EL EMOTIVO TESTIMONIO DE JUAN PÉREZ, EXCOMBATIENTE DE MALVINAS

“Hay que continuar malvinizando, no hay que olvidarse”

Camino a los 40 años del inicio de la guerra entre Argentina y Gran Bretaña por las islas del Atlántico Sur, Juan Alberto Pérez, un excombatiente oriundo de Comodoro Rivadavia, revivió el conflicto bélico, su regreso al continente y la decisión de no bajar los brazos, "hay que seguir malvinizando".

Por Natali Vera


El próximo 2 de abril se cumplirán 40 años desde el inicio de la Guerra de Malvinas, uno de los episodios más tristes de la historia nacional. Un enfrentamiento que tuvo como protagonistas a cientos de jóvenes argentinos que fueron enviados a las islas con poca preparación y, muchas veces, sin siquiera saber a qué iban o adónde iban.

Juan Alberto Pérez, actual presidente del Centro de Veteranos de Guerra de Comodoro Rivadavia y uno de los sobrevivientes de la guerra con Gran Bretaña por las Islas Malvinas, habló con La Opinión Zona Norte y relató sus sensaciones, vivencias y las huellas que le dejó el conflicto bélico. La historia de un excombatiente que con 19 años viajó al archipiélago una gélida mañana de 1982 y que luego de 34 años, junto a otros veteranos, volvió al lugar para dar un cierre a la que, seguramente, fue la historia más importante de sus vidas.

 Foto: Natalí Vera/La Opinión Zona Norte. Juan Pérez recibió a LOZN en la sede del Centro de Veteranos en Comodoro Rivadavia.
Foto: Natalí Vera/La Opinión Zona Norte. Juan Pérez recibió a LOZN en la sede del Centro de Veteranos en Comodoro Rivadavia.

El relato de un sobreviviente

Juan, con 18 años, ingresó a hacer el servicio militar obligatorio en el Batallón Logístico 9, transcurrida esa etapa como soldado conscripto, pero el 3 de abril del año 1982 fue reincorporado “estaba de licencia hasta la baja y tipo 6 de la mañana mi padre me despierta diciéndome que se habían tomado las Islas Malvinas”, recordó.

En ese momento tenía 19 años y fue convocado para la reincorporación al Batallón Logístico 9 del Kilómetro 11 junto a las clase ´63, “yo era clase 62 por lo tanto era soldado viejo, nos incorporaron el día 4 y el día 6 me dieron el uniforme completo, el armamento y nos trasladaron al aeropuerto General Mosconi, que era un verdadero caos debido a que estaban llegando tropas de distintos lugares del país, había mucho movimiento de armamento, municiones, alimentos y ropa para los distintos regimientos que a medida que iban llegando se los llevaban a Malvinas. Ahí estuvimos dos días, éramos 118 veteranos entre oficiales y suboficiales, soldados conscriptos y nos enviaron en un avión Hércules”.

 Foto: Natalí Vera/La Opinión Zona Norte. Batallón Logístico 9 en las Islas Malvinas.
Foto: Natalí Vera/La Opinión Zona Norte. Batallón Logístico 9 en las Islas Malvinas.

El Batallón Logístico 9 fue la única brigada que llevó a todos los regimientos y al momento de llegar se encontraban instalados gran parte de los regimientos que correspondían a la novena Brigada de Infantería, “nosotros llegamos el 9 de abril, nos trasladaron directamente desde el aeropuerto que estaba a unos kilómetros del pueblo donde estaba el cuartel general de los Royal Marines, ahí estaba asentado el comando de las tropas argentinas”, contó.

Cada unidad militar tenía asignado ciertos lugares en Puerto Argentino, hasta que el 01 de mayo cuando comenzaron los primeros bombardeos. “Yo fui testigo de la explosión de la primera bomba, estaba de guardia ese día, así que lo vi clarito cuando se elevaba esa boca de humo donde había detonado la bomba. Esa fue la primera detonación”.

Con el pasar de los días tuvo que trasladarse a otro sector porque los soldados ingleses ya sabían que eran un blanco fijo y en algún momento iban a intentar neutralizarlos.

