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El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, aseguró hoy que “no hay expectativas de aumentos en el precio de los combustibles”, más allá de que “quizás haya un mínimo atraso” en los valores de venta de naftas y gasoil, ya que los precios a futuro del petróleo anticipan una baja en su cotización a niveles similares a los previos a la guerra en Medio Oriente, según informó “BAE Negocios”.

El funcionario sostuvo que con el impulso de la producción de hidrocarburos “la restricción externa va a desaparecer completamente”, además de valorar el análisis de un nuevo proyecto de marco regulatorio para los biocombustibles, ya que el vigente “no da para más”.

Del mismo modo, consideró que el futuro de las energías renovables no dependerá de una legislación que pudo haber tenido sentido en un principio, pero que en la actualidad la actividad alcanzó la madurez suficiente “sin necesidad de la ayuda de una ley”.

No intervención

González habló en el XX Congreso Maizar, que se desarrolla en el Parque Norte de la Ciudad de Buenos Aires, donde reiteró la política oficial de no intervenir en el mercado.

Al respecto, indicó que si se interviene para que el precio del gasoil sea “artificialmente bajo”, solo se conseguirá que “no haya más gasoil”.

De todos modos, alejó las probabilidades de nuevos incrementos, ya que, a la luz de las cotizaciones del petróleo “no hay expectativas de aumentos en el precio de combustibles” y que “el precio del gasoil y naftas está equilibrado, quizás con un mínimo atraso”.

Luego de la aplicación del buffer de precios por parte de YPF y otras compañías, adelantó que “cuando el petróleo baje, el precio del combustible va a bajar más lentamente” y advirtió que si bien el crudo cotiza en torno a los 100 dólares el barril, los contratos a futuro ya lo fijan en USD 70.

Vector de competitividad

“El petróleo ya es un vector de competitividad, solo está faltando un ciclo completo de desregulación, que iniciamos hace dos años, para que las inversiones resulten en menores costos de la energía”, proyectó.

Por otra parte, se manifestó contrario a “decidir centralizadamente por un tipo de energía contra otro”, en una supuesta oposición entre renovables y  recursos fósiles.

Renovables

Respecto a las energías renovables indicó que el gobierno “solo decidió renovar los beneficios fiscales, porque el sector ya puede competir con los recursos fósiles sin ningún tipo de ayudín“.

“La energía renovable va a seguir creciendo sin necesidad de la ayuda de una ley, que en sus comienzos fue importante, como las rueditas para aprender a andar en bicicleta”, planteó.

Tras reconocer que “en algunas industrias puede ser que falte gas”, González ponderó el “cambio de paradigma” ya que las obras de infraestructura las comenzó a hacer el sector privado, “después de un gasoducto que hizo el Estado con el costo más caro de la historia de la humanidad”.

Biocombustibles

En lo que respecta a los biocombustibles, señaló que se presentó un proyecto de ley “las moderno y equilibrado, con un alto nivel de consenso”, aunque sujeto a nuevos aportes.

El marco regulatorio actual no da para más, tenemos que cambiarlo”, sostuvo, al tiempo que indicó que el nuevo proyecto “incrementa los cortes mínimos del biodiésel al 10% y del biotanol al 15% y mantiene exenciones impositivas y estabilidad de 15 años”.

González remarcó que los porcentajes indicados son “mínimos”, pero que sería “buenísimo” si hay provincias dispuestas a conceder autorizaciones para niveles mayores.

“Con más cortes (de biocombustibles) se beneficia el productor y se perjudica el estado, porque cobra menos impuestos; hay un costo fiscal que estamos dispuestos a afrontar”, finalizó.

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