Your browser doesn’t support HTML5 audio
El precio de la nafta y el gasoil volverá a subir en febrero como consecuencia de un nuevo aumento en los impuestos nacionales que gravan a los combustibles. El Gobierno publicó la medida en el Boletín Oficial mediante el Decreto 74/2026, que establece la actualización parcial de los montos pendientes correspondientes a 2024 y parte de 2025.
La decisión implica un traslado directo a los valores de venta al público en las estaciones de servicio, ya que los impuestos se aplican como montos fijos por litro. De este modo, el incremento fija un piso para los precios de la nafta y el gasoil que pagarán los consumidores a partir del inicio del próximo mes.
Suben los impuestos a los combustibles desde febrero
El decreto oficializa un aumento en el impuesto a los combustibles líquidos y en el gravamen al dióxido de carbono, que comenzará a regir desde el 1° de febrero de 2026. Según explicó el Ejecutivo, la medida responde a la necesidad de sostener un sendero fiscal considerado “sostenible”, al tiempo que se evita aplicar de manera inmediata la totalidad de los incrementos acumulados.
La actualización de estos impuestos se calcula en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el Indec. Si bien el esquema de ajustes trimestrales rige desde 2018, distintos gobiernos optaron por postergar su aplicación para moderar el impacto inflacionario en los precios de la nafta y el gasoil.
Cuánto aumentan los impuestos a la nafta
De acuerdo con el cronograma fijado en la norma, el impuesto sobre los combustibles líquidos para las naftas sin plomo —tanto de hasta 92 RON como de mayor octanaje— y para la nafta virgen aumentará $16,773 por litro durante febrero. A ese valor se sumará un incremento de $1,027 por litro correspondiente al impuesto al dióxido de carbono.
En total, la carga impositiva adicional sobre las naftas superará los $17 por litro, un monto que las petroleras trasladarán, total o parcialmente, al precio final que se exhibe en los surtidores.
Cuánto sube el impuesto al gasoil y qué pasa en la Patagonia
En el caso del gasoil, el ajuste será más elevado. El impuesto general sobre los combustibles líquidos aumentará $14,372 por litro. A eso se sumará una suba de $7,782 por litro correspondiente a la alícuota diferencial que rige para determinadas regiones del país, entre ellas la Patagonia. Además, el impuesto al dióxido de carbono se incrementará $1,638 por litro.
De esta forma, el aumento total de la carga impositiva sobre el gasoil rondará los $23 por litro, lo que anticipa un impacto significativo en el precio final, especialmente en zonas donde el consumo de este combustible resulta clave para el transporte y la producción.
El tratamiento diferencial alcanza a las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, además del Partido de Patagones, en la provincia de Buenos Aires, y el departamento mendocino de Malargüe.
A cuánto se va el precio de la nafta y el gasoil
Si bien el decreto no fija valores concretos en surtidor, los montos definidos por la actualización impositiva establecen un piso para los aumentos de febrero. El precio final dependerá de la estrategia comercial de las petroleras, la evolución del tipo de cambio y los costos operativos del sector.
No obstante, al tratarse de impuestos específicos por litro, el impacto sobre la nafta y el gasoil será directo. En ese escenario, se espera que los precios reflejen al menos el total del incremento impositivo, con subas que podrían variar según la región y la empresa.
Por qué el Gobierno aplica aumentos parciales
El Decreto 74/2026 reconoce que aún quedaban pendientes incrementos correspondientes al año calendario 2024 y a los primeros trimestres de 2025. En lugar de avanzar con una actualización plena, el Ejecutivo resolvió aplicar aumentos parciales y escalonados.
Además, la norma posterga hasta el 1° de marzo de 2026 la aplicación del resto de los incrementos que estaban previstos para febrero. Con esta decisión, el Gobierno busca ganar tiempo y evitar un impacto más fuerte sobre la inflación y el consumo.
Desde el Ejecutivo sostienen que los combustibles siguen siendo una variable sensible dentro de la política económica. En un contexto de ajuste fiscal y desaceleración inflacionaria, la administración nacional mantiene un rol activo en la definición de los tiempos y magnitudes de los aumentos impositivos.
Impacto en el consumo y en la economía
Los impuestos representan una porción significativa del precio de la nafta y el gasoil en la Argentina. Por ese motivo, cada actualización genera un efecto inmediato en los costos de transporte, la logística y la producción, con especial incidencia en regiones alejadas de los grandes centros urbanos.
En provincias patagónicas como Santa Cruz, donde el gasoil resulta fundamental para la actividad económica y el traslado de mercaderías, el aumento previsto para febrero vuelve a encender la preocupación por el impacto en el costo de vida y en la competitividad de las economías regionales.
Con este nuevo ajuste, el precio de los combustibles volverá a ubicarse en el centro del debate económico, en un año marcado por la búsqueda de equilibrio fiscal y por la atención puesta en la evolución de la inflación.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

