PIONERA A NIVEL MUNDIAL

Ley de Identidad de Género: una década viviendo con derechos

Al cumplirse 10 años de la norma que otorgó el derecho a la identidad de género, Laura (47) de Caleta Olivia y Félix (16) de El Calafate cuentan a La Opinión Austral sus historias y cómo la Ley 26.743 cambió sus vidas.

Por Belén Manquepi Gómez


“Esta conquista es para aquellas personas que fueron detenidas ilegalmente y que tuvieron que pasar horas, días y años en el calabozo por la persecución que el Estado ejercía contra nuestra comunidad por el sólo hecho de ser quienes éramos. Hoy este parlamento vino a restituir estos derechos que ha vulnerado. Este es un triunfo de la lucha, de la resistencia. ¡Aquí está la resistencia trans!”, celebraba la militante travesti Diana Sacayán el 9 de mayo de 2012.

Con 55 votos afirmativos, 0 negativos y 1 abstención, a las 21:10, el Senado había aprobado la Ley 26.743 de Identidad de Género.

Así, el Estado argentino comenzaba a reconocer la identidad de género como “la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo”.

Esta ley pionera posibilitó recibir un trato acorde a la identidad de género y que cada persona fuera identificada de ese modo en “los instrumentos que acreditan su identidad respecto de el/los nombre/s de pila, imagen y sexo con los que allí es registrada”.

 Diana Sacayán, quien en 2015 fue víctima de travesticidio, recibía en 2012 su nuevo DNI de la mano de la entonces presidenta, Cristina Fernández.
Diana Sacayán, quien en 2015 fue víctima de travesticidio, recibía en 2012 su nuevo DNI de la mano de la entonces presidenta, Cristina Fernández.

Sacayán sería una de las primeras en recibir su DNI de manos de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Tres años después, la militante travesti fue asesinada y por su muerte se dictó la primera condena por crimen de odio del país, a la cual luego la Cámara Nacional de Casación Penal decidió quitar el agravante de “odio a la identidad de género”.

“El Estado nos dio una identidad a hombres y mujeres trans. El 2012 es nuestra democracia, antes de eso vivíamos como las personas de la sociedad en la dictadura, con persecución, en clandestinidad, donde no eras nadie porque no tenías identidad”, dijo días atrás a este medio María Belén Correa, fundadora del Archivo de la Memoria Trans, resumiendo lo que significó la aprobación la Ley 26.743.

151 trámites de rectificación de Documento Nacional de Identidad se realizaron en Santa Cruz desde la sanción de la Ley 26.743

En una década, 12.655 personas rectificaron sus datos de identificación en el DNI de acuerdo con su identidad autopercibida de género, informó el Registro Nacional de las Personas.

En tanto que, según la información suministrada por el Registro Civil a La Opinión Austral, en Santa Cruz se han realizado 151 cambios de género desde la sanción de la ley a la fecha y se registraron cinco documentos de identidad con opción “X” tras el decreto presidencial Nº 476/2021.

Entre las personas que hicieron uso de la ley de Identidad de Género se encuentran Laura de 47 años y Félix de 16.

Laura (nombre ficticio) nació en Viedma, provincia de Río Negro, y hace ya 20 años se mudó a Caleta Olivia. Comenzó a “montarse” para trabajar en cabarets, pero cuando esto dejó de ser una opción viable se inició en el trabajo sexual. La decisión la tomó, como le ha sucedido a la mayoría de las mujeres trans, porque no conseguía otro trabajo.

La calle Tierra del Fuego fue el espacio que eligió para trabajar durante algunas horas durante casi una década.

La Policía de la ciudad de El Gorosito tiene la “costumbre” de que cada vez que ve una cara nueva, se la lleva a la comisaría, sin importar que la situación no lo amerite. Eso le pasó a Laura inicialmente y continúa sucediendo hoy con cualquier foráneo.

Muchas amistades me elogian por cómo he progresado

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Fue tras formar pareja que Laura dejó de trabajar y comenzó a estudiar. Logró cursar y graduarse de tres carreras, hoy es cuidadora domiciliaria nacional, acompañante terapéutica y auxiliar de enfermería.

“Tuve el privilegio de estudiar porque hice mi transición de grande, pero muchas mujeres que de chicas se han asumido no pudieron”, señala a La Opinión Austral.

La experiencia de cursada fue grata y graduarse le permitió trabajar de manera independiente y en instituciones privadas.

 El jardín de la UNPA-UACO, el lugar favorito de Laura.
El jardín de la UNPA-UACO, el lugar favorito de Laura.

Me di cuenta que la ley era muy importante. Al hacer mi cambio de documento, mi partida de nacimiento, inclusive, me identifiqué como me siento, una mujer transgénero. De esa forma la vida más fácil se me hizo, accedí a un tratamiento hormonal, me cubrió la operación de implantes”, destaca sobre la aplicación del artículo 11 que garantiza el goce de su salud integral.

Hace algo más de dos años, su marido falleció y dado que había hecho el cambio registral y tenían una unión convivencial, pudo ser reconocida como viuda.

“Agradezco esta ley, no pensé que iba a ser tan valiosa. Hace poco una diputada, Amalia Granata, criticó nuestros tratamientos hormonales con esta excusa de que hay chicos con hambre. Sí, hay chicos con hambre, pero hay partidas en el presupuesto. Esta es una ley que nos ampara, nos cuida. Muchas amistades me elogian por cómo he progresado, esta ley ha cambiado mi vida”, marca.

