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La Asociación Protectora de Rescate Equino (APRE), junto a una coalición federal de organizaciones no gubernamentales, manifestó su rechazo al faenamiento y consumo de mulas y burros en Chubut y otras regiones del país, tras la difusión de casos que encendieron la preocupación en el sector.
Desde la entidad señalaron que esta práctica representa un riesgo tanto desde el punto de vista sanitario como legal, al tiempo que la calificaron como un “retroceso humanitario” en materia de protección animal.
Falta de controles y riesgos sanitarios
Uno de los principales cuestionamientos se centra en la ausencia de regulación específica para el consumo interno de estas especies. Según APRE, esta situación deja expuesta a la población a potenciales riesgos para la salud.
Los burros y mulas, indicaron, no forman parte de la cadena alimentaria tradicional, ya que son considerados animales de trabajo, deporte o compañía. Por este motivo, no existe trazabilidad que garantice condiciones sanitarias adecuadas.
Además, advirtieron que estos animales podrían haber sido tratados con medicamentos como fenilbutazona o determinados antibióticos no aptos para el consumo humano.
A esto se suma la preocupación por la realización de faenas clandestinas sin controles bromatológicos, lo que incrementa el riesgo de enfermedades zoonóticas.
Cuestionamientos desde el derecho animal
Desde la organización también plantearon objeciones desde una perspectiva ética y legal. Recordaron que la Ley Nacional 14.346 sanciona el maltrato y la crueldad animal, y remarcaron que este tipo de prácticas vulnera los avances en materia de derechos de los animales.
En ese sentido, rechazaron la utilización de burros y mulas como alimento, al considerar que implica desconocer su condición de seres sintientes.
“No es cultura, es crueldad. No es soberanía alimentaria, es falta de control sanitario”, expresaron desde APRE en el comunicado difundido.
Asimismo, denunciaron que en muchos casos el traslado y acopio de los animales se realiza en condiciones precarias, con hacinamiento y falta de bienestar.
Pedido de intervención en Chubut
Ante este escenario, la Coalición Federal de ONGs y Proteccionistas de Equinos solicitó la intervención inmediata de las autoridades provinciales.
El reclamo incluye la actuación de organismos de control y áreas de bromatología para investigar los casos y aplicar sanciones a quienes promuevan el faenamiento y consumo de estas especies.
Desde el sector proteccionista insistieron en la necesidad de reforzar los controles, garantizar el cumplimiento de la normativa vigente y prevenir riesgos tanto para la salud pública como para el bienestar animal.
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