TENÍA 59 AÑOS

Murió de un infarto Sergio Nardelli, CEO de Vicentin

Según publicó el canal de noticias A24 el CEO del Grupo Vicentín murió de un paro cardio respiratorio. Los dueños de la empresa siguen con protestas frente a sus domicilios por reclamos de los trabajadores para que les paguen los sueldos atrasados. Hacía pocos días que el presidente Alberto Fernández había anunciado que quitaría el decreto de intervención.

Por La Opinión Austral


A días de publicado el DNU donde el Gobierno anunció que daba de baja su intento de “expropiar” Vicentín, se conoció la muerte de una de los empresarios dueños del Grupo Vicentin. Se trata de Sergio "El Mono" Nardelli, quien falleció de un infarto.

Nardelli se involucró intensamente en el conflicto por la intervención de Vicentin, y de hecho, se reunió con Alberto Fernández en junio pasado para avanzar en negociaciones.

Ocurrió en su casa de Reconquista en Santa Fe. El deceso se habría producido por un paro cardíaco en la noche del miércoles. Según sus allegados estuvo bien durante la tarde, e incluso mantuvo reuniones con amigos horas atrás. Otras versiones aseguraron que por la tarde hubo unos 300 trabajadores protestando frente a su domicilio.

 La periodista Cinthia García publicó una foto donde se ve la ambulancia en la casa de Nardelli.
La periodista Cinthia García publicó una foto donde se ve la ambulancia en la casa de Nardelli.

El Gobierno nacional había buscado intervenir la empresa agroexportadora, pero luego dio marcha atrás.

Todo comenzó en junio con la idea de intervención y luego se hablaba de expropiación. Luego, el 31 de julio, Alberto Fernández anunció que derogaba el DNU 522/2020 que él mismo había firmado en junio porque no había podido conocer el "pasivo real" de la empresa, porque el juez interviniente había decidido mantener a los antiguos directores privados.

Mientras tanto, los empresarios a cargo de la firma siguen recibiendo protestas por parte de los trabajadores de sus empresas. El martes trabajadores de la Algodonera Avellaneda se movilizaron frente a la casa de Alberto Padoan, una de las cabezas de la cerealera santafesina, para reclamar el pago adeudado de sus salarios.

El reclamo es mayor que la nómina salarial. La gran preocupación está dada porque la compañía amenaza con cerrar la unidad productiva y dejar sin trabajo a 430 personas, en un momento en que el conflicto va en escalada y podría extenderse a otras unidades del grupo de negocios, que según la Federación de Cooperativas Agro Alimentarias “está funcionando sólo al 20%”.

La marcha atrás del Gobierno sobre Vicentín generó sorpresa en algunos sectores que veían con ilusión la intervención del Estado en una situación que se ha vuelto inmanejable para los acreedores. Si bien era sabido que la decisión política molestaría a algunos sectores, no creían que ese “poder” se impusiera de tal modo e hiciera tambalear los 7000 puestos de trabajo que dependen de la cerealera.

“El Gobierno venía pagando una parte de los sueldos con el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción pero la empresa no completó su parte. Y ahora, en medio de ésta situación legal tan compleja, el ATP no fue solicitado y no cobraron nada.

El conflicto laboral se mantiene abierto desde febrero. Las movilizaciones y protestas se mantienen todos los días en los domicilios de Sergio Nardelli y Alejandro Padoan, directores del grupo y tienen como principal exigencia que la empresa complete la parte atrasada de los salarios y actualice las remuneraciones que varían entre 20 y 25 mil pesos por mes.

Desde la empresa plantean que es una discusión de encuadramiento sindical entre textiles y aceiteros, pero pero por parte de los trabajadores sostienen que es un argumento para «desviar el foco de la cuestión». Carlos Zamboni, abogado de la Federación Aceitera, afirmó además que probablemente se extienda a otras unidades productivas”

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