CRIMEN

Los misterios aún no develados a 3 meses del homicidio a Fabián Gutiérrez

En El Calafate, Facundo Gómez y Facundo Zaeta se acusan entre sí. En el medio, Pedro Monzón. Ellos tres mataron al ex secretario presidencial, pero ¿hubo alguien más?, ¿fue un simple robo que salió mal, o fueron directo a matarlo? El brote de coronavirus llegó en un momento culmine. Las incógnitas de la causa.

Por Juan Manuel Reyna


Era sábado 4 de julio, día con temperaturas bajo cero. La nieve y la escarcha predominaban todavía en el paisaje de la villa turística de El Calafate, por ese entonces, en shock por el brutal asesinato de Fabián Gutiérrez, el ex secretario presidencial que hacía pocas semanas había regresado a Santa Cruz.

 

 Una de las últimas imágenes del empresario con vida, comprando en un comercio.
Una de las últimas imágenes del empresario con vida, comprando en un comercio.

 

La noticia de la desaparición del empresario repercutió en todo el país. El viernes 3 de julio por la noche, el juez Carlos Narvarte, tras supervisar las tareas de la División Criminalística en su casa junto a la fiscal Natalia Mercado, se aventuró a asegurar: "Estamos buscando un cuerpo". Porque, claro, en el interior del inmueble se evidenciaba una clara escena de crimen, pese a que los asesinos limpiaron todo lo que pudieron intentando tapar sus rastros.

 Horas más tarde lo hallarían muerto, semi enterrado, cerca de una cabaña.
Horas más tarde lo hallarían muerto, semi enterrado, cerca de una cabaña.

 

El hallazgo del cadáver fue al mediodía. El juez tenía razón. Gutiérrez estaba muerto. Antes de irse a dormir el viernes -y sólo por unas pocas horas- ya había puesto tras las rejas a los tres responsables del crimen y a un colaborador directo en el encubrimiento del mismo: Facundo Zaeta (19), Facundo Gómez (20), Pedro Monzón (18) y Agustín Zaeta (23).

 Facundo Zaeta.
Facundo Zaeta.

Uno de ellos se quebró y dijo todo lo que hicieron con el empresario. De inmediato una comitiva fue en la búsqueda, luego de que el día anterior se desplegara un operativo sin precedentes en El Calafate para buscar a un desaparecido Gutiérrez, que no contestaba mensajes desde el jueves 2 por la noche.

 

Pedro Monzón señaló una cabaña sobre calle Cañadón Seco. Dijo que allí ocultaron el cuerpo del empresario junto a Facundo Zaeta, a quien acusó de haberlo ahorcado hasta la muerte y darle un par de "puntazos", cuando estaba agonizando.

 Pedro Monzón.
Pedro Monzón.

La Policía ingresó, pero allí no había nada. Se encontraron plantas de marihuana, que luego fueron secuestradas y se iniciaría una causa federal a Facundo Gómez, por ser él quien alquilaba dicho inmueble.

A metros de allí, semi enterrado, estaba Gutiérrez. Llevaba puesta una remera marrón oscura, pantalón negro marca Tascani, slip blanco marca Tommy Hilfiger, y medias escocesas.

 Facundo Gómez.
Facundo Gómez.

El operativo lo tuvo a Carlos Narvarte y a la fiscal Natalia Mercado supervisando todo. También, el ministro de Seguridad Lisandro de la Torre y el jefe de Policía, José Luis Cortés, estuvieron presentes.

¿Qué pasó con él? ¿Qué hizo que estos jóvenes acabaran con su vida? ¿Cómo llegó el cuerpo hasta allí? fueron las primeras preguntas que rondaron la cabeza del juez, que esclareció rápidamente un asesinato que conmocionó a todo el país, pero aún el caso tiene varias incógnitas y misterios no resueltos.

La Opinión Austral tuvo acceso a información exclusiva que consta en el expediente de la causa. La participación de Zaeta, Gómez y Monzón está acreditada en la investigación. Agustín -el menor de los Zaeta- quedó libre por falta de mérito. Admitió que intentó ocultar ropa con sangre para ayudar a su hermano, pero no estuvo implicado en el asesinato.

