Una fuerte tormenta de granizo sorprendió a la comunidad tucumana de Amaicha del Valle y dejó el paisaje cubierta de una manto blanco.

Todo comenzó con una fuerte lluvia que se extendió a otras localidades de Tucumán, pero al poco tiempo sobrevino una intensa caída de granizo.

A los poco minutos, las casas y las calles estaban cubiertas por hielo y, en medio de una calurosa primavera, quedó una postal de pleno invierno.
Inesperado
Amaicha del Valle es desde hace unos años la joya de los valles calchaquíes. En ella, aún hoy, es posible interactuar con una de las comunidades indígenas más puras del país.
Trescientos sesenta días de sol. Allí, nunca llueve; es más, hay quienes jamás han visto siquiera llover en serio. Posee uno de los climas más benignos del mundo, con 360 días calendario de sol asegurado para sus visitantes.
Sus pobladores se han dedicado tanto a actividades ancestrales que pasaron de generación en generación y los ligaron a la tierra, o bien a desarrollar productos artesanales como cerámicas, telares, vinos, quesos y alfajores para ser ofrecidos a los turistas que andan de paso por el lugar.
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