Piedra Buena

Qué dice el expediente judicial sobre el asesinato de Jesica Minaglia

Para Noelia Ursino, la jueza que investiga la causa, el cabo de policía Pablo Núñez mató a la maestra por la espalda. No superó que lo dejara. Los detalles sobre la canción de amor que le dedicaron y que lo hizo estallar. La incógnita acerca del arma con la que la golpeó.

Por La Opinión Austral


El 4 de mayo, a menos de 20 días del crimen, la Justicia resolvió procesar con prisión preventiva a Pablo Alejandro Núñez por el femicidio de Jesica Minaglia, la maestra de Luis Piedra Buena.

El jueves a pocas horas de cumplirse un mes del asesinato se comprobó que las muestras de ADN tomadas en el escena el crimen pertenecen a Pablo Núñez.

 SIGUE DETENIDO. Pablo Núñez, ex pareja, el principal sospechoso, procesado y con las muestras de ADN en su contra.
SIGUE DETENIDO. Pablo Núñez, ex pareja, el principal sospechoso, procesado y con las muestras de ADN en su contra.

Desde un primer momento el cabo de policía y ex pareja de la joven docente fue el principal sospechoso del homicidio; a pesar de la coartada planificada por los conocimientos aprendidos en la fuerza de seguridad.

Las últimas horas

La última vez que vieron con vida a Jesica Minaglia sus amigas la notaron contenta. Todas aseguraron que ella estaba muy feliz tras la separación, pero advirtieron por palabras de la propia Jesica que Pablo no podía superar haber sido dejado. Por eso la acosaba y la amenazaba.

Después de la separación, Jesica le comentó a una amiga que “Pablo cada vez que iba a la casa a buscar algo o a su hijo tenía actitudes raras, como que sospechaba que el motivo de la separación había sido por otro hombre”. “No acepta la separación”, le dijo a otra.

Lo cierto es que Jesica sí estaba hablando con otro hombre. A Carlos Koslowsky lo conocía hacía años pero habían comenzado a hablar hacía dos semanas y como el hombre estaba trabajando en una mina no se había podido ver cara a cara.

 TENÍAN UN HIJO. La pareja llevaba 15 años, con un bebé de 2.
TENÍAN UN HIJO. La pareja llevaba 15 años, con un bebé de 2.

Fue a quien le envió audios contándole del trato y amenazas de Núñez tras dejarlo. Los mismos que expuso La Opinión Aautral de manera exclusiva.

Lo que superó la mente del cabo Pablo Nuñez, según desliza el expediente al que accedió La Opinión Austral,  fue una publicación de Facebook de Carlos con un tema que le dedicó a ella y que el policía habría visto.

El posteo tiene fecha justamente, el 14 de abril. La canción fue “Dejame estar”, de Oscar Valles, interpretada por un joven peritense, Nahuel Aguila. A las 19:30 horas de ese mismo día nadie supo más nada de Jesica Minaglia.

Todo el círculo intimo de la docente aseguró que a esa hora dejó de estar conectada en Whatsapp y no publicó nada en el resto de sus redes sociales.

Se reconstruyó que el policía golpeó con un “elemento romo-contundente en reiteradas oportunidades” en la cabeza a Jesica, y por la espalda. El ataque fue entre las 19:30 del 14 de abril y las 08:00 del 15, hora en la que Nélida Gónzález -la madre de la maestra- la encontró muerta en su domicilio.

La ex pareja utilizó su conocimiento como funcionario público para que no lo descubrieran

La autopsia sostiene que Jesica murió por un traumatismo encéfalo craneano, entre las 23:00 del 14 de abril y las 05:00 del día siguiente. Agonizó un par de horas. “Se arrastró sobre su propia sangre, incluso intentó incorporarse dejando marcas en el sillón y pudo llegar hasta la puerta, en búsqueda de ayuda”, consta en la resolución.