5 Documentos Nacionales de Identidad se rectificaron con la opción "X" en el campo referido al "sexo", en Santa Cruz, tras el decreto presidencial Nº 476/2021

La familia de Félix arribó a El Calafate hace ya dos años. “Mi mamá y mi papá nos criaron en un entorno abierto, pero más que de los géneros en sí, charlábamos de no binarizar las cosas o los colores”, cuenta a LOA.

Cuando Félix sintió que debía conversar sobre su género, comenzó a buscar información en plataformas, habló con psicólogos y con la psicopedagoga del colegio. “También con amig@s, fueron quienes me animaron a charlar con mi familia”, comenta.

Reconoce que, como les sucede a muchos adolescentes, “al principio tenía miedo de perder su confianza, esas dudas de si me aceptan o no te consumen, pero mis viejos son abiertos y me escucharon con cariño”.

Antes “lo había charlado primero con mis hermanit@s, se toman todo muy bien. Recuerdo una frase que me dijo mi hermanito en ese momento: Félix, yo siempre te voy a querer, por más que seas lo que seas, porque sos mi hermano mayor”.

No todo fue sencillo, los cambios eran importantes y “al principio no estaban tan de acuerdo. Era todo muy nuevo para ellos, pero entendieron y comenzamos con los estudios médicos”.

Aún hoy continúan aprendiendo. Dice Félix que “se confunden porque hay un abanico amplio respecto al tema, pero de vez en cuando charlamos y los ayudo a entender”.

Entre Buenos Aires y El Calafate sostiene que hay diferencias en cuanto a la diversidad. “Es contradictorio porque así como hay gente copada y abierta, hay gente mala, que lastima, como en todos lados. Es entendible, pero lo podemos cambiar. De a poco se va tomando conciencia”, señala.

 'En el origen de nuestra lucha está el deseo de todas las libertades', el mural favorito de Félix.
'En el origen de nuestra lucha está el deseo de todas las libertades', el mural favorito de Félix.

Si bien Félix realizó el cambio registral, apunta que “no era necesario cambiar mi DNI para ser quien quiero ser. Me identifico más como una persona de género fluido”. Al tiempo que destaca “algo que me pareció muy loco es que en el hospital te llaman por el nombre con el que te identificás, me pareció muy copado, en el colegio pasa lo mismo”.

En ese sentido, valora que “eso libera a la persona. A veces uno en casa no puede ser quien quiere ser y que en el cole te valoren por quien sos es muy lindo” y observa que aún hoy “hay gente que se burla, te insulta o te lastima físicamente por ser quien sos, molesta verte bien”.

Laura coincide y plantea que falta todavía porque “hay mucho prejuicio” y cuestiona además “¿por qué siempre exigen al Estado cuándo van a cambiar las cosas? Cuando nuestros hijos, sobrinos, amigos hablen naturalmente de diversidad. Ahí van a cambiar realmente las cosas”.

“Muchos niños y adolescentes se suicidan, a los padres les pido que piensen en la felicidad de sus hijos”.

Para Félix, es esencial Diversidad Calafate, que “es un grupo muy copado de contención. Ayudaron a mis viejos a entender mejor todo. Este grupo fue un mundo nuevo, porque creí que nunca iba a encontrar gente con la cual hablar, pero resulta que sí. No estamos solos”.

Para cerrar, agrega que “me gustaría decirle a l@s chic@s que están pasando por momentos en donde se sienten sol@s y les cuesta expresarse, les doy mi apoyo a tod@s l@s que están pasando por eso. Sé que a veces todo ese sentimiento de soledad muchas veces lleva a tener odio consigo mism@, por no tener valor o por no ser como los demás, pero toda oruga tarda en hacerse mariposa. Que sean ell@s mism@s, no están solos”.

MÁS DE 12.600 PERSONAS RECTIFICARON SU DNI EN EL PAÍS

Un total de 12.655 personas rectificaron su Documento Nacional de Identidad para que coincidiera con su identidad autopercibida, es decir, 26 de cada 100 mil habitantes, según un informe difundido el pasado viernes por el Registro Nacional de las Personas (Renaper) y la Dirección de Población del Ministerio del Interior.

El estudio oficial, publica Télam, identifica que de las 12.655 personas que rectificaron su documento, seis de cada 10 que hicieron modificaciones de la categoría “sexo” en el DNI correspondieron a la opción “mujer” y cuatro de cada 10 a la de “varón”, y el 2,2% de las personas que realizaron ese trámite son extranjeras.

Por otro lado, durante la última década, 335 (2,64%) de las personas que habían obtenido su nuevo DNI murieron dentro de ese mismo lapso, donde se destacó que el promedio de edad de muerte fue de 40 años y el 75% murió antes de los 53 años, cuando la expectativa de vida en Argentina es de 76,6 años, es decir, de casi el doble.

Además, desde el Decreto Nº 476/21 que implementó el DNI no binario, para las personas que no se identifican dentro de la dicotomía de género “femenino/masculino”, se han realizado 354 rectificaciones de DNI con nomenclatura “X”.

“La población que cambió su género en el DNI se caracteriza por ser joven adulta. El promedio de edad actual es de 33 años y la mitad de la población tiene menos de 30 años”, se detalla en el informe oficial.

El mismo dato desagregado por categorías de género muestra que la población de género varón y no binario que modificó su documentación de identidad es más joven que las personas de género mujer.

Al analizar la edad de realización del trámite de rectificación de sexo asignado al nacer, se observa que casi el 55% de la población lo realizó entre los 18 a 29 años y que la edad promedio es de 28. En tanto, el 7,6% de las rectificaciones se hizo antes de cumplir los 17 años; el 55% de 18 a 29; el 21,6% de 30 a 39, y el 15,9% a partir de los 40

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