INFORME FIDE SOBRE LAS PROVINCIAS

La reestructuración de deudas en el Pacto Fiscal

La Argentina crecería un 5,6 por ciento en 2021, donde el principal desafío será recomponer reservas internacionales y el acuerdo con el FMI.

Por Sebastián Premici


La Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE) estimó que el año que viene la economía crecerá un 5,6 por ciento, medio punto más que lo estipulado en el Presupuesto 2021, recientemente aprobado por el Congreso.

 

Sin embargo, advierte que más allá de la paz cambiaria, el principal desafío sigue siendo el incremento de las reservas internacionales y el acuerdo con el FMI.

 

En este contexto, el reciente Consenso Fiscal firmado entre Nación y las provincias debe ser leído como un instrumento clave para que las jurisdicciones tengan la autonomía suficiente para manejar su política tributaria y, en particular, un marco de cobertura frente a las reestructuraciones de deuda que muchas de ellas deberán encarar producto de la toma de créditos en dólares impulsada por el macrismo.

Salvavidas de plomo

No es novedad que durante el período 2016-2019 la deuda pública pasó del 53 por ciento del PBI al 90 por ciento. A la par de lo que sucedió con el Gobierno Nacional, muchas provincias incrementaron su endeudamiento externo de manera insustentable. Entre 2016 y 2018 tomaron 12.300 millones de dólares.

 

“Esto hizo que el stock de deuda en moneda extranjera sobre el total creciera, en promedio, del 21 por ciento en 2015 hasta casi el 70 por ciento del total en 2019, afectando severamente la sustentabilidad. En algunas provincias como Buenos Aires, Córdoba, La Rioja o Neuquén la deuda en dólares representa hoy alrededor del 90 por ciento de la deuda total”, puede leerse en el último informe de FIDE.

 

De las 11 provincias que anunciaron renegociación de sus pasivos, solo tres han podido cerrar un acuerdo: Mendoza, Chubut y Neuquén.

 

Las otras jurisdicciones de la Patagonia que tomaron deuda en dólares fueron Río Negro, Neuquén y Tierra del Fuego. Santa Cruz estuvo al margen de este salvavidas de plomo impulsado por Macri.

El caso Chubut

La deuda contraída por Chubut en 2016 fue por un total de 650 millones de dólares bajo el título BOCADE, con vencimiento en 2026.

 

Esta fue la primera jurisdicción, entre el conjunto de provincias, que ató los bonos a las regalías hidrocarburíferas.

 

Al momento de cerrar el canje, Chubut no se encontraba en default. El 26 de octubre había pagado vencimientos equivalentes a 39 millones de dólares.

 

El acuerdo alcanzado refinanció vencimientos de capital de 2026 al 2030, pero no logró una significativa disminución del peso de vencimientos. Y el interés de la deuda cambió sólo marginalmente, de 7,75 por ciento a 7,50 por ciento hasta el mes de octubre del 2021. Luego, volverá a devengarse a una tasa anual del 7,75 por ciento.

 

“De todos modos, se logró una modificación en la estructura de las regalías que pagará el título, especialmente en el período 2021 a 2023, lo que otorgaría un alivio en el corto plazo equivalente a 169 millones de dólares”, analizó la FIDE.

Neuquén

La tercera provincia en lograr un acuerdo, luego de Mendoza, fue Neuquén, que había emitido un bono atado a las regalías petroleras y con pago a través de un fideicomiso por un total de 328 millones de dólares.

Luego tiene un segundo bono de reestructuración por 366 millones dólares que no está atado a regalías.

 

El arreglo al que llegó la provincia de Neuquén con sus acreedores logra alargar el período de pago de ambos títulos.

 

Así, en promedio, los vencimientos totales se estiran del 2024 al 2030. Los cupones se ven recortados, para los primeros 2 años de 8,62 por ciento a 5,17 por ciento y luego vuelven a 8,6 por ciento.

Tierra del Fuego

En el caso de la vecina Tierra del Fuego, sus obligaciones por la deuda emitida en 2017 son por 219 millones de dólares, con vencimiento en 2027.

 

Es cierto que todavía no presentaron ninguna oferta de reestructuración. Y en el caso de Río Negro, el principal pasivo está compuesto por los bonos Castello emitidos en 2017, que comienzan a pagar capital en 2023. Desde junio, el Gobierno provincial dejó de pagar los intereses y la negociación se encuentra paralizada.

 

En el nuevo Pacto Fiscal, las provincias no podrán aumentar sus stocks de deuda en dólares, salvo que sea para el repago de los pasivos ya adquiridos.

FMI

La recuperación de las Reservas internacionales del BCRA es uno de los temas claves. Por ende también lo son las regulaciones de la cuenta capital para evitar el ingreso de fondos especulativos como la fuga de divisas.

 

Según la FIDE, “no constituye un dato menor que el FMI entienda que la naturaleza macro prudencial de los controles de capitales en un país como la Argentina supone regular no solo el ingreso de fondos financieros de corto plazo, sino fundamentalmente la salida de ahorro doméstico”.

 

Es decir, el organismo estaría a favor de mantener este tipo de regulaciones. “También parece haberse curado en salud respecto a la devaluación como remedio a los problemas de sector externo, así como también que la prioridad para mejorar la capacidad de repago es el crecimiento, circunstancia incompatible con la receta tradicional del ajuste fiscal”, agregó el último trabajo de la Fundación, coordinado por el economista Nicolás Zeolla.

 

Argentina es un caso especial dentro del FMI ya que al considerar la cartera de deudores, el país representa el 33 por ciento del total de los créditos otorgados por la institución, sumado a que el propio Fondo reconoció que el dinero entregado durante la gestión macrista violó su estatuto interno.

 

“La experiencia argentina de los años 2000 y de otros países plantea dudas legítimas respecto a un Acuerdo de Facilidades Extendida, ya que el diseño institucional estándar incluye explícitamente la cuestión estructural. La letra chica será muy importante al momento de evaluar el acuerdo”, agregó la FIDE

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