LAS HERAS

No la atendieron y parió en un inodoro del hospital: “La vieron que se retorcía del dolor, le dieron Sertal y a la casa”

Una mujer primeriza fue cuatro veces a la Guardia de Las Heras con contracciones. Le dieron inyecciones de Sertal y la mandraron sistemáticamente a la casa. Parió en un inodoro del hospital. Eran gemelos. Murieron.

Por La Opinión Austral


Caroline y Miguel iban a ser padres primerizos. Ella cursaba un embarazo de 26 semanas, sin complicaciones, hasta que el lunes al mediodía tuvo un sangrado. Juntos fueron al hospital de su localidad, Las Heras, donde un médico de Guardia le dijo que el sangrado era algo “normal”, le dio un inyectable y la mandó a la casa.

Caroline, que esperaba a sus gemelos Santino y Mateo, no mejoró y a las 17 horas de ese día volvió al hospital para pedir ayuda. Lloraba del dolor porque tenía contracciones. Sin embargo, otra vez le dieron Sertal, esta vez en perlas, y le pidieron que se fuera.

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“No puede ser que sigan pasando estas cosas”, Leila Aguilante

Cuatro horas más tarde, ella y su pareja volvieron a la Guardia, pero tampoco les dieron la atención necesaria.

A la madrugada del día siguiente volvieron y mientras esperaban que los atendieran, ella sintió ganas de ir al baño y ahí mismo, en un inodoro del hospital, parió al primer bebé.

Entonces, sí, aparecieron enfermeros y un médico que la ayudaron a expulsar a su segundo hijo, también dentro del baño.

- Qué, ¿siguió con los dolores nomás?-, le dijo el médico que le recomendó el Sertal.

Una hora más tarde, los bebes se habían muerto.

“Fuimos al hospital porque estaba con dolores y sangrado. Nosotros somos primerizos, no sabemos nada. Fuimos y es como que al doctor y a todos les parecía normal. Un inyectable y a la casa. Íbamos de vuelta y otro inyectable. Hasta le consultamos a un médico diferente que vimos y nos dijo que si el anterior nos daba Sertal en perlas, había que tomar eso”, contó Miguel a La Opinión Austral.

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“El 3 de agosto fuimos a las 12, a las 17, a las 9 y a la madrugada”, Miguel Ruíz

“Estuvimos casi todo el día y no la atendieron ni la revisaron, la vieron que lloraba, se retorcía del dolor, pero un Sertal y a la casa. No puede ser. El tres de agosto fuimos a las doce, a las cinco de la tarde, a las nueve de la noche y a la madrugada”, se quejó.

Después del “parto” deshumanizante que tuvo, Caroline y Miguel pudieron tener un ratito a los bebés en sus brazos. Estaban vestidos, abrigados en mantas, pero dice Miguel que no hubo ninguna orden para derivar a los prematuros a Caleta Olivia.

Violencia obstétrica

“Esto que pasó no tiene nombre”, dice Miguel, que hoy a las nueve de la mañana va a ser recibido por el fiscal Ariel Candía.

“Nunca llamaron a un ginecólogo para que la viera, no le consultaron a nadie. Fue su decisión la de una inyección y a la casa. Fuimos tres veces en el día y volvíamos a la noche porque ella no aguantaba y después que pasó todo, la ginecóloga dijo que nunca la habían llamado”.

Lo que le pasó a Caroline se llama violencia obstétrica y es lo mismo que vivió Leila, cuatro años antes, en Pico Truncado, la localidad vecina.

En el hospital público no la atendían. “Pero mamita, vos no nos dijiste que estabas tan mal”, le recriminaron, después de que pariera a su beba, Luna Valentina, en el inodoro del hospital.

Fue el 26 de agosto de 2016. Eran las siete de la mañana cuando, junto a Adrián Poblete, su pareja, ingresó por la Guardia porque tenía contracciones insoportables, agudas, de parto.

- Mamita, quédate ahí que ahora te van a atender, están los de limpieza ahora.

- Mamita, ¿qué parte no entendés de que estamos limpiando?

Cuando Leila supo lo que había pasado con Caroline y Miguel, le dijo a este diario: “Se me partió el alma ver esto porque me recordó lo mío”.

No puede ser que sigan pasando esas cosas, pero con los fiscales que tenemos y la gente que realmente tendría que defender a la gente, todo queda en la nada”, se lamentó.

El caso de Leila, aunque lo denunció en la Fiscalía de Sergio Gargaglione, nunca prosperó.

La violencia obstétrica es una de las formas de violencia de género más invisivilizada, atacando los cuerpos y los procesos sexuales y reproductivos de las mujeres y sus bebés.

Sumarios

Ayer, luego de que saltara a la luz lo que había pasado en Las Heras, el Ministerio de Salud ordenó que se abrieran sumarios. Y es que, aun cuando pueda sospecharse que Caroline cursaba un embarazo inviable, nadie ahí se lo advirtió ni la atendió como para que supiera lo que le iba a pasar, y ese tipo de trato por parte del personal de salud está tipificado como una forma de agresión a las mujeres.

Hubo marcha por justicia

El posteo de Miguel se hizo viral y rápidamente las expresiones de indignación no se hicieron esperar. De ahí se generó una marcha por Mateo y Santino en inmediaciones del Hospital Distrital de Las Heras. Se concretó, este jueves, pasada las 11:30. Hubo pedidos de renuncia al doctor Néstor Hernández, director del nosocomio.

 

 FOTO: LORENZO VIGONI PLH
FOTO: LORENZO VIGONI PLH

La comunidad acompañó, así, el pesar de los padres y familiares que perdieron a sus bebés por "una mala praxis". Caroline y Miguel no asistieron debido a que se encontraban realizando la denuncia en la Fiscalía.

La comunidad se acercó con carteles que expresaban: "Las Heras pide justicia", "Renuncien ya". Además, la marcha fue acompañada con bombos, aplausos y el grito de ¡justicia!

Luego de la concentración en el nosocomio local, los manifestantes se dirigieron al Juzgado. "Quiero justicia, soy mamá y abuela. Entre los médicos se tapan todo, estoy muy dolida", dijo una vecina. En tanto otra expresó: "Conozco a los padres, pedimos al director que dé la cara. Esto no puede quedar así".


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