Juan, junto al resto de la tropa, fue trasladado a una cantera donde estuvo hasta el 12 de junio. Donde eran constantes los bombardeos, “era bastante traumático no se podía dormir, no se podía descansar un rato sobre todo en la noche porque psicológicamente querían causar un daño como para que en el momento de entrar en combate no estemos físicamente bien”, expresó, y recordó que en la lucha debieron armar pozos de zorro “era una cantera de tierra, así que tuvimos que armar pozos y muchas veces hacíamos una excavación de 50 cm y ya había agua por la humedad, pero igual tuvimos que estar varios días metidos ahí adentro”.

Juan reconoce que uno de los aprendizajes más interesantes sucedió al regreso de la guerra, cuando los ingleses los trasladaron hasta Puerto Santa Cruz y lo llevaron, el 14 de junio, junto a cientos de soldados, como prisioneros de guerra en el buque Hospital.

 Foto: Natalí Vera/La Opinión Zona Norte.
Foto: Natalí Vera/La Opinión Zona Norte.

“Una vez que estuvimos en el buque veníamos amontonados en la bodega y nos trasladaron hasta Puerto Santa Cruz, ahí desembarcamos y nos trasladaron. Me acuerdo que acá llegamos el 20 de junio, justo era el día de la Bandera y era el día del padre”, comentó y relató un emocionante recuerdo de sus padres.

“Tenía muchas ganas de ir a mi casa, fui uno de los primeros soldados en salir a ver a la familia, fue algo muy emotivo para mí. Era un viernes a las 7 de la tarde cuando me largaron y fui caminando hasta mi casa, tardé unos 45 minutos desde el Regimiento 8 hasta Ciudadela. Fue muy emocionante llegar y verlos, porque mis padres no sabían nada, si yo había vuelto o cómo estaba”.

Además, contó que con el paso del tiempo los soldados que llegaron en ese buque, se enteraron que los que fueron embarcados desde el Puerto hasta el Bahía Paraíso permanecen inscritos en la Cruz Roja Internacional, “por eso gran parte de los veteranos que vinieron en los buques tiene un certificado especial”.

 Foto: Natalí Vera/La Opinión Zona Norte. Escudo del Centro de Veteranos.
Foto: Natalí Vera/La Opinión Zona Norte. Escudo del Centro de Veteranos.

Prohibido olvidar

La post guerra, para Juan y como para muchos excombatientes fue dura. “Muchos no decíamos nada, los primeros años estuve encerrado sin vida social y muchos veteranos tardaron más de 20 años en contar sus historias”. Y señaló que en conmemoración por el Día del veterano y de los caídos en Malvinas cada año los integrantes del Centro de Veteranos, organizan charlas con testimonios de la guerra narrados por sus protagonistas. Por eso, destacó el valor de que se generen espacios en los que se puede relatar la verdad sobre lo que pasó en Malvinas, una guerra de la que durante mucho tiempo nada se dijo.

A poco de cumplirse 40 años de la gesta de Malvinas, Juan Pérez habló de sentimiento por las Islas, eso que él mismo menciona que sería bueno transmitir para que no se desvanezca con el tiempo. “Hay que continuar malvinizando, no hay que olvidarse de eso”.

“Nosotros el día de mañana no vamos a estar, cada vez somos menos, duele decirlo pero se va perdiendo un pedazo de historia, porque cada uno tiene su historia, porque no todos lo vivimos de la misma manera. Por eso hacemos hincapié en que tenemos que dejar un legado y que tiene que ser transmitido de generación en generación. La causa de Malvinas es parte de nuestra historia, somos la historia viviente”, expresó, y agregó “no se olviden de continuar malvinizando, nosotros no vamos a estar, pero nuestro legado va a continuar. Van a ser 40 años y siempre decimos que nosotros continuamos luchando”.

A la hora de responder cuál sería el mensaje para las generaciones futuras, dijo: “Ojalá el día de mañana vean nuestra insignia patria en Malvinas y que sea a través de la diplomacia y de la paz”.

 Foto: Natalí Vera/La Opinión Zona Norte. Fotografías de la época en el Centro de Veteranos.
Foto: Natalí Vera/La Opinión Zona Norte. Fotografías de la época en el Centro de Veteranos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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