EMOCIONANTE HISTORIA

Conmovedor: Andy, el bebé que fue trasplantado y conoció a la familia de su donante

Cuando tenía apenas dos meses, los médicos notaron que algo en su hígado no andaba bien. En enero logró el trasplante y pudo conocer a la familia de Zair, el nene de seis años que falleció en Mendoza y donó el órgano. "Mi hijo es un guerrero", dijo Ismael, papá de Andy.

Por La Opinión Austral


Cuando vio a la mamá de Zair, Andy automáticamente le tiró los brazos. Fue una conexión tremenda entre ellos dos, me quedó ese frío. Ella lloraba, todos llorábamos, porque sentí una emoción muy fuerte, todavía la siento”, contó Ismael, su papá.

El pequeño “guerrero”, con un año y ocho meses, atravesó un trasplante de hígado de un donante de Mendoza y su historia, expresó su papá, “es para contar porque Andy es milagroso”.

 

 Mariana, la mamá de Zair, conoció a Andy.
Mariana, la mamá de Zair, conoció a Andy.

En abril del año pasado, cuando tenía apenas dos meses, una mañana estaba en el carrito durmiendo y se cayó repentinamente. No le pasó nada, pero junto a Brenda su mujer, lo llevaron a la guardia del Hospital, por las dudas para controlar.

Cuando lo vio la pediatra notó que su color de piel era más amarillo. Pidió estudios de sangre y la noticia confirmaba que Andy tenía problemas en su hígado.

 

 Zair, el “ángel donante” del pequeño Andy.
Zair, el “ángel donante” del pequeño Andy.

Todo fue muy rápido, asegura Ismael. “Era un nene súper sano, nunca supimos que estaba enfermo”, relató. Esa misma noche en que Andy se cayó de su carrito, les comunicaron a los papás que debían viajar de urgencia a Buenos Aires al Hospital Gutiérrez.

Ismael se fue hasta el San Benito y buscó alguna ropa y cosas y partieron a Capital Federal. Le hicieron una cirugía, para lograr que sus órganos funcionen bien, y volvieron a Río Gallegos.

 

 Ismael y Brenda, los papás del pequeño.
Ismael y Brenda, los papás del pequeño.

Entre febrero y abril tuvo cuatro infecciones y la necesidad del trasplante fue inminente. La urgencia llevó a Andy a estar primero en la lista del INCUCAI.

“Nos habla el médico diciendo que habían hecho todo lo posible. Que estaba en lista de espera, que lo disfrutáramos lo último que le quedaba”, contó Ismael.

Esa frase lo marcó y a Brenda, por esos días, se le ocurrió viajar a Mendoza, para que su hijo conociera a los hijos de Ismael y al resto de la familia que tienen en aquella provincia.

 

 Con Lucas Macorman, su cirujano.
Con Lucas Macorman, su cirujano.

En paralelo, un domingo a la tarde en Mendoza, la familia donante fue a una carrera de caballos. Zair, un nene de seis años, tuvo un accidente y un palo impactó en su cabeza. Él fue el “ángel donante”.

El encuentro

Andy y sus padres viajaron a Río Gallegos luego del trasplante. Pero se quedaron con ganas de conocer a quienes habían salvado la vida de su hijo. De esta forma, lograron rastrear a la familia de Zair, el niño que donó el hígado a Andy, y viajaron a conocerlos a todos.

Mariana, la mamá de Zair, y todos sus parientes, los recibieron en su casa. “Estaban todos, primos, abuelos, todos recibieron a Andy y cada uno le daba un regalito, él le daba un besito y lo abrazaba”, recuerda Ismael conmocionado.

 

 La torta que recibió a Andy.
La torta que recibió a Andy.

“Este nene se nos cayó a los dos meses, si no se caía se moría. Yo no creía en Dios, no hablaba de Dios, ahora no puedo parar de pensar porque más no puede haber mostrado”, sostuvo Ismael, quien se volvió un fiel creyente.

La donación pediátrica es la más difícil, contó. “He visto muchos niños fallecer, en el hospital, hay gente que está muy mal, que está aferrada a un milagro. Entonces me quedé traumado con eso”, agregó.

Hoy, tanto Brenda como Ismael saben que su hijo es un luchador. “Andy tiene la vida de dos personas”, finalizó su papá

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