en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y social”, puede leerse en los fundamentos del proyecto.

 

Buscan que los recursos obtenidos no puedan ser utilizados para gastos corrientes

 

El macrismo llevó la deuda pública del 53 por ciento del PBI al 90 por ciento del producto en sólo cuatro años. Pero lo más complejo fue la estructura de vencimientos trazada, concentrados en 2020 y 2021. Tras la clausura de los mercados voluntarios de créditos en 2018 porque ya se avizoraban las dificultades para el repago de esa deuda, a Macri no le quedó otra que recurrir al FMI, con un programa de Stand By.

 

“La emisión de títulos públicos en moneda extranjera se tornó insostenible; en el año 2018 se le adicionó la firma de un programa de préstamo con el FMI bajo la modalidad “stand-by arrangement” (SBA) por 57.000 millones de dólares, que condicionaba el desarrollo de políticas para la siguiente gestión. Al tratarse de un préstamo firmado con un organismo multilateral del que la Argentina es miembro, no requirió su aprobación por parte del Congreso”, agrega la iniciativa.

 

Por eso ahora se le solicitará al Parlamento la aprobación explícita de cualquier acuerdo con el organismo, negociación que ya está en curso y que en diciembre podría arrojar novedades.

 

Según el reciente informe de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), la gran urgencia sigue siendo la falta de dólares. Quizás por eso el apuro con cerrar lo antes posible una renegociación con el organismo a pesar de que los vencimientos de capital más fuertes empiezan a correr a partir de 2022.

 

“Es previsible que el Gobierno busque fuentes adicionales de financiamiento que refuercen la oferta de dólares, en una estrategia que podría incluir al FMI”, sostuvo la FIDE en su último trabajo de noviembre. En este sentido, el Gobierno está negociando un Programa de Facilidades Extendidas que suele ser mucho más riguroso que un Stand by en términos del control de la política económica. Desde el Gobierno sostienen que no tendrá cláusulas sobre “reformas estructurales”, entiéndase ajuste.

 

“Argentina es hoy el país donde el FMI tiene comprometida la mayor parte de sus recursos (32,2%) muy lejos de Egipto, el segundo país en importancia (12,2%). A pesar de esa capacidad de negociación de Argentina, una línea económica ortodoxa impulsada por el poder económico local agrupado en AEA pretende que el país solicite un nuevo desembolso condicionado a reformas estructurales”, indicó un reciente trabajo del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz.

 

El macrismo llevó la deuda pública del 53% del PBI al 90% en sólo cuatro años

 

Sobre el límite a la toma de deuda en dólares en relación al total de pasivos que puede emitir un país, existe una anécdota ya universal: Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff escribieron sobre la ratio deuda PBI.

 

Un paper histórico. Un investigador junior les pidió la base de datos para chequear la información y replicó las cuentas. Estaban todas mal.

 

“Hay trayectorias de deuda que a priori pueden parecen sustentables. Pero luego pasa algo, una devaluación inesperada, una pandemia, una recesión mundial, y tenés una crisis de deuda. Y luego está el endeudamiento que Macri pudo tomar porque lo votaron. Pudo subir las tarifas como las subió porque lo votaron. Es bastante difícil legislar sobre un tema que es tanto político como económico, pero donde no hay un número mágico”, analizó un exfuncionario de Economía ante la consulta de este periodista

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