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La Justicia de Tierra del Fuego avanza en la investigación de un confuso y violento episodio ocurrido en la ciudad de Río Grande que terminó con la muerte de un hombre identificado como Pablo Guillermo Orellano. Aunque inicialmente se informó que la víctima había sufrido diversas heridas cortantes durante una pelea, las primeras actuaciones judiciales apuntan a que el fallecimiento se habría producido posteriormente como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio, presuntamente vinculado al consumo de estupefacientes.

El hecho ocurrió durante la mañana del martes en una vivienda ubicada en la parte posterior de un predio de calle Forgacs al 1600. Personal policial acudió al lugar tras recibir una alerta por una pelea en el interior del inmueble.

Al llegar, los efectivos encontraron a Orellano con una lesión cortante en uno de sus brazos y procedieron a intervenir en la situación. En la vivienda también se encontraban un joven de 19 años, identificado como Jonás Villalobos, y su madre.

Según las primeras declaraciones incorporadas a la causa, la mujer manifestó que Orellano habría ingresado de manera violenta a la vivienda tras romper el vidrio de una ventana. Siempre de acuerdo con esa versión, el hombre se encontraba alterado y agresivo, lo que habría motivado la intervención de su hijo para protegerla, de acuerdo a lo consignado por los portales fueguinos El Sureño y Resumen Policial.

A partir de allí se produjo un enfrentamiento cuyas circunstancias exactas todavía son materia de investigación. Los pesquisas intentan determinar cómo se produjo la herida que presentaba la víctima y cuál fue la participación de cada una de las personas involucradas.

No obstante, el punto central de la investigación pasó a ser el fallecimiento de Orellano. Fuentes vinculadas al caso señalaron que el hombre no habría muerto como consecuencia inmediata de la lesión sufrida en el brazo, sino que se descompensó posteriormente mientras era asistido y permanecía bajo custodia policial.

Las primeras hipótesis indican que el deceso habría sido producto de un paro cardiorrespiratorio, una situación que los investigadores buscan determinar si guarda relación con un presunto consumo de sustancias estupefacientes. Para esclarecerlo serán fundamentales los resultados de la autopsia y de los estudios toxicológicos ordenados por la Justicia.

Mientras tanto, Jonás Villalobos permanece detenido de manera preventiva. La causa continúa en plena etapa investigativa y los magistrados deberán resolver en los próximos días cuál será su situación procesal.

Entre los escenarios que analiza la Justicia figura la posibilidad de que el joven haya actuado en un contexto de legítima defensa para proteger a su madre ante una presunta irrupción violenta.

Aún se aguardan por los informes forenses que permitirán establecer con precisión qué provocó la muerte de Orellano y si existe una relación directa entre las lesiones sufridas durante el incidente y el paro cardíaco que terminó con su vida.

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