RÍO GALLEGOS ESTÁ TRISTE

El emocionante y duro adiós de la hija del periodista Juan González

El COVID cobró una nueva víctima. Los cuidados no fueron suficientes. Su familia, a la distancia sufre no haber podido comunicarse al menos por teléfono. No se lo permitieron. Las medidas llegan a rozar la crueldad. La soledad deprime y el dolor punza. Hasta siempre Juan.

Por Ana Baratuz


Se fue, ya no está. Dejó Río Gallegos para ir a pasear junto con su compañera “la Turca” Stella a la ciudad de Mar del Plata y se tuvo que quedar porque los agarró la cuarentena en medio de las vacaciones. Se cuidaba, sólo daba paseos. Desde lejos, en la costanera bonaerense, seguía lo que pasaba en su querida ciudad del sur.

“Es totalmente injusto lo que pasó”, expresó Cynthia a La Opinión Austral, desde su casa, a más de 2.300 kilómetros del cuerpo de su padre. “Que no hayamos podido tener comunicación telefónica todo este tiempo. No poder tener contacto es una injusticia, es desconocer la importancia de transmitir el afecto”.

 En Mar del Plata, con su pareja Stella, se cuidaban y sólo salían a pasear al aire libre. Suponen que se contagió en el supermercado.
En Mar del Plata, con su pareja Stella, se cuidaban y sólo salían a pasear al aire libre. Suponen que se contagió en el supermercado.

Como a todos los que les toca vivir esta dura experiencia, opinó: “Es una situación horrible la que estamos viviendo todos. Mi papá siempre lo denunció a eso. Creo que peleó hasta donde pudo. Hizo todo lo mejor para curarse, era una persona llena de vida”.

Contó que por lo que él le comentaba desde Mar del Plata, salía todos los días a caminar: “Salía a correr con el perro, andaba en bicicleta, iba a la playa. Era un buen tipo”.

 Con su hijo Diego, quién murió hace pocos años.
Con su hijo Diego, quién murió hace pocos años.

Sobre su compañera indicó: “La mujer está sola, con neumonía, en la casa, destrozada. Con COVID, sin compañía. Es durísimo”.

 

En sus últimas conversaciones, Juan les pedía que se queden tranquilos: “Nos decía que estemos bien, que nos cuidemos. Se cuidaba mucho del contacto con otras personas. No tenía reuniones sociales. Creemos que se contagió en el supermercado”, concluyó del otro lado del teléfono, porque la voz no le daba para hablar más.

Recuerdos

Juan trabajaba en la Municipalidad de Río Gallegos, era periodista y propietario de Radio San Diego. Se había jubilado por la incapacidad que le produjo un problema coronario, que complicó su estado cuando contrajo coronavirus. También fue dirigente deportivo en el Club Güemes .

Colegas del ambiente deportivo y la familia de la Liga de los barrios en pleno lamentamos esta partida.

Casi inexplicable. Siempre se lo veía llegar a las canchas con su auto, equipos y acompañado por su equipo de transmisión. Siempre con una sonrisa para saludar. En su trabajo radial tenía una muletilla para sus entrevistados: “la gente en la calle dice…”, y las personas respondían. Tenía habilidad para iniciar un debate. Fue dirigente del club Güemes, su club querido.

Cuando en la Secretaría de Deportes llegó Pablo Perea junto a Marcelo Ojeda, fue convocado para trabajar en el equipo de prensa.

Siempre había un saludo de parte de Radio San Diego para los cumpleañeros. Un detalle simple que lo distinguía.

Cubría todo lo relacionado con concentraciones y reuniones. En aquellos años, los periodistas interesados podían viajar con las selecciones a los Juegos Evita nacionales o Juegos de la Araucanía con autorización de las empresas que representaban aunque, todos eran conocidos, una simple formalidad.

Así tuvimos oportunidad de ver en acción a cada deportista. Levantarse a la mañana muy temprano para ir al partido o presentación más importante y luego buscar un equipo para transmitir a las editoriales las fotos, resultados y comentarios del día.

El juego de barrio era su pasión, conocía a cuanto dirigente, entrenador y jugador había, porque vivía atento a todo. Se ganó el afecto de muchos, por la simple razón de que era un laburante, y esas cosas se respetan.

Hoy toca despedirlo a la distancia. Nos ponemos en la piel de la familia imposibilitada de estar cerca. Su partida conmocionó, entristece y solo queda el alivio que allá, a donde vaya a transmitir, lo hará junto a su amado hijo Diego. Solo queda decir como decía él: “buen viaje chei!!!”

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguí leyendo

Lo más leído

Más noticias