SANTA CRUZ

Primer Encuentro Provincial Feminista: “Si no hay horizontalidad, que no haya nada”

Hubo más de 400 mujeres y disidencias en ocho talleres para construir una agenda común que atienda la pelea contra las desigualdades. El histórico encuentro feminista de Santa Cruz, creó una comisión permanente y será el primero de muchos.

Por Sara Delgado


Durante tres días, mujeres y disidencias participaron del primer encuentro provincial feminista, en un hecho histórico que tuvo como protagonista a quince organizaciones de distintas localidades, motor de un espacio que reunió a lo mejor de esa agenda santacruceña.

El 35º Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Intersexuales, Bisexuales y No Binaries, que iba a realizarse este año en la provincia de San Luis, fue suspendido como consecuencia de la pandemia de Covid-19 y por esa razón, las organizaciones feministas de Santa Cruz decidieron que ese mismo fin de semana margo, del 10 al 12 de octubre, fuese para debatir una agenda propia.

 

Así, las organizaciones Araucarias, Movimiento Mujeres Antigüenses AmaKaik, Frente Feminista Juana Azurduy, Insurgentes Piedra Buena, La ola de mujeres Puerto San Julián, Comisión Asesora en Cuestiones de Género UNPA, Socorro Rosa, Deconstrucción Popular, Las Turbias, Mujeres Autoconvocadas Puerto Santa Cruz, Socorro Rosa Deseado, Red Cre-Siendo, Faconeras y Mumalá Pico Truncado, crearon una comisión organizadora que se ocupó de fundar las bases del primer encuentro provincial de este tipo.

Las organizaciones sociales son las que muchas veces tejen redes de contención, donde el Estado tal vez no llega, asumiendo los riesgos de acompañar incluso a mujeres en situación de violencia o abortos.

Son las que conocen cómo funcionan las comisarías de sus pueblos, los hospitales y, por lo general, son invisibilizadas en la toma de decisiones.

“Si no hay horizontalidad, que no haya nada”, rezaba una de las frases de la convocatoria que surgió en agosto.

Multitudinario

Durante los tres días, 450 personas participaron de los talleres que tuvieron la misma modalidad del encuentro nacional; donde la palabra se distribuye de forma horizontal y se hacen aportes para elaborar estrategias que generen un cambio, en este caso desde una mirada local, santacruceña.

“Es muy importante para nosotras tejer redes, saber qué hace cada una en sus localidades, porque tenemos distancias muy grandes. El último día fue para pensar en acciones propositivas, además de un montón de conclusiones y demandas que se pueden pensar y acciones que puedan seguir en el camino de la organización para seguir garantizando nuestros derechos”, contó a La Opinión Austral la docente e investigadora, integrante de Araucarias, Romina Behrens.

 

Históricamente, cada encuentro cierra con la lectura de un documento que recoge lo más importante de cada taller y una multitudinaria marcha de mujeres copando las calles de la ciudad sede.

En este caso, se optó por la lectura del documento y un cierre musical, que también fue transmitido en vivo por laopinionaustral.com.ar.

Apenas un puñado de provincias llevó adelante un encuentro como el santacruceño. San Luis hizo actividades virtuales durante esos tres días; en Río Negro, organizaciones de Bariloche cerraron con un pañuelazo virtual, y otras como Buenos Aires y Córdoba hicieron actividades alusivas de una jornada.

“Este encuentro se reconocerá desde hoy y para los tiempos venideros como un logro de los feminismos en Santa Cruz. Y en ese logró se verá la horizontalidad, el debate y el consenso para dar comienzo a un nuevo capítulo de nuestra historia. Creemos en la necesidad de espacios de encuentro, para escucharnos y llamarnos a la reflexión, para construir desde el conjunto. Creemos en la riqueza que trae la diversidad de voces. Nada nos detiene...”, reza el manifiesto que dio apertura el sábado, en el inicio de una red poderosa de mujeres y disidencias organizadas.

“Queremos ser escuchadas”

Hubo mujeres de distintos partidos políticos y de ninguno que en el taller de política pensaron estrategias para una construcción colectiva, horizontal, transversal y disidente, que busque equidad real en el acceso a los derechos y oportunidades.

“Queremos ser escuchadas por el Estado y construir junto a él. Nos urge la creación del Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad provincial, pero con la voz de todas las organizaciones, de todas las localidades y de todos los partidos políticos”, surgió como pedido del taller.

“Queremos salir de la perspectiva victimista que la lógica de la política patriarcal nos impone. Exigimos políticas públicas de cuidado para desarticular las dificultades que tenemos las mujeres para participar y asumir roles protagónicos en el ámbito público”, aseguraron además.

Si algo atravesó la agenda de los talleres fue la necesidad de buscar alianzas en la docencia, para que la ESI sea efectiva, en los y las profesionales de la salud, para que la ILE se cumpla, o en distintos ámbitos donde hoy hay fuertes resistencias a escuchar las demandas de quienes representan la mitad del mundo.

Pedimos que el Ministerio de Salud y Ambientede Santa Cruz, a cargo del ministro Claudio García, garantice la plena implementación del protocolo ILE”, se lee como conclusión de otro taller en relación a lo que actualmente sucede en los hospitales de la provincia, donde, se sabe, más del noventa por ciento de los médicos y médicas son objetores de consciencia.

Mientras esta situación se da, aun cuando Santa Cruz fue de las primeras en adherir a la actualización del protocolo de aborto legal por causales, vigente desde 1921 en el Código Penal, Argentina tiene a la vuelta de la esquina el tratamiento de la ley para la interrupción legal del embarazo (IVE).

El proyecto que será presentado por el Ejecutivo no por buena voluntad, sino porque supo leer el momento actual, está previsto que se discuta este año. Aun con el contratiempo que marca la pandemia.

Por otro lado, en el taller de comunicación, quienes participaron plantearon la necesidad de sumar perspectiva de género y el tratamiento responsable y el cese de la espectacularización de las violencias machistas.

Las violencias

Las violencias son claramente el fenómeno social más urgente. En declaraciones de esta semana, la ministra de las Mujeres, Género y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, dijo que “por la pandemia, vamos a tener una suba de los femicidios y travesticidios”. Lo urgente es revertir eso.

No hay cifras oficiales, ya que los números de muertes a manos de la violencia machista surgen del mapeo que hacen organizaciones sobre los medios de comunicación, pero se sabe que no todos los casos se investigan como femicidio y también que muchos no llegan a la primera plana.

 

El observatorio “Ahora que si nos ven” contabilizó que en lo que va de 2020 hubo 223 femicidios, entre ellos el de Jesica Minaglia, la docente de Puerto Santa Cruz.

Actualmente, matan a una mujer cada 29 horas.

El movimiento de mujeres reclama el cese de esa violencia y esa ola de mujeres unidas tiene avances y retrocesos a lo largo de la historia. Hay quienes dicen que a derechos conquistados, existe una fuerte reacción de las estructuras patriarcales, que pugnan por el statu quo que no admite a las mujeres y lo femenino en igualdad de condiciones, porque eso significa perder privilegios.

Por eso, encuentros como el que terminó este lunes no surgen porque sí, sino por la fuerza de una marea que subió en 2015, con el primer Ni Una Menos, que fue ejemplo en Latinoamérica y el mundo. Pero para seguir hacen falta políticas públicas y, para eso, decisiones políticas. Lo que las mujeres del encuentro pretenden es operar en la detección de las prioridades de esa agenda, yque sea feminista.


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