CASO MAILLO

El dolor de Ana Gloria y Petra, hermanas de Vicente: "Este fallo no nos devuelve a José, pero cerramos un ciclo"

El tribunal de la Cámara Oral dio la derecha a la Fiscalía y Susana Reina, sus hijos José Maximiliano y Luigi, y el sicario Christian Etchabarne quedarán tras las rejas. La Opinión Austral estuvo en el lugar y te cuenta los detalles de una jornada histórica.

Por La Opinión Austral


La incertidumbre se transformó en alegría para una conocida familia de Río Gallegos, una vez que la Justicia encontró como responsables de un cruento homicidio a todos los imputados.

 

Se trata del caso de Vicente Maillo, el comerciante que fue asesinado de varias puñaladas en el corazón mientras estaba durmiendo en su habitación, en la madrugada del 16 de noviembre del 2017.

Debieron pasar tres años y medio para que Ana Gloria y Petra se fundieran en un abrazo interminable una vez que el juez Joaquín Cabral diera lectura del fallo.

 

Finalmente, Susana Reina, la viuda de Vicente, sus hijos José Maximiliano y Luis, y el sicario Christian Etchabarne fueron sentenciados a cadena perpetua en el mediodía del jueves.

La lectura del fallo se realizó en el Salón de Usos Múltiples de la Escuela de Formación Policial y se pudo seguir a través del Facebook de La Opinión Austral y www.laopinionaustral.com.ar.

 

Un equipo de este diario estuvo en el recinto y te cuenta los detalles de la sentencia. Cerca de las 11 de la mañana, con un fuerte operativo de la Policía por la autovía 17 de Octubre, a bordo de dos trafic del Servicio Penitenciario, llegaron tres de los imputados por el crimen: los hermanos Maillo y el sicario.

 

Los primeros de ellos desde la Alcaidía Nº 1, mientras que el restante desde apenas la Unidad Penitenciaria Nº 2, ubicada a menos de 500 metros de la Escuela de Policía, en la periferia de nuestra ciudad capital.

 

A diferencia de los días de valoración de pruebas, en el mediodía del jueves, el recinto estuvo colmado: por un lado se encontraban Ana Gloria y Petra, junto a varios familiares, los trabajadores de la prensa local y, por el otro, efectivos que trabajaron en la investigación del homicidio y Patricia Acosta, la esposa de José Maximiliano.

 

Hubo ausencias durante la lectura del fallo. La más importante fue la de Susana Reina, ella usó su derecho a no asistir a la audiencia. Jorge Yance, uno de los integrantes del tribunal, no estuvo presente ya que fue diagnosticado con COVID-19.

 

Tampoco estuvo Carlos Telleldín, abogado defensor de la familia imputada, por el nacimiento de su hijo, pero sí Sabrina Mansilla, de su estudio de abogados.

 

“Nosotros vinimos a acompañar a Petra y Ana Gloria. Aunque esté todo cocinado tenemos que esperar a ver qué dice el tribunal”, aseguró un vecino de avanzada edad que dijo haber sido amigo de Vicente, en la previa de la lectura.

 

El primero en ingresar a la sala fue Etchabarne. Con su Equipo de Protección Personal (EPP), pero esta vez sin las gafas, fue sentado junto a Víctor Robles, quien vela por sus derechos y garantías.

 

Luego fue el momento de los hermanos “Luigi” y José Maximiliano. A diferencia de los días del juicio, esta vez les fueron colocados unos EPP de color amarillo. Al igual que el sicario, fueron sentados al lado de su abogada, Sabrina Mansilla.

 

Cuando José ingresó al recinto esposado, lo primero que hizo fue mirar adónde estaba su mujer y levantó sus cejas buscándola entre el tumulto de efectivos que lo escoltaban.

 

Mientras Cabral comenzaba a dar lectura de la sentencia, el silencio se apoderó de la sala. Schupbach entrelazó sus dedos sobre su frente y miró al suelo. Las hermanas de Vicente estrecharon aún más sus manos.

 

La primera condenada fue Susana Reina. Cuando Cabral apenas dijo: “Cadena perpe--” un grito de “Vamos” lo interrumpió. Eran los familiares de Vicente. Algunos levantaron los brazos, otros se abrazaron y realizaron algunos comentarios por lo bajo.

 

Luego llegaría el turno de los hijos de Susana. Mientras el juez daba lectura a la sentencia, ambos mantuvieron la mirada en el horizonte. Sus condenas también fueron festejadas por los familiares del comerciante. Algunos apretaron el puño mientras que otros cerraron los ojos mostrando una ligera mueca de satisfacción.

 

Como dato, en esta oportunidad el tribunal resolvió que ninguno de los ahora condenados tuviera la oportunidad de decir algo antes de ser llevados nuevamente a la cárcel. La salida de ellos se dio apenas en segundos. La Policía los escoltó hasta una sala contigua al recinto.

 

Si hablo ahora, me sacan la matrícula” fueron las palabras de Robles que, visiblemente ofuscado, decidió no hablar con la prensa. Lo mismo pasó con su cliente: Etchabarne fue consultado por este diario y sólo atinó a mover la cabeza de izquierda a derecha.

Por el otro lado, todo era jolgorio. Los familiares se abrazaron olvidándose, por un rato, de las restricciones sanitarias en el marco de la pandemia.

 

En la previa, Schupbach había adelantado a este diario: “No sé si voy a poder dar declaraciones a la prensa, no sé como voy a sentir”. Tras conocer la sentencia, fue hasta donde estaban sus familiares y dijo: “Salió todo bien, salió todo bien”.

 

El fiscal Iván Saldivia, junto a su asistente Analía Molina, también se acercaron a saludar a los familiares del comerciante. “Gracias, gracias”, fue el mensaje de uno de ellos para el representante del Ministerio Público.

