Sociedad

Libres en 1810?libres en 2018

Por La Opinión Austral


Dra. Claudia Inés Villafañe (*)

El 25 de mayo es recordado como una de las fechas patrias más importantes en nuestro país.

Los acontecimientos sucedidos durante la semana previa a esa fecha constituyeron los cimientos del proceso de surgimiento del Estado Argentino. Semana de mayo, Revolución de mayo, 25 de mayo de 1810 son así nuestros más caros símbolos libertarios.

De lo aquí surgido, una primera junta criolla, toma la responsabilidad de iniciar el proceso independentista del poder español que hasta entonces regía el destino del "Virreinato del Río de La Plata". Todo ello en un contexto previo de cambios sociales, políticos, económicos y militares en Europa; La independencia de los Estados Unidos de Norteamérica del Reino Unido en 1776, la Revolución Francesa entre 1789 y 1799, dan inicio, en la historiografía mundial, a la Edad Contemporánea, sentando las bases de la democracia moderna; estos hechos dan lugar a nuevos horizontes políticos sostenidos en el principio de la soberanía popular, motor de revoluciones, a partir de allí, en otras regiones del mundo, entre ellas, la de nuestro país.

1806. En Europa, Napoleón Bonaparte toma prisionero al Rey de España, Fernando VII. El Rey cautivo mediante las abdicaciones de Bayona, cede el poder español a favor de Francia; toma su lugar José Bonaparte (hermano de Napoleón). Las noticias llegan al Río de la Plata. El grupo de vecinos ilustres que con anterioridad venía tejiendo ideales libertarios cree entonces que la oportunidad es inmejorable: sin Rey Español es ilegítima la autoridad virreinal.

La mañana del 25 de mayo una gran multitud comenzó a reunirse en la plaza mayor de Buenos Aires. Reclamaban la renuncia del virrey y la formación de una junta de gobierno.

Nace así, con el apoyo popular, la Junta Provisional Gubernativa de las Provincias Unidas del Río de La Plata, con Don Cornelio Saavedra a la cabeza. De manera lenta y progresiva, Argentina sentaba así las bases de su sistema republicano de gobierno, declarando definitivamente, 6 años después, su independencia del gobierno Español? Libertad, Libertad, Libertad!

¿Qué es la libertad?

Según la Real Academia Española, el vocablo libertad proviene del latín libertas, liberatis (franqueza, permiso). Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera u otra, o de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. Estado o condición de quien no es esclavo o quien no está preso. También refiere, en relación a los sistemas democráticos, es un derecho de valor superior que asegura la libre determinación de las personas.

En un recorrido por los principales filósofos y pensadores, San Agustín (354) distingue entre la libertad y el libre albedrío, éste último es la capacidad del hombre de obrar voluntariamente, de tomar decisiones, de orientar su vida y sus acciones. La libertad, dice Agustín, es la capacidad de hacer un uso correcto del libre albedrío y elegir el bien, aunque esto no este sólo en manos del hombre necesitando el auxilio de lo divino. La gracia de Dios coopera con el libre albedrío para convertirlo en libertad.

Para Descartes (1596 la libertad, que es la máxima perfección del ser humano, consiste en la capacidad de elegir entre diversas opciones, pero esto no quiere decir indiferencia, sino al contrario, pues la indiferencia significa ignorancia. La libertad consiste en que la voluntad elija aquello que el entendimiento le presenta como verdadero y bueno. Es el sometimiento de la voluntad al entendimiento.

Immanuel Kant (1724) decía que la libertad es la facultad de iniciar por sí mismo una serie de cambios.

Hegel (1770) nos dice que en la vida moderna se identifica a la libertad con la conducta autónoma e independiente. Reconoce la importancia del ser autónomo para ser libre; pero esto no es suficiente, pues sostiene que la verdadera libertad no puede ser un individualismo.

Arthur Shopenauer (1788) sostenía que la libertad es la conciencia lanzada a través de la existencia.

Para Friederich Nietzche (1844) la libertad es algo que se tiene y no se tiene a la vez, que se quiere, que se conquista.

Sartre (1905 al contrario de San Agustín, sostiene que Dios no existe y que el hombre comienza por ser nada y que luego será como él se haya hecho? "el hombre no es otra cosa que lo que él se hace". Con esta tesis Sartre declara la peculiar posición del hombre respecto del resto de seres: empieza existiendo, no teniendo un ser propio, siendo una nada, y se construye a sí mismo a partir de sus proyectos; el hombre es lo que ha proyectado ser. Esta idea hace al hombre radicalmente responsable, lo que somos es una consecuencia de nuestra propia libertad de elección; somos responsables de nosotros mismos, pero también del resto de la humanidad.

Por otra parte, ya en el campo del pensamiento psicoanalítico, en la pluma de Freud (1856) encontramos el más contundente rechazo a la tesis de una libertad absoluta en el campo de lo humano: "no hay en lo psíquico nada que sea producto de un libre albedrío, que no obedezca a un determinismo". El agente de ese determinismo recae sobre el inconsciente, que somete la libertad del hombre a condicionamientos que se le escapan, no pudiendo ser dueño de sí. Freud así, produce la tercera "herida narcisista" luego de Copérnico que despoja al hombre del centro del universo y Darwin que hace lo propio desplazándolo del centro de la creación.

Desde la perspectiva del psicoanálisis hay un quiebre en la diada determinismo ? libertad recurriendo al concepto de sujeto y el problema de la responsabilidad, pues el sujeto no es ni se hace responsable sino que la responsabilidad le viene de otro, le es imputada, impuesta por la ley. La libertad le es impuesta por el Otro. Una libertad paradógica, una libertad impuesta; la "elección forzada" que plantea Lacan (1901) es eso mismo: forzado a elegir.

La libertad, entonces, para el psicoanálisis no podrá ser causa final. La libertad se efectúa en acto cuando una palabra toma valor de tal. Todo es afectado por la dimensión de la otredad. Si el deseo es el deseo del Otro, si el inconsciente es el discurso del Otro, si el yo es la imagen del Otro... la libertad no es sin Otro. La concepción que podemos entonces leer en Lacan respecto de qué es la libertad es profundamente social y anti-individualista.

(*) Médica Psiquiatra Equipo de Coordinación G.I.A. Hospital Regional de Río Gallegos

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