 

Facundo Zaeta orquestó todo para la Justicia. Intercambió mensajes y nudes (fotos desnudo) con Fabián Gutiérrez, quien hacía pocas semanas se había separado de su novio en Buenos Aires. Gómez y Monzón lo ayudarían para apoderarse del "dinero de la corrupción".

Lo sedujo para que le abriera la puerta de su casa y así poder robarle. Lo maniataron y lo golpearon hasta el cansancio. Quedó en evidencia en la autopsia realizada el 5 de julio por el reconocido Dr. Francisco Echandi (ver aparte). Querían dólares, y sólo pudieron obtener unos miles de pesos.

 

Él, fue procesado como autor, y los otros dos -su amigo Gómez y el judoca Monzón- como co-autores del delito de "homicidio doblemente agravado por ensañamiento y criminis causa".

El panorama a los pocos días de detener a los acusados y encontrar el cuerpo de la víctima fue muy alentador. Se había dado con los autores responsables del asesinato y con el desaparecido Gutiérrez. Ahora bien, conforme fueron transcurriendo los días, semanas y meses, salieron a la luz aristas que aún la Justicia está investigando y profundizando para determinar si hubo otros intereses de por medio en el crimen y más involucrados.

 

El primer alerta lo dio Facundo Zaeta, quien en su indagatoria apuntó e inculpó del plan y homicidio a Facundo Gómez. Dijo que él y su padre tenían un vínculo con el ex secretario presidencial y que, en la agencia de vehículos Cv Calafate, "vendían camionetas RAM compradas con dinero de la corrupción". A esto, se le sumó el testimonio de un odontólogo -amigo de Gutiérrez- quien dijo que él, tras retornar a El Calafate, "se metió en la compra y venta de automotores".

 

Hubo allanamiento en la agencia y secuestros de camionetas. Hasta incluso una fue incautada, restituida y nuevamente decomisada a pedido de la fiscal. Es que un testigo aportado por la querella -representada por el abogado Sandro Levín- dijo que la vio cerca de la casa de Gutiérrez entre el jueves 2 por la noche y viernes 3 de julio por la madrugada. Casualmente, el horario en el que lo torturaron y mataron.

Levín representa a la familia junto al ex fiscal Gabriel Giordano, a quien no le permitieron ejercer. Creen firmemente en la participación de otras personas en el crimen. Específicamente, en lo que respecta a las horas posteriores al homicidio. Es decir, ocultando y enterrando el cuerpo.

Por otro lado, los penalistas Carlos Telleldín y Carlos Muriete representan a Facundo Zaeta. Aportaron pruebas y requirieron al juez investigar a Facundo Gómez y a su padre, Martín. El joven tiene a Tomás Rodríguez como abogado, quien negó vínculos económicos con el empresario asesinado.

Entre Zaeta y Gómez se inculpan uno a otro. En el medio está Monzón -representado por Carolina Scamperti-, joven deportista santacruceño que vio su carrera trunca al involucrarse en este homicidio. Él, trabajaba para la familia dueña de Cv Calafate y fue coaccionado por su amigo y jefe (Facundo) para que declare en contra del otro Facundo.

"Pensá las cosas antes de hablar, no me incrimines", le escribió en unos papelitos Facundo Gómez a Pedro Monzón. Se los entregó en la comisaría donde estaban alojados juntos. Días más tarde, el judoca los entregaría al juez y manifestaría que se sentía intimidado por él.

 

 Carlos Narvarte, juez que instruye la causa.
Carlos Narvarte, juez que instruye la causa.

Quedó claro el vínculo entre ambos y el relato unificado para inculpar a Facundo Zaeta. Lo desconcertante fue que, en las indagatorias y en la reconstrucción del homicidio, recordaron un momento clave, de manera muy distinta: cuando Zaeta presuntamente ahorcó hasta la muerte a Gutiérrez. Uno dijo que lo estranguló de espalda, en cuclillas, y el otro, parado, en otra posición.

