EL HISTÓRICO DE LU12 FALLECIÓ A LOS 96 AÑOS

Adiós a Demetrio Barbería, pionero en la radiocomunicación

En 1939, Demetrio Barbería llegó a Río Gallegos con su familia. El padre había sido contratado como técnico de la RCA Victor para instalar los equipos de la compañía Broadcasting de la Patagonia, que iniciaba la radiodifusión. Más tarde él trabajaría por años en LU12.

Por La Opinión Austral


Los Barbería vinieron de Galicia a Buenos Aires. Tomás Luis Barbería, nació en Avellaneda, en 1897, pero a los nueve años regresaron a Pontevedra, Galicia. Allí se casó con Pilar Sayáns que había nacido en 1894. En Moraña, Pontevedra, fueron naciendo: Leopoldo, José, Emilio, Demetrio, Luis y Aurora. La familia se dedicaba a la agricultura aunque Tomás trabajaba en Pontevedra, que distaba veinte kilómetros de la finca.

 

Estudió electrónica e instaló, en la Radio donde trabajaba, un equipo transmisor de potencia media reducida. En aquel entonces recién se empezaba a hablar de radiocomunicación y prácticamente no había dónde estudiar. Más adelante empezó a armar aparatos de radio para particulares y de la misma empresa salían en un furgón a venderlos.

Él vivía durante la semana en la ciudad y como no había otra comunicación esperaba que a medianoche se apagara la transmisión, dejaba pasar media hora, ponía en marcha nuevamente el equipo y le hablaba a su familia porque eran los únicos de la aldea que teníamos receptor.

 

 Demetrio en la tranquera, cuando instalaban los equipos de radio en las estancias, años 60. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN.
Demetrio en la tranquera, cuando instalaban los equipos de radio en las estancias, años 60. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN.

En 1936 empezó la Guerra Civil Española algo que cambiaría sus vidas para siempre. Tomás no pensaba igual que Franco. Era republicano. Las familias se desarmaban según los bandos. Los amigos, franquistas paradójicamente, lo tuvieron una semana escondido en un entretecho hasta que le consiguieron los papeles para que cruzara a Lisboa, Portugal, junto con su hijo mayor, Leopoldo. Ese mismo año escaparon y se embarcaron hacia Buenos Aires. Tomás consiguió trabajo como técnico en la firma RCA Victor.

Pilar y los hijos se escondieron en el auto de Tomás debajo de una parva de pasto, después ella logró venderlo.

 

 Demetrio Barbería, Ernesto Lenzner, Pat O´Byrne y otro, cuando volaban a Río Grande, años 50. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN.
Demetrio Barbería, Ernesto Lenzner, Pat O´Byrne y otro, cuando volaban a Río Grande, años 50. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN.

Emilio y José Barbería eran adolescentes, sin embargo fueron a la guerra. Emilio enfermó de tuberculosis. En la aldea se pasaba hambre y había contrabando. En la casa, los soldados requisaron todo lo que producían de legumbres y verduras pero al menos les quedaba algo plantado y los animales que se salvaron. Con trece años Demetrio tenía que manejar el arado, pero no podía levantarlo porque no le daba la altura, sin embargo se acomodaba y lo levantaba… Años muy duros: “Una vez que pasaban los soldados quedaban las cenizas… Había en los alrededores cadáveres por doquier…un día fuimos a bañarnos al río y de pronto descubrimos que en la otra orilla flotaban dos cuerpos. En la aldea se contaban historias horribles…recuerdo que a un hombre, por ser del otro bando, en represalia le arrancaron las uñas de las manos”.

 

Pilar quedó con los más chicos y Tomás -que era argentino- fue pidiendo la repatriación de su familia. Es por eso que los hijos-que eran españoles-fueron argentinos por opción.

Ese mismo año (1936) Tomás Barbería viajó a Río Gallegos por medio de la RCA Victor para instalar los equipos de la emisora radial de la Compañía Broadcasting de la Patagonia, propiedad de La Anónima. Esta firma pidió tres emisoras: Gallegos, Comodoro y Bariloche. El contrato de trabajo era por tres meses y a Tomás le tocó Bariloche. El técnico al que tocaba Gallegos era recién casado y le pidió a Barbería permutarle el destino. Una vez instalados todos los equipos probaban la medición de onda de la señal después de medianoche porque todas las emisoras paraban, entonces la onda de Gallegos podía llegar bien a Buenos Aires para controlar la calidad.

 Interior Casa Barberia. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN
Interior Casa Barberia. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN

Tomás vivía en la misma Planta Transmisora que estaba en las afueras del pueblo mientras que la emisora estaba en el viejo edificio de la esquina de San Martín y Zapiola, en diagonal con la plaza. La radio transformó la vida de la gente.

