“ERA UN DERROCHE DE ALEGRÍA”

Profundo dolor en APPADi por la partida de María Elena Caicheo

Tenía 54 años, se contagió coronavirus y se convirtió en la víctima 25 de Santa Cruz. Se trata de una integrante del Centro de Día René Vargas, que dejó un enorme pesar en el entorno. Sus compañeros la recordaron como “la más alegre”.

Por La Opinión Austral


“Siempre con sus discursos de amor, llenos de buenos deseos para todos, buena compañera y amiga, era la más alegre del Centro”, recordó Jeannette, tallerista de Danzas del Centro de Día René Vargas.

María Elena Caicheo tenía 54 años y formaba parte del Centro, que depende de APPADi, hace años. Padecía Síndrome de Down y se contagió de coronavirus, por lo que permanecía internada en el Hospital Regional.

Su fallecimiento se convirtió en el caso número 25 por muerte de COVID en la provincia y provocó una enorme tristeza en quienes la rodeaban.

Sus talleristas y familiares se despidieron de María Elena, o como la llamaban “Pompona” o “Gordita”. Reconocida por su simpatía, por su alegría y energía, desde el Centro de Día contaron a La Opinión Austral quién era y cómo se ganó el cariño de todos.

José Ojeda, coordinador del Centro, reflexionó: “María era muy simpática y siempre, cuando había visitas en el centro o nos tocaba hacer una muestra, ella siempre predispuesta y se ofrecía a participar en todo”.

Reconocida por su simpatía, por su alegría y energía, desde el Centro de Día contaron quién era.

Para el coordinador, María era muy compañera con sus pares, bailaba, cantaba y estaba siempre feliz: “Un derroche de alegría la María Elena”.

Tanya García, por su parte, recordó un emotivo momento que quedó en su memoria. María Elena fue su primera alumna, cuando estudiaba el Profesorado de Educación Especial.

“Cuando tuve mi primer trabajo en docencia pasé la rigurosa entrevista de la jefa, la totora (doctora) del Centro de Día. Te sentaste en el escritorio de Dirección y en una libreta vieja y usada garabateabas mis datos, me dijiste ¡estás contratada pompona!, estrechaste mi mano y de ahí en más sólo tengo anécdotas lindas”, recordó.

Sus momentos y recuerdos con María Elena, agregó: “Son de risas, bromas y abrazos”. La vida las siguió encontrando en el mismo camino, luego de compartir vecindario entre mates y charlas en la vereda.

“Hoy es un día triste, pero vos sos luz y siempre te voy a recordar así, jodona, chistosa, risueña. Hasta siempre Caiche”, se despidió recordándola.

Jeannette, su tallerista de Danzas, también recordó a María. Compartió seis años junto a la beneficiaria del Centro de Día, a quien describió como una “persona hermosa”.

Contó que le gustaba pintar, bailar y costurar. La recordó como una persona que “sabía entregar su amor como nadie”.

Para su tallerista, María Elena se fue en medio de una pandemia dejando a todos con una tristeza “enorme”.

Para finalizar, profundizó: “Estamos de luto sabiendo que te fuiste a alegrar el cielo con tus picardías, Dios te llamó a su regazo para que alegres el cielo con esa sonrisa infinita. Te queremos mucho gordita, como te decíamos todos, que brille para ti la luz que no tiene fin, nunca te olvidaremos pompona linda

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