“EN TERAPIA HAY MUCHA GENTE JOVEN”

A dos meses del brote de coronavirus: récord y cuatro muertos en un día en Río Gallegos

El 14 de julio comenzó la escalada de infectados en la capital de Santa Cruz y, desde ese momento, los positivos continúan creciendo y la velocidad de contagio avanza. Ayer hubo cuatro muertos en un día y el sistema sanitario busca responder la enorme demanda. El personal de salud está agobiado y sostiene que la gente "perdió el miedo". ¿Cuál es el balance?

Por La Opinión Austral


¿Qué está fallando?, la pregunta se repite como un mantra dentro y fuera del Gobierno, en el hospital de Río Gallegos, en los pasillos de los juzgados, en las charlas de mostrador y en esta redacción. ¿Cómo es posible?

Van sesenta días de medidas, de restricción de la circulación, de la vida propia, de los espacios que dejamos de habitar juntos, de resignar momentos compartidos para resinificar el valor de un grito colectivo que pide cuidar la salud y que el sistema sanitario no colapse. No fue suficiente.

Hasta la semana pasada, las autoridades estaban absortas con los cincuenta casos diarios que se reportaban y en medio de las protestas de algunos rubros comerciales.

“Si quedamos en cincuenta, habrá que ajustarse a esta nueva normalidad”, decían y hoy el número parece haberse cuadruplicado.

 

 La costanera local se 'copó' de gente con los días soleados. FOTO: JOSÉ SILVA
La costanera local se 'copó' de gente con los días soleados. FOTO: JOSÉ SILVA

“Llevamos dos meses de batalla constante y no vemos asomar la tranquilidad”, contó Walter Barrientos, enfermero de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Regional, a La Opinión Austral.

El 14 de julio comenzó el inusitado brote en Río Gallegos y, desde ese momento, la escalada de casos positivos sigue su curso.

La situación “paralizó” la ciudad y llevó al Gobierno Provincial a retrotraer medidas de circulación en la capital.

Con el reingreso de la ciudad capital al Aislamiento Obligatorio, buscan mitigar el brote, pero hasta el momento las cifras no bajan de 100 casos diarios.

El domingo se registró el lamentable récord de muertos hasta el momento en la provincia. Con cuatro fallecidos en un día, el panorama no es para nada alentador.

Una persona contagiada muestra síntomas, estiman las autoridades sanitarias, entre los cinco y seis días de contraer coronavirus. En paralelo, la “escalada de casos” en la capital provincial se da entre los días miércoles y jueves, acorde a las cifras.

 

 Jóvenes jugando un 'picadito' en medio de la pandemia. FOTO: JOSÉ SILVA
Jóvenes jugando un 'picadito' en medio de la pandemia. FOTO: JOSÉ SILVA

Con este dato, desde la cartera sanitaria advierten que el origen del foco de los positivos se genera los fines de semana, en asados multitudinarios y reuniones sociales de otra índole, como festejos de cumpleaños.

Sin embargo, algunas escenas que pudo capturar el fotógrafo de La Opinión Austral también muestran a chicos jugando un partido en la plazoleta del Centro Cultural Orkeke, imagen que se dio la semana pasada, pero que se repite en distintos puntos de la ciudad todos los días.

Mientras afuera todo parece un día previo a la pandemia, dentro del hospital el personal sabe bien que la situación es compleja y es plenamente consciente de la pandemia que “golpea” a la provincia.

Walter es enfermero de la UTI y contó a LOA que intenta ser optimista, pero que el panorama no es para nada alentador y el balance es negativo.

“Le perdieron el miedo”, mencionó sobre la actitud que nota en los vecinos. “Y los pacientes entran y entran. Si vieras cómo te va comiendo la cabeza”, exclamó, entre la preocupación, la angustia y, por momentos, la resignación.

“Esto nos va a llevar por mal camino, en realidad, ya nos está llevando”, agregó Walter.

 

En su balance, dijo que lo que está sucediendo en Río Gallegos no es satisfactorio. Explicó que, al momento, no tienen faltante de medios, pero quieren que se termine, que la curva se achate, sin embargo, estamos en un “momento ascendente, entonces no podemos hablar de balance positivo”.

Modificar conductas

El secretario de Estado de Salud Pública de la cartera sanitaria, Ignacio Suárez Moré, llamó a que no perdamos el eje de ser responsables como ciudadanos.

Días atrás, cuando la provincia había superado los 100 casos en un día, lamentó las cifras y los récords que, al momento, continúan subiendo.

“Eso es lo que nos marca que debemos modificar las conductas que estamos teniendo”, agregó.

En paralelo, Suárez Moré puntualizó en la consciencia individual y mencionó que “evidentemente hay personas que consideran o niegan que el virus les va a llegar”.

El funcionario apeló fuertemente al contexto actual, aceptando que el panorama es complejo, y dijo que “por más que haya negación y personas que piensen que esto es leve, tenemos que decir desde el punto de vista sanitario que es una pandemia en la cual todo el equipo de salud está trabajando”.

Más jóvenes

Walter observa, desde lejos, el panorama en el área de Terapia Intensiva del Hospital Regional. “Los veía intubados y dije esta es gente joven”, se sorprendió.

Hasta la fecha, Santa Cruz registra 29 muertos por coronavirus, de los cuales 26 eran de Río Gallegos, 2 de El Calafate y 1 de la localidad de San Julián.

El primer fallecimiento se dio el 24 de julio en la capital provincial y ayer se registraron cuatro en un solo día, lamentable cifra récord. Acorde a lo que informó la cartera sanitaria, se trató de tres pacientes masculinos, de 76, 83 y 92 años, y una mujer de 85, quienes “presentaban comorbilidades”, es decir, una enfermedad de base, el virus fue la razón de su muerte.

Según estudios, la enfermedad le quita, en promedio, once años de vida a cada victima que deja su último aliento en una cama de UTI.

Mientras la media de edad es de 37 años, en el Hospital Regional advierten que les llama la atención que quienes son internados, llegan en edades cada vez más tempranas.

“Ya tengo pacientes de 40 y pico, se bajó la edad unos 10 o 15 años, o sea, no se relajen con que esto ‘perjudica a los grandes’, no se crean eso porque esta es gente joven”, explicó el enfermero a La Opinión Austral.

 

La preocupación de las áreas de salud apunta a que el común de la gente naturalizó las cifras. Entienden que los números ya no asustan y apelan a que llegue el momento en que se tome consciencia plena del panorama.

Sin embargo, si bien es cierto que una buena parte del asunto corresponde al comportamiento individual de las personas, no menos cierto es que el Estado debe hacer cumplir las medidas de restricción de la circulación.

Claro, se trata de una decisión que tiene un costo político, sobre todo cuando ya transcurrimos más de seis meses de cuarentena y una buena parte de la sociedad está "cansada" de las medidas. Aun así, no existe hoy alternativa para prevenir la muerte que no sea evitar el contagio.

De ahí la necesidad también de resolver un asunto clave: ¿cómo hacer que una persona con Covid no infecte a su familia? ¿Será el momento de volver a abrir gimnasios y espacios para alojarlos?

Drástico, apático, sí, pero probablemente ya no haya más opción que prevenir el contacto ante el primer indicador o aceptar que muchos de nosotros y nosotras no vamos a estar cuando esta pesadilla termine

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