 

Antes de conocerse la pena contra los acusados, Cabral dijo: “Se ponen a disposición del Ministerio Público Fiscal las actuaciones para la selección para las piezas procesales útiles para impulsar la investigación por el delito de acción pública por parte de Carolina Nacimiento (NdeR: novia de Luigi) y Patricia Acosta”.

 

En razón de esto, Acosta -presente durante la audiencia- se mostró sorprendida. A ella la acusaron de falso testimonio por haber afirmado que había ido a Casa Maillo con su marido, pero aseguró que él no se llevó nada.

 

Llegaría el momento de las repercusiones y las primeras sensaciones de los protagonistas de esta historia. La primera de ellos fue Ana Gloria.

 

Ella fue abordada por los periodistas y visiblemente emocionada por la resolución dijo: “Estas lágrimas son de felicidad. Esto no es venganza, es justicia, porque él (por Vicente) era un hombre bueno. Nosotros fuimos apoyados por gran parte de la sociedad”.

Sobre el tiempo que pasó entre el crimen y el tan esperado debate, la hermana del comerciante se mostró algo más tranquila y recordó: “Fueron tres años muy largos y es entendible, eran muchas personas involucradas en el caso, yo sé que mi mamá hizo fuerza desde el cielo”.

 

 

Uno de los problemas que surgió en su momento fue el apellido. Gran parte de la sociedad quería que Luis y José no sean Maillo. Sobre eso Ana dijo: “Ojalá se lo pudiera sacar, pero no sé como será el procedimiento. Hubiese sido muy triste que quedaran libres con todo lo que hicieron, ahora sí podemos comenzar el duelo, podemos cerrar un ciclo”, aseguró la hermana de Vicente.

 

 

Se siente como una traición que unas personas que eran tu familia hagan algo como eso. Fue una angustia muy larga, tuvimos un buen resultado.Este fallo nunca nos va a devolver a mi hermano, pero nos permite cerrar un ciclo”, concluyó Ana Gloria, antes de volver a abrazarse con su familia.

 

El fiscal de Cámara habló con el móvil de exteriores de LU12 AM680 y aseguró estar muy conforme con la sentencia, “es lo que esperábamos, el trabajo en la instrucción fue muy importante, no es una sola prueba con la que condenaron, son varias que en conjunción pudieron llegar a una condena. Nosotros fuimos trabajando en tándem con la querella”, aseguró el representante del Ministerio Público.

 

Junto a él se encontraba Érica Schupbach, ella hizo un repaso por la causa, un balance una vez que se conoció la sentencia, y un recuerdo de su tío donde llegó a emocionarse.

 

“Desde el primer momento la Policía sabía que algo no cuadraba, al cabo de unos días tenían todo resuelto. Algunos personajes intentaron ensuciar todo, pero todos los que trabajaron en la instrucción actuaron como tenían que hacerlo. La investigación fue impecable, todo estaba en la causa, era cuestión de ponerlo en evidencia, para eso son los juicios, nosotros no hicimos como otros, no inventamos nada ni saraseamos”, dijo tajante la sobrina del comerciante.

 

 

Schupbach tuvo un momento en el que se mostró emocionada. Ella señaló un anillo que se colocó en su mano izquierda y contó a los medios el porqué de su uso. “Tengo este anillo gracias a mi tío. Yo fui la primera recibida universitaria de la familia. Él era muy reservado, en un viaje a España me lo trajo y me lo regaló. Hoy hice justicia por él, fue una satisfacción enorme, porque para eso uno estudia”, aseguró la abogada.

 

 

Hoy no sólo se limpió el nombre de Vicente, ensuciaron a mi marido, a mi primo, a mis tías diciendo que les importaba más la plata que otra cosa. Yo no ataqué nunca, no había necesidad de hablar, no hay que darle espacio a esa gente”, cargó Schupbach claramente contra la defensa que, desde un tiempo a esta parte, había mostrado sus cartas tejiendo una historia que, finalmente, ayer fue rechazada por la Justicia.

 

 

Uno de los testimonios más importantes durante el juicio de valoración de pruebas fue el del comisario general retirado Luis Águila. Él estaba a cargo de la Dirección Regional Zona Sur de la Policía al momento del crimen y fue fundamental para atrapar al sicario y desentramar el caso.

 

 

En el mediodía de ayer, Luis Águila estuvo presente durante la lectura del fallo y mostró una mueca de satisfacción una vez que escuchó que todos los imputados recibieron la cadena perpetua.

En diálogo con este diario, el comisario aseguró que se trató “de uno de los logros más importantes de mi carrera, quiero agradecer a todos los efectivos que en ese momento trabajaron a la par conmigo y al jefe y al subjefe de la Policía, comisario general retirado José Luis Cortés y Juan Carlos Guanes. Hoy se cierra un ciclo con la lamentable pérdida de una persona muy querida de Río Gallegos. El mayor respeto de mi parte para la verdadera familia de Vicente”.

 

 

Por otro lado, Águila aprovechó para pegarle a Carlos Telleldín.“Estos personajes vinieron a Santa Cruz y creen que acá los policías todavía andan con el arco y la flecha cuando no es así. Demostramos ser profesionales y estar a la altura de las circunstancias”.

 

 

Cerca de la una de la tarde, luego de un mediodía agitado, la familia se juntó fuera del Salón de Usos Múltiples. En paralelo, el personal de Técnica de la Cámara Oral, continuaba cargando sus elementos de trabajo a la trafic del Poder Judicial.

 

 

La veintena de integrantes de la familia Maillo, se mostraron felices y, tal como dijo Ana Gloria, después de tanto tiempo, van a poder descansar y cerrar un ciclo

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