"El robo existía desde el principio, teles y demás, lo mata porque se escapó", fue otra de las frases escritas, refiriéndose al joven que sedujo a Gutiérrez para ingresar a robarle.

Es que Zaeta, en su defensa por deslindarse de la autoría intelectual del crimen, declaró que "Gómez fue derecho a matar a Gutiérrez, y nos usó a Monzón y a mí para cumplir su objetivo".

¿Y hoy?

Día a día se avanzó con celeridad. No fue un hecho más. Pero el recrudecimiento de la pandemia llegó para frenar todo y en un momento culmine: a poco de saberse qué registros se recuperaron de los teléfonos de los imputados -del de Gutiérrez, no se sacó nada- y de ahondarse un poco más en la hipótesis de Charles Fuhr, el paraje donde horas posteriores al homicidio, el celular de Gómez lo ubica allí.

 

El juez pidió a la Policía analizar todo en conjunto: teléfonos y cámaras de seguridad, para saber qué pasó en ese sector del campo, ubicado sobre ruta 40 con dirección a El Chaltén, y a unos 35 kilómetros de El Calafate.

 

Un caso positivo entre los investigadores, los puso a todos en aislamiento. Recién se está avanzando en esa línea. Al igual que en la ampliación de la autopsia...

¿Otras personas enterraron el cuerpo, como cree la querella?; Gómez y Gutiérrez, ¿eran socios?; ¿qué pasó verdaderamente la noche del 2 de julio en la casa del empresario?; ¿y en Charles Fuhr? Quedan muchas preguntas por responder.

 

Hoy, los autores materiales del asesinato siguen tras las rejas y se busca saber, fehacientemente, qué hay detrás del asesinato del ex secretario presidencial.

Autopsia: precisiones, incógnitas y una ampliación de informe que aún no está

La autopsia al cuerpo de Fabián Gutiérrez (46) se realizó el 5 de julio en Río Gallegos. Duró exactamente seis horas, de las 09:00 a las 15:00. Intervinieron dos médicos forenses, entre ellos el Dr. Francisco Echandi, -quien firmó el informe- y dos técnicos auxiliares.

Determinó quemurió por "asfixia mecánica por compresión cervical extrínseca por estrangulamiento a lazo", y el mecanismo de la muerte fue la anoxia encefálica.

Fueron 36 páginas de un informe detallado, con muchas precisiones, pero también con algunas estimaciones y sembrando una incógnita que, al día de hoy, parece no estar resuelta.

La Opinión Austral tuvo acceso exclusivo y dio a conocer todos los pormenores del violento ataque y asesinato al ex secretario presidencial: le dieron puntazos en el cuello, lo ahorcaron, le pegaron con un palo ocasionándole fracturas y se registraron lesiones de defensa, por nombrar sólo algunos de los detalles.

Lo que no pudo determinarse es la hora exacta de su fallecimiento. El médico forense Echandi remarcó que las condiciones climatológicas y el sector en donde hallaron el cuerpo le impidió realizar esa precisión.

No pudo determinarse es la hora exacta de su fallecimiento

"Las bajas temperaturas de los días relacionados con el hecho en estudio son un factor de error muy grosero para tratar de hacer uso exclusivo de la temperatura cadavérica para el establecimiento del intervalo postmortal", consta en la página 31 del informe que le entregó al juez Carlos Narvarte.

Hoy, a tres meses del homicidio, se espera por una ampliación del informe, que se requirió para: saber el horario de muerte y realizar una apreciación más exacta "a fin de determinar el elemento que produjo la muerte de Fabián Gutiérrez", y si este corresponde a la venda que se usó para cubrirle los ojos y fue secuestrada "o si corresponde a una soga o lazo de otro tipo". (NdR: también se incautó un cable de router de Internet).

La Opinión Austral confirmó que hace días el juez requirió al Cuerpo Médico Forense avanzar en este sentido e informar si cuentan con equipamiento y personal técnico para realizar en lo inmediato la ampliación con los peritos de parte que no puedan estar presentes vía remota, mediante Microsoft Teams

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