ANABEL VICARIO, APASIONADA DEL ARTE MARCIAL

La historia de la impulsora del taekwondo adaptado en Santa Cruz

Sus inicios como taekwondista. El acompañamiento de sus hermanas y la posibilidad de crear un espacio de inclusión para aquellas personas con discapacidad que deseen participar del taekwondoo adaptado.

Por La Opinión Zona Norte


Que una persona tenga una discapacidad no es un impedimento para realizar un arte marcial. Por lo menos en Caleta Olivia.

En la ciudad del norte de Santa Cruz existe la Escuela Municipal de Taekwondo Adaptado que, mediante su instructora Anabel Vicario, recibe a niños, adolescentes y adultos que tengan alguna discapacidad para ser parte de la familia taekwondista.

 

Anabel es la mayor de las tres hermanas Vicario que forman parte del “Grupo Vicario”, pionero de la disciplina en Caleta.

“Yo empecé a practicarlo a los 6 años y ellas me siguieron, tanto Marisol como Pamela”, afirmó a La Opinión Zona Norte.

El inicio de Anabel en el taekwondo adaptado

El nacimiento de sus hijos la obligó a ponerle pausa al deporte. En su retorno a Caleta Olivia, luego de vivir en Córdoba durante años, sus hermanas habían comenzado con el Grupo Vicario. Donde Anabel se sumó al área de taekwondo adaptado.

“Me capacité, soy auxiliar de maestra especial, acompañante terapéutica, cursé lengua de señas y estimulación temprana”, confirmó Anabel.

Las problemáticas se le presentaron a Anabel en el momento en que inició con su escuelita hace siete años: “Me dificultaba saber cómo poder enseñar y transmitir lo que es el taekwondo”.

A partir de ahí, decidió hacer un curso internacional en Perú, junto a sus hermanas, del programa “Taekwondo kids”, del sabonim Fabián Izquierdo, el cual se trataba de enseñar el arte marcial a través del juego.

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Una reflexión y la importancia de la inclusión

“El taekwondo adaptado es una terapia más para los chicos, no es sólo patear y golpear”, afirmó la instructora.

Vicario aseguró que además de trabajar lo que es el arte marcial, se dedican a “trabajar la sociabilización, a que ellos sean más independientes, es un trabajo complejo, pero lo hacemos con responsabilidad”, dijo.

Anabel creó Escuela Municipal de Taekwondo Adaptado de Caleta Olivia hace siete años y tiene reconocimiento mundial, ya que ella trabaja en impulsar la inclusión del deporte en todo el mundo.

Junto con el sabonim Leonardo Oros Duek, quien reside en Israel y trabaja con personas con discapacidad, están en proceso del segundo libro de “Guía para instructores”. La primera edición, que fue aprobada por la ITF, fue presentada en Centroamérica, el Caribe y Europa.

Próximamente realizarán en conjunto el primer curso online de taekwondo adaptado y los disertantes serán ellos dos.

Las clases en la escuela

Las mismas duran 45 minutos, en las cuales trabajan desde un inicio Florencia, hija de Anabel, y su hijo Ricardo, que es acompañante terapéutico. Además las hermanas de Anabel colaboran constantemente.

Ellos esperan todo el día la clase de taekwondo porque “llegan con mucha felicidad, la familia los apoya y compartir con ellos un poquito de sus vidas es lo mejor”, señaló la instructora.

Los alumnos que tiene cuentan con discapacidades como Síndrome de Down, autismo, parálisis cerebral, retrasos madurativos, entre otros.

Pasar horas y horas capacitándose para que sus alumnos puedan tener una gran clase genera en ella y en el Grupo Vicario, familia taekwondista, una gran satisfacción y es reconfortante cuando ven la alegría de ellos. “Si mis alumnos ingresan con una sonrisa, mi trabajo está hecho”, finalizó Anabel

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