PANDEMIA DE DESILUSIÓN

El 'bajón' de los alumnos de quinto año: ¿qué va a pasar con los festejos de los egresados?

Si bien la angustia por no poder volver al colegio es generalizada, quienes más sufren son los alumnos de quinto año. Por ahora, el viaje a Bariloche, la fiesta de egresados y la entrega de medallas deberán esperar por el Covid-19. En esta nota, el caso de un colegio de Río Gallegos que retrata la realidad de alumnos del país entero. "Es triste y me angustia pensar en todo eso".

Por La Opinión Austral


El último año de la escuela tiene un gran peso simbólico en la vida de todos aquellos que pasaron por la secundaria.  Es el momento bisagra en el que los alumnos depositan la esperanza de años. Todos coinciden en que se trata de una etapa imborrable. Desde elegir el buzo de egresados o imaginar el momento de la entrega de medallas, hasta soñar con el viaje a Bariloche, hecho del cual nace una complicidad, posiblemente eterna, entre los chicos.

La historia de alumnos y profesores del colegio María Auxiliadora de Río Gallegos retrata a la perfección el ánimo de estudiantes de todo el país en este particular contexto de confinamiento. En total, son 32 chicos y chicas que este año esperan egresarse, dar vuelta la página y disfrutar de la libertad que con profundidad se respira durante la vida universitaria.

 La fiesta deberá esperar
La fiesta deberá esperar

"Nosotros esperamos mucho este año y no creíamos que podía ser así. Teníamos muchas cosas planeadas que lamentablemente no se van a cumplir. El viaje de egresados, la fiesta y un montón de cosas que todavía no sabemos si las vamos a hacer", explicó Celeste (17), notablemente angustiada por la realidad.

Mientras espera el resultado de un test vocacional que le confirme su inclinación por la carrera de Bioquímica, la joven estudiante ya proyecta una nueva vida en Buenos Aires. Sin embargo, aún hay más dudas que certezas respecto al futuro.

 Bariloche, el destino preferido de los egresados
Bariloche, el destino preferido de los egresados

Tiempo atrás, al igual que sus compañeros, Celeste empezó a pagar el costoso viaje de egresados a Bariloche que, sin perder las esperanzas, prevén concretar en septiembre. "Ya tenemos la mitad del viaje pago. Muchísima plata gastamos. Ojalá que se pueda hacer, aunque lo veo complicado".

 

Por un instante, durante la entrevista con La Opinión Austral, la joven alumna del colegio María Auxiliadora puso pausa a la imaginación. "Me parece que es complicado viajar. Prefiero que nos cuidemos", expresó muy a su pesar.

 El buzo de egresados de Celeste cuelga de un perchero
El buzo de egresados de Celeste cuelga de un perchero

"El buzo de egresados lo pudimos hacer. Nos da pena porque perdimos un montón de tiempo en decidir. No poder usarlo es duro", reconoció al tiempo que reveló que la angustia es generalizada. "Mis amigas están bajoneadas. Todos estamos un poco así, pero mis compañeros varones no le simporta tanto. Nos afecta más a nosotras que lo venimos esperando un poco más. Ellos se lo toman más relajados, más positivos. No sé por qué".

 Los chicos estudian con una plataforma virtual, peor extrañan el colegio. 'Lo humano'.
Los chicos estudian con una plataforma virtual, peor extrañan el colegio. 'Lo humano'.

Desde el inicio del aislamiento, el colegio implementó una plataforma virtual para paliar la interrupción del dictado presencial de clases y que los chicos continúen estudiando. "Tengo muchas ganas de volver y ver a mis compañeros. Es mi último año y es cuando más esperaba disfrutar", aseguró.

 Colegio María Auxiliadora de Río Gallegos
Colegio María Auxiliadora de Río Gallegos

La reflexión de los profesores es similar a la de Celeste. "Extraño mucho el ida y vuelta, la tormenta de ideas, de preguntas y respuestas", reflexionó Pablo Beecher, docente de la materia Identidad y Patrimonio regional. "Se extraña muchísimo", insitió.

Al igual que sucedió en otros campos, la creatividad despertó dinámicas impensadas hasta el momento. "Rearmé una estrategia de contenidos para dosificar y llegar a lo más importante con los chicos. Es muy difícil no estar en el aula. En cada trabajo práctico envié videos indicándoles lo más importante que había que rescatar de cada tema".

 Los pasillos del María Auxiliadora, vacíos. Hace dos meses que no suena el timbre del recreo.
Los pasillos del María Auxiliadora, vacíos. Hace dos meses que no suena el timbre del recreo.

En esta época, los actos simbólicos también cobran un nuevo significado. Por ahora, la entrega de diplomas y medallas también estaría postergada. "Es triste y me angustia pensar en todo eso. Trato de tomarlo de forma positiva, pero escuchando a los medios de comunicación, siempre me da menos esperanza de que pase más rápido", concluyó la estudiante del María Auxiliadora.

 

Al igual que Celeste su compañera de quinto año, Anna (17) reconoce que la incertidumbre le preocupa. "Es muy dificil. No sabemos qué va a pasar y cuándo vamos a poder volver al aula. Estudiamos de manera online, pero la parte humana, la de vernos, hablar y acordar cosas cómo grupo no está", consideró,

 

Sobre el final, como una suerte de conclusión, Anna se mostró confiada a pesar de la angustia. "Es triste saber que no vamos a tener las actividades de un quinto normal y que ni siquiera sabemos si vamos a tener un acto de egreso ni cena. Es duro, pero nos mantenemos en la esperanza de que pronto va a pasar"

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