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La localidad de 28 de Noviembre quedó sumida en la conmoción tras conocerse el fallecimiento de un adolescente de apenas 13 años, ocurrido luego de una emergencia que movilizó a efectivos policiales, personal sanitario y organismos de intervención social. La noticia generó un fuerte impacto en una comunidad donde las historias familiares y los vínculos vecinales suelen estrecharse aún más frente a situaciones de extrema gravedad.

Según pudo saber La Opinión Austral, el hecho comenzó durante la noche del lunes, cuando un llamado de emergencia alertó a la Policía sobre una situación que requería presencia en una vivienda del barrio San Juan Bosco. Al arribar los efectivos de la comisaría local, constataron que la madre del adolescente ya había tomado la decisión de trasladarlo por sus propios medios hasta el hospital de la localidad, ante la gravedad que presentaba.

A partir de ese momento se puso en marcha el dispositivo sanitario para intentar derivar al menor hacia un centro de mayor complejidad. Los profesionales médicos dispusieron su traslado al Hospital Regional de Río Gallegos, debido al estado de salud que presentaba y a la necesidad de contar con mayores recursos para su atención.

Sin embargo, el traslado no logró concretarse. La unidad sanitaria que transportaba al adolescente debió regresar cuando se encontraba en inmediaciones del paraje La Esperanza. Finalmente, el joven fue llevado nuevamente al hospital de origen, donde se confirmó su fallecimiento.

La noticia provocó una profunda conmoción en 28 de Noviembre y rápidamente se extendió por distintos sectores de la comunidad. El adolescente tenía 13 años y era alumno de séptimo grado de la Escuela Primaria N° 67, institución que decidió suspender sus actividades escolares en señal de duelo.

El impacto dentro de la comunidad educativa fue particularmente fuerte. Docentes y estudiantes recibieron la noticia durante una jornada que terminó marcada por el dolor y la incertidumbre. En algunos casos, los compañeros del adolescente conocieron lo ocurrido a través de mensajes que comenzaron a circular por WhatsApp mientras todavía se encontraban en la escuela.

La despedida de la escuela a Tomás Santino Taglioli.

La situación generó angustia entre alumnos, docentes y familias, que debieron afrontar una noticia especialmente difícil por tratarse de un integrante de la comunidad educativa y de un adolescente que se encontraba transitando sus últimos años de la escuela primaria.

Mientras la comunidad atraviesa el duelo, la Justicia comenzó a trabajar para establecer las circunstancias que rodearon el fallecimiento. La investigación quedó bajo intervención del Juzgado de Río Turbio. En el lugar donde se produjo la intervención inicial se realizaron las diligencias correspondientes y el gabinete de Criminalística llevó adelante las pericias de rigor.

Además, fueron secuestrados distintos elementos considerados de interés para la investigación. Todo ese material será incorporado al expediente y analizado por los investigadores para intentar reconstruir la secuencia de los acontecimientos.

También intervienen en el procedimiento integrantes de la División de Investigaciones (DDI), organismos de protección y de Desarrollo Social, en el marco de las actuaciones que se llevan adelante.

Hasta el momento, y de acuerdo con la información disponible, las autoridades mantienen reserva sobre aspectos sensibles de la investigación. Esa cautela resulta especialmente relevante debido a que se trata del fallecimiento de un menor y a que todavía deben determinarse las circunstancias precisas que llevaron al desenlace.

Una comunidad atravesada por el dolor

La muerte del adolescente golpeó con particular fuerza a 28 de Noviembre, una localidad de la Cuenca Carbonífera donde las instituciones educativas cumplen un papel central en la vida cotidiana de niños, adolescentes y familias.

Para muchos de sus compañeros, afrontar la pérdida de un integrante del grupo representa una experiencia difícil de procesar. La circulación inmediata de información a través de teléfonos celulares y redes sociales agregó, además, una dimensión particular al impacto de la noticia.

En situaciones de estas características, las instituciones educativas y los organismos de protección tienen también la responsabilidad de brindar acompañamiento a los estudiantes y generar espacios adecuados para procesar el duelo.

La investigación judicial será la encargada de establecer qué sucedió y determinar, en caso de corresponder, eventuales responsabilidades.

Despedida

A través de las redes sociales, el establecimiento educativo a donde iba el adolescente fue quien lo despidió. “La comunidad educativa de la EPP N° 67 expresa su profundo pesar por el fallecimiento de nuestro alumno Tomás Santino Taglioli. En este momento de enorme tristeza, acompañamos con respeto y afecto a su familia, a sus compañeros y a todas las personas que compartieron con él su paso por nuestra escuela. Su recuerdo permanecerá presente en quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo, acompañarlo y compartir parte de su historia. Hacemos llegar a su familia nuestras más sinceras condolencias y un
abrazo fraterno ante esta irreparable pérdida.”

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