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La tasa de desocupación se ubicó en el 7,9% de la Población Económicamente Activa (PEA) durante el segundo trimestre de 2026, afectando a 1,2 millones de personas (1.164.000 desempleados abiertos) en los 31 aglomerados urbanos relevados por el Indec, informó este jueves BAE Negocios.
El indicador no registró variaciones estadísticamente significativas en la comparación con el mismo trimestre del año anterior (7,6%) ni en relación con el trimestre previo (7,8%). A pesar de esto, es el número más alto desde el 2021, cuando alcanzó el 9,6% en el segundo trimestre.
Por su parte, la tasa de empleo se situó en 45,0% (13,57 millones de ocupados), manteniéndose estable tanto en la medición interanual como en la intertrimestral.
Informalidad
El dato más relevante del período estuvo marcado por el deterioro en la calidad de la ocupación. La tasa de informalidad laboral alcanzó el 45,0% del total de la población ocupada, lo que equivale a 6,10 millones de personas.
Este registro representa una suba estadísticamente significativa de 1,0 punto porcentual en la comparación interanual frente al 43,2% anotado en el segundo trimestre del año pasado.
La precarización impactó con fuerza tanto en el trabajo independiente como en el asalariado. La proporción de trabajadores por cuenta propia dentro del universo informal creció 3,0 puntos porcentuales en el año, pasando del 34,3% al 37,3%, un segmento donde la tasa específica de informalidad asciende al 65,8%.
En paralelo, del total de 9,6 millones de asalariados que conforman el 70,5% de los ocupados, el 37,9% no cuenta con descuento jubilatorio, quedando marginado de los derechos de la seguridad social.
La presión global sobre el mercado de trabajo -que contempla a los desocupados, los ocupados que buscan activamente otro empleo y los subocupados- se elevó al 30,8% de la población económicamente activa.
Por regiones
En la perspectiva geográfica, el interior del país exhibió un claro deterioro: la desocupación subió al 7,6%, registrando un aumento estadísticamente significativo de 1,3 puntos porcentuales interanual y 0,8 puntos intertrimestral.
A su vez, la desocupación es sensiblemente mayor en los grandes centros urbanos de 500.000 y más habitantes (8,3%) en comparación con los aglomerados más pequeños (6,0%).
En el ranking por regiones, la Región Pampeana encabezó la desocupación con el 9,7%, registrando sus picos más elevados en el Gran Rosario (11,5%), Gran Córdoba (10,5%), Mar del Plata (9,9%) y Bahía Blanca-Cerri (9,7%). Le siguieron el Gran Buenos Aires con 8,2% (donde los Partidos del GBA marcaron 8,8% frente al 5,6% de CABA), la Región Noreste (7,0%) impulsada por Corrientes (9,1%), la Patagonia (6,3%) con Comodoro Rivadavia en 9,2%, Cuyo (5,9%) con Gran Mendoza en 8,1% y el Noroeste (4,3%) con Gran Catamarca al frente (6,4%).
Respecto al perfil del desocupado, el 30,9% lleva más de un año en la búsqueda de empleo (desempleo de larga duración), mientras que el 26,9% busca entre 1 y 3 meses. El 78,5% cuenta con experiencia laboral previa, siendo los sectores de la construcción (19,8%), el comercio (18,5%), el servicio doméstico (12,6%) y la industria manufacturera (9,5%) las principales fuentes de origen de los trabajadores que quedaron sin ocupación.
La Patagonia
Como ya se mencionó, Comodoro Rivadavia (Chubut) con el 9,2% encabeza el ranking regional. Segunda en la Patagonia se encuentra Río Gallegos, con el 8,8% de desocupación, lo que representa más de 6 mil personas. Tercera el conglomerado de Ushuaia – Río Grande (Tierra del Fuego) con el 8,1%; cuarta el conglomerado Rawson – Trelew con el 7,7%; quinta Neuquén – Plottier, con el 3,2% de desocupación; mientras que con el mejor índice se encuentra Viedma – Carmen de Patagones con apenas el 0,7%.
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