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Entre el 20 y el 23 de septiembre, la División Operaciones Rurales (DOR) con asiento en Río Gallegos llevó adelante un exhaustivo despliegue operativo en las localidades cordilleranas de Río Turbio y 28 de Noviembre. Esta comisión de servicio, que ofició como un verdadero cerrojo preventivo en la Cuenca Carbonífera, puso la lupa sobre dos ejes fundamentales: la legalidad del capital ganadero y las condiciones habitacionales de quienes forjan el día a día en el ámbito rural.

Para llevar a cabo estas diligencias, los uniformados no actuaron en soledad. La fuerza provincial brindó cobertura y colaboración estratégica a un equipo interinstitucional compuesto por fiscalizadores del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE), autoridades de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, y personal sanitario.

Un patrullero en uno de los ingresos a un estancia. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

Durante las extenuantes jornadas de inspección integral en distintos establecimientos ganaderos de la zona, el foco primario estuvo puesto en el capital humano. Según pudo saber La Opinión Austral, los inspectores procedieron a verificar in situ las condiciones de trabajo, alojamiento e higiene del personal. En una geografía donde el clima no perdona, asegurar que el peón rural cuente con instalaciones dignas, salubridad y un régimen ajustado a derecho es una prioridad insoslayable. A diferencia de otros procedimientos donde resuenan las voces de magistrados o testigos directos, aquí el testimonio quedó plasmado en actas oficiales, donde cada irregularidad o cumplimiento fue documentado con estricto rigor administrativo.

En paralelo a la inspección laboral, la comisión abordó el control documental de la hacienda, una medida neurálgica para la prevención de ilícitos como el abigeato y para asegurar la trazabilidad comercial. Con la precisión que exige la normativa provincial, se auditaron las Libretas de Marcas y Señales, las Guías de Traslado, los Certificados de Adquisición y los registros de stock de cada estancia visitada. Cada documento cruzado representa un candado legal contra la comercialización clandestina de ganado en el sur profundo.

Policías durante una inspección. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

El operativo, sin embargo, no se limitó tranqueras adentro. Comprendiendo la dinámica y los riesgos del terreno, los efectivos de la División Operaciones Rurales complementaron las auditorías con férreos controles de ruta y recorridas preventivas por los sectores ribereños. Durante estos patrullajes se procedió a la identificación de personas en tránsito y se labraron notificaciones de vital importancia para la seguridad vial comunitaria.

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