 

Más adelante la familia de Tomás fue dejando España por tandas. En la primera partida viajaron-en 1939-Emilio, José y Demetrio, fueron en tren hasta Lisboa y de allí zarparon en un barco argentino que tenía a ambos lados del casco la bandera pintada muy grande con reflectores que la iluminaban. Había estallado la Segunda Guerra Mundial. En Cabo Verde se encontraron con muchos barcos ingleses porque un submarino alemán había bombardeado la formación. En el medio del mar apareció de noche un submarino alemán y se detuvieron, los alemanes subieron al barco, conversaron con el capitán y dejaron que continuaran el viaje. Este barco era un carguero que transportaba corcho, pero también varios pasajeros. El viaje -que fue bastante accidentado- demoró veintiocho días.

 

 Horacio Barbería, José Agraso y Demetrio Barbería en el interior de “Casa Barbería”, años 80. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN.
Horacio Barbería, José Agraso y Demetrio Barbería en el interior de “Casa Barbería”, años 80. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN.

En Brasil estuvieron poco tiempo, después se detuvieron en Montevideo donde estaba el famoso crucero alemán “Graf Spee” muy dañado por los británicos a los que había provocado cuantiosas bajas. Una vez en Buenos Aires quedaron en la casa de unos tíos, los Sayáns, que vivían en Ciudadela y después embarcaron hasta Río Gallegos. Pilar Sayáns tenía cuatro hermanos viviendo en Buenos Aires. En el “Argentino” llegaron a Gallegos, desembarcaron en frente a la Prefectura y subieron por la calle Sarmiento que tenía mata negra en el medio, pero lo que más les llamó la atención era el canto rodado de las calles que no conocían: “nos parecía andar caminando sobre bolitas”.

 

Ese día pararon en la casa de “Manola” García (la madre de Fernando Diego García) antes de irse a la Planta.

En la última remesa, después de seis meses, llegaron los hermanos menores: Luis y Aurora, y la mamá, Pilar.

La Planta de la Broadcasting

En la Planta necesitaban un mecánico para el grupo electrógeno porque no había electricidad en esa zona del pueblo, entonces Tomás convocó a Benjamín Paz a quien había conocido en Buenos Aires.

En la Planta había un edificio con una larga galería en el frente, después seguía una sala con los dos equipos transmisores, uno de 750 kw. A los lados habían habitaciones, cocina y baño, entonces de un lado vivieron los Paz y del otro, los Barbería.

 

 En la Planta de LU12, “Titina” Scola, Demetrio y Aurora Barbería, años 40. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN
En la Planta de LU12, “Titina” Scola, Demetrio y Aurora Barbería, años 40. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN

Más adelante la emisora pasó a manos de Alberto Raúl Segovia y pasó a llamarse LU 12 Radio Río Gallegos. Tomás y sus hijos trabajarían en la radio durante diecisiete años.

Demetrio recordaba: “Hasta que me tocó hacer el servicio militar trabajé con José Povazsán, “Johnnie” Banciella y “Manolo” López Lestón en “El Palacio de la Electricidad”, que estaba en calle Bernardino Rivadavia, a media cuadra de Roca. Una vez que hice el servicio militar trabajé durante seis meses en Philips, volví a Gallegos e ingresé a la Gobernación, desempeñándome en Comunicaciones".

 

 Edificio Original de Casa Barbería. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN
Edificio Original de Casa Barbería. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN

"Mientras mi papá atendía la Planta de LU 12, yo atendía como técnico los estudios de la radio donde conocí a los operadores Soto y Gastón Vivar. José Borrero Rivera era el director. Ya tenía dos empleos".

"Había aprendido bastante de radio junto a mi padre y me recibí de técnico electrónico por correspondencia en el Instituto Radio Rey de Buenos Aires. En esa época se cambió la potencia de 110 a 120 y tuvimos que adaptar el grupo electrógeno de la Planta para el estudio. Me acuerdo que los platos donde se colocaban los discos eran de 50 ciclos y el motor, de 60, entonces tenía que mantener el motor en baja potencia para que los discos se escucharan normalmente, pero el equipo se empastaba a cada rato. Mientras trabajaba en la Gobernación escuchaba LU 12 y cuando se cortaba la señal salía corriendo a cambiarle la bujía porque se había empastado".

 

 Casa Barbería aun sin terminar, años 60. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN.
Casa Barbería aun sin terminar, años 60. FOTO GENTILEZA JULIO BELTRÁN.

Este era el tiempo del gobernador Gregores que había organizado un sistema de red de comunicaciones que unía todo el territorio.

Más adelante Demetrio junto a su familia abrirían “Casa Barbería”, un modernísimo local dedicado a los electrodomésticos.

 

En estos últimos años, Demetrio Barbería, con su esposa, Ángeles Fernández, vivieron en El Calafate donde tuvieron una magnífica chacra productiva. Habían perdido a sus dos hijos, sin embargo estaban los nietos y bisnietos. Demetrio volvía a disfrutar de la tierra como en su infancia.

 

Fuente: Suplemento El Dominical del Diario La Opinión Austral

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