Política y Economía

Luego de un crecimiento sostenido, podría caer la pesca del langostino

Por Irene Stur


El año pasado la zafra de langostino mostró un crecimiento del 30% interanual, con exportaciones equivalentes a unos US$ 1.300 millones. La bonanza hizo también que empresas marplatenses posaran su mirada en el recurso patagónico por excelencia. Pero 2018 podría no ser igual. Desde el Inidep piden ser cautos, en momentos en que hay presión para abrir zonas antes de tiempo.


* Por Irene Stur ? Redacción La Opinión Austral


Según datos de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de Nación, 2017 finalizó con exportaciones de peces, crustáceos y moluscos por casi US$ 2.000 millones. Prácticamente el 65% del total se explica por las ventas al exterior de langostino, de unos US$ 1.300 millones.

Los desembarques totales del año 2017 para el Departamento de Economía tuvieron un crecimiento del 8,6% respecto de 2016, con un volumen total de 766.617 toneladas en general. Pero mientras el calamar subió un 65% interanual, el desembarque de langostino tuvo un alza del 30,7% interanual. Mientras en 2015 se computaron 143 mil toneladas, en 2016 fueron unas 178 mil toneladas y el año pasado, 233.146 toneladas.

La gran disponibilidad de este recurso, sumada a la buena demanda internacional y las dificultades que atraviesan algunas pesquerías localizadas en el área de Mar del Plata (más orientadas a peces está llevando a muchas embarcaciones del principal puerto pesquero del país a trasladarse a las aguas patagónicas, con la intención de mantener el negocio y obtener alguna rentabilidad.

Frente a eso, las empresas asentadas en puertos patagónicos rápidamente hicieron oír sus quejas y proponen realizar un plan de manejo, advirtiendo el perjuicio que significa que se permita la captura de langostinos a empresas o grupos de firmas que no tienen permisos para ello en la zona patagónica.

También se piden gestiones para realizar acuerdos comerciales para poder bajar aranceles de ingreso a distintos mercados, como España, donde se paga el 12%, o China (18%).


Alerta de sobresfuerzo

La semana que pasó, el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA que nuclea a las firmas Solimeno, Valastro y Moscuzza, pidió al Consejo Federal Pesquero la apertura anticipada de aguas nacionales. En el INIDEP hay temor de que, lejos de desestimar dicha propuesta, esta pueda ser avalada por parte del Consejo que integran todas las provincias con litoral marítimo.

Insólitamente, CEPA fundamenta la petición de apertura basada en "información que hemos recibido sobre las capturas que hoy se están realizando en la propia área de veda, tanto en el Area Interjurisdiccional de Esfuerzo Restringido (AIER) como en aguas de jurisdicción provincial, así como las que se están realizando en zonas contiguas a la indicada zona de veda", indicaron, aseverando que existen indicios de "abundancia" que justificarían la apertura. Sin embargo, si hay veda no debería haber pesca y, por lo tanto, no existiría tal información. Si la hay es porque alguien violó la zona restringida.

Sin embargo, los investigadores del INIDEP Paula Merodio y Juan de la Garza, en una entrevista que dieron a la revista especializada Puerto, aseguraron que durante la campaña de investigación a bordo de un buque comercial realizada en el mes de marzo en aguas del Golfo San Jorge, observaron que si bien había una densidad de recurso similar a la vista en la campaña de 2017, encontraron algunas diferencias respecto de los juveniles que consideran fundamental analizar. También hablaron sobre la imperiosa necesidad, ante esta situación, de realizar la campaña de prerreclutas y manejarse, más que nunca, con un criterio precautorio.

Cabe señalar que si el nivel de juveniles baja, es signo de que existe un retroceso en el recurso a futuro, más allá de la abundancia actual.

"Se están produciendo algunos cambios. El año pasado y este año hubo un retraso en la reproducción, asociado aparentemente a un cambio ambiental y eso hay que evaluarlo, porque no es lo mismo que el langostino entre en proceso reproductivo en verano, cuando el crecimiento es más rápido y pasa la etapa más vulnerable a la depredación, que si se reproduce más tarde. Estos son todos signos que estamos investigando desde el año pasado", afirmó Merodio, a lo que su compañero indicó que en la campaña de noviembre "no vimos prácticamente hembras maduras ni impregnadas. Los datos de enero de los años 2016 y 2017 de la campaña de merluza, que ya fueron analizados histológicamente, muestran que existió un desplazamiento y 2018 se está analizando", admitiendo que aún es difícil saber cuál será el nivel de equilibrio del recurso langostino y por eso piden ser precavidos a la hora de la toma de decisiones.

Recordaron que en los años 2002, 2003 y 2004 se dio un aumento del esfuerzo pesquero, una disminución de los reproductores y en 2005 no hubo langostino. La intención con el pedido es no volver a pasar por lo mismo

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguí leyendo

Lo más leído

Más noticias