Dos vecinos declararon escuchar ruidos a eso de las 21:00. “De fuertes golpes, tres o cuatro”. Uno de ellos salió afuera de su casa a ver qué era, pero no notó nada extraño. Pensó que alguien se había caído o golpeado con una madera y le restó importancia. Miró para la casa de Jesica, pero no pudo ver nada.

Pablo la atacó por la espalda. Jesica tenía confianza en él y nunca se esperó que la agrediera. Antes, había dejado al hijo de ambos en la casa de sus padres. Regresó para matarla. Luego, hizo todo lo posible para que no lo descubrieran.

En la resolución a la que tuvo acceso La Opinión Austral, la magistrada Noelia Ursino imputó al cabo de policía y ex pareja de Jesica de ser el autor penalmente responsable del delito de “femicidio doblemente agravado por haber sido cometido en perjuicio de la persona con quien ha mantenido una relación de pareja y con alevosía (art. 80 inc. 1,2 y 11 del Codigo Penal)”.

La coartada

Tal como informó el diario La Opinión Austral, Pablo Nuñez hizo que la madre de Jesica Minaglia descubriera el cuerpo de la maestra. Él llegó junto a la Policía, luego de que su ex cuñado lo llamara. Sospechoso. Ahí nomás lo dejaron detenido.

 

Minutos más tarde, Pablo llegaría a su casa y la asesinaría. Se desconoce hasta el momento si discutieron o qué sucedió fehacientemente. Lo cierto es que la golpeó por la espalda ocasionándole un traumatismo de cráneo que la dejó muy malherida, y tiempo más tarde falleció.

Tras matarla, Núñez llamó a su ex suegra, diciéndole que estaba con su hijo. Le preguntó por Jesica diciéndole que ella no le contestaba y que, cuando fue a buscar a Francisco, le pareció que se estaba por dormir porque “le entregó así nomas las cosas”.

Pablo Nuñez no tuvo conexión de su teléfono desde las 19:30 horas. Lo apagó y recién lo prendió a las 21:30 horas, cuando llegó a su casa, “y continúa con su coartada, mandando mensajes a la víctima y llamando a la madre de Jesica”, consta en el expediente judicial.

Núñez utilizó los conocimientos de su profesión siendo cauteloso para no ser descubierto

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“Claramente Núñez utilizó los conocimientos de su profesión siendo cauteloso para no ser descubierto”, aseveró la jueza Ursino. “Núñez quería que la madre de Jesica descubriera su cuerpo y la llamó repetidas veces. Para así alejarse de cualquier vinculación con el crimen que perpetró”, se destaca en la resolución.

Actitud errática

El 15 de abril, un día después de matarla, Núñez tenía una actitud muy sospechosa. Un amigo de él, que trabaja en la estación de servicio YPF, declaró que “tenía una actitud errática, estaba como confundido”. Le preguntó varias veces el nombre de sus hijos (siendo que se conocen hace años) y le decía: “¿Cuándo vamos a pescar?”, a pesar de la cuarentena.

Más tarde fue cuando llamó y mensajeó nuevamente a Nélida, para que ella fuera a la casa de Jesica. “No me contesta”, le dijo. La mujer fue junto a su hijo y, al apenas empujar la puerta, se topó con el cuerpo de su hija.

Sin problemas con nadie, solo con Pablo Nuñez

De las pruebas además surge que Jesica “no tenia problemas con nadie y que el único conflicto que tenia era con el imputado Núñez, a consecuencia de la decisión de Jesica de poner fin a la relación que mantenía con él”.

“Los testimonios y audios dan acabada cuenta del contexto de violencia de género en el que se desenvolvía la relación del imputado con la víctima”, se marcó. Además, “que durante el tiempo que estuvieron juntos, ejercía violencia psicológica y económica sobre Jesica, violencia que se extendió aun durante la separación y hasta el momento en que Jesica fallece”.

 

Núñez no pudo superar la ruptura y amenazó en reiteradas oportunidades a Jesica. “No me hagas hacer cosas que no quiero”. “No me hagas cometer locuras”, fueron algunas de las frases amenazantes. También le exigía que se fuera de la casa alpina en la que vivían.


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