Un 8 de junio de 2016, Río Gallegos vivió una noche que quedó grabada para siempre en la historia del deporte santacruceño. Con un Tito Wilson colmado, la emoción a flor de piel y hasta un corte de luz que le puso más épica a la jornada, Hispano derrotó 77 a 67 a Barrio Parque y logró el tan ansiado ascenso a la Liga Nacional.
Pasadas las 23 horas, el Celeste escribía la página más importante de sus 95 años de vida. Diez años después, el recuerdo sigue intacto: el festejo de los jugadores, la emoción de los hinchas y una ciudad entera celebrando un sueño hecho realidad.
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