PADRE DE 13 HIJOS Y SIN SUELDO

La historia de Horlando, el último paciente de Río Gallegos con coronavirus

Horlando volvió a su casa después de tres meses. De Las Horquetas había ido directamente al hospital a internarse, sin ver a su familia. Contó a La Opinión Austral cómo vivió sus días aislado. Tenía miedo de ser desalojado por el dueño de la casa que alquila. El lunes cumple años.

Por La Opinión Austral


Santa Cruz ya lleva tres semanas sin casos nuevos de coronavirus. Luego de que la gobernadora Alicia Kirchner flexibilizara la cuarentena con actividades comerciales y salidas recreativas, el panorama es alentador.

Cerca de 1.400 santacruceños que estaban en otras provincias retornaron a sus hogares en las últimas semanas y pese a ello -y a ciertos temores-, no se han registrado casos sospechosos ni mucho menos de COVID-19.

En Río Gallegos, los únicos seis casos llegaron desde el paraje Las Horquetas y todos, menos una persona, ya habían recibido el alta. Entre ellos están el petrolero Nelson Esquivel e Isolda, la mujer que hizo emocionar a todos con su historia.

El martes por la tarde, Horlando, el último contagiado riogalleguense, fue dado de alta. Tras la buena noticia, habló con La Opinión Austral.

La pasé siempre solo. Escribiendo, leyendo un libro o el diario

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Contó sus sensaciones, cómo pasó sus días internado en el hospital y de qué manera continuará su vida, tras vencer al virus.

Padre de 13 hijos y en pareja con su novia de la adolescencia, a quien conoció a los 12 años, volvió el martes por la tarde noche a su casa. Podrá reencontrarse con su familia después de un largo tiempo, con las precauciones necesarias.

 El paciente que estuvo internado 38 días, ya fue dado de alta. FOTO ARCHIVO LOA
El paciente que estuvo internado 38 días, ya fue dado de alta. FOTO ARCHIVO LOA

En la entrevista exclusiva sostenida ayer con La Opinión Austral -minutos antes de irse del nosocomio hacia su casa-, contó que al principio no quiso que se supiera quien era (ver foto leyendo LOA) porque tenía miedo que el dueño de la casa que alquila se enterara que dio positivo y “lo echara”. Hoy no se esconde. La felicidad del alta pudo más.

“Atención impecable”

Es de remarcar que él, como sus otros compañeros, llegó desde Las Horquetas directamente al Hospital Regional, donde quedó internado. No tuvo contacto con su familia y hace tres meses que no ve a su esposa ni a sus hijos.

El próximo lunes cumplirá 49 años y está feliz. Podrá pasarlo en casa. “Nunca tuve miedo”, aseguró y dijo que sí tuvo “bronca e indignación porque nunca tuve ningún síntoma”.

Tenía miedo que el dueño de la casa que alquila se enterara que dio positivo y “lo echara”

Destacó, además, el trato que tuvo por parte de todo el personal del nosocomio. “Estoy muy agradecido con todos, desde el personal de aseo hasta los doctores y nutricionistas. Una atención impecable, no me puedo quejar. No encontrás fallas. Si te quejás, sos un desagradecido”, resumió.

 

 

“La mente fuerte”

Recordó que tras dar positivo, pensó que podía tener alguna reacción a nivel físico o psicológico, pero dijo que “gracias a Dios, siempre me mantuve fuerte”. En ese sentido, puntualizó que para estar tantos días aislado hay que tener la “mente fuerte” y mantenerse ocupado.

Nunca tuve miedo y tampoco ningún síntoma. Estoy bien

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“Estás siempre solo”, dijo y contó que pasa el tiempo leyendo La Opinión Austral y el libro “Terapia”, de Sebastian Fitzek. “A veces escribo e intento mirar sólo cosas positivas en la tele”, sostuvo.

 

 

Horlando, caracterizado por ser una persona siempre alegre y que está constantemente divirtiendo a los demás, relató que está escribiendo lo que le pasó post COVID-19. “Es como una historia, puede ser un libro o una película”, dijo, remarcando que está interesado en llevar su propuesta a algún productor próximamente.

“Cuídense”

Por último, Horlando envió un mensaje a la comunidad riogalleguense. Les pidió a los vecinos cuidarse y cumplir “con lo que dictan el presidente (Alberto Fernández) y la gobernadora (Alicia Kirchner)”.

“No es fácil estar acá adentro, hay que tener un estado anímico muy alto porque llegás de una forma y si no estás bien, te vas de otra”, dijo, reiterando que “la mente juega un papel importante en la persona”.

En confianza, Horlando contó a LOAque hace por lo menos dos meses que la empresa para la que trabaja en Las Horquetas no le paga. “El jefe dijo que se fundió”, dijo. Por tanto, está necesitando ayuda hasta que se resuelva este problema

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