En la continuidad del debate oral en Río Gallegos, la novena audiencia del juicio por el hundimiento del ARA San Juan dio cuenta de un contrapunto entre la acusación y la defensa. Esta vez, fue el abogado Juan Pablo Vigliero quien tomó la palabra fuera de la sala, en diálogo con LU12 AM680, para reafirmar la estrategia defensiva de Claudio Villamide y cuestionar la interpretación que hasta ahora vienen haciendo la fiscalía y las querellas sobre el estado operativo del submarino.

Lejos de mostrarse a la defensiva, Vigliero planteó que los propios testimonios impulsados por la acusación estarían reforzando la hipótesis de que la nave se encontraba en condiciones de navegar. “En nuestra opinión, pese a que son testigos de la fiscalía, lo que se está demostrando sin ninguna duda es que el submarino estaba en estado seguro para navegar. Si todos están diciendo que el capitán (Pedro Martín) Fernández era una persona meticulosa y observaba los reglamentos por un lado; por otro, todos afirman que solamente el comandante del submarino, el capitán Fernández, podía decidir si zarpaban o no. Y en tercer lugar, todos están diciendo que la tripulación es una tripulación profesionalmente apta, comprometida y preparada. ¿Cómo se explica entonces que podemos afirmar que el submarino no estaba en condiciones de navegar, que el capitán Fernández y la tripulación no se dieron cuenta? Claro que no. Ellos sabían perfectamente que el submarino estaba en condiciones. Por eso, por ahora el caso, a nuestro modo de ver no hace más que confirmar lo que viene diciendo Villamide”.

Cadena de mando

La línea argumental de la defensa se apoya en un punto central: la confianza en la cadena de mando y en la idoneidad de la tripulación. En ese sentido, el abogado insistió en que no resulta lógico, desde su perspectiva, sostener que un grupo de profesionales altamente entrenados haya aceptado zarpar en condiciones inseguras. “Creo que ningún lado se ha puesto en duda la idoneidad, el profesionalismo, la cohesión, la camaradería y el sentirse parte de lo que llaman la familia naval o la familia de submarinistas por parte de los 44 tripulantes que integraban la dotación del San Juan. Y precisamente, siendo ellos buenos como eran y comprometidos como estaban, no se puede afirmar livianamente como están haciendo, que el submarino no estaban en condiciones seguras para navegar”.

Nueva indagatoria

En paralelo, Vigliero confirmó que la defensa avanzará con un pedido de ampliación de la declaración indagatoria de Villamide, una posibilidad que ya había sido anticipada en audiencias anteriores y que podría concretarse en los próximos días. Según explicó, el objetivo es despejar dudas técnicas que, a su entender, fueron mal interpretadas durante el desarrollo del juicio. “La declaración de Villamide responde a dos necesidades. Primero, explicar los alcances de una auditoría que ha sido mal interpretada y además está hecha por quienes no eran submarinistas. Pero en segundo lugar, volver otra vez a echar luz sobre conceptos que son básicos para Villamide y todos los submarinistas, pero quizá evidentemente no para la fiscalía, los querellantes y aún para nosotros que somos solo abogados. Entonces la idea es que con esta ampliación de indagatoria se puedan aclarar conceptos básicos que puedan echar luz al tribunal para que tome la mejor decisión posible”.

Claudio Vilalmide hablando al micrófono de La Opinión Austral. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

Posible inspección al ARA Santa Cruz

En esa misma línea, el letrado hizo hincapié en la complejidad técnica del caso y en la necesidad de que los jueces comprendan en profundidad el funcionamiento de un submarino. “Nunca más cierta la frase que dice que una imagen vale más que 1000 palabras. No tengo ninguna duda que poder no solo escuchar las explicaciones técnicas, sino poder estar en el lugar y apreciar y ver a un submarino podría aclarar sobre todo al tribunal, que es lo que más le interesa a esta defensa. La fiscalía tiene una posición tomada, no sé si va a variar o no esa posición. La querella entiendo que están haciendo lo mejor que pueden y es su deber. Pero a mí lo que me interesa es que el tribunal pueda poder entender, y lo voy a repetir, para que tome la mejor decisión y la más justa. Claudio Villamide es inocente. ¿Cómo podemos afirmar que él va a querer o que va a haber sido negligente y permitir que se mueran los 44 tripulantes? Es una locura. Eso no lo haría ningún submarinista. Eso no es cierto”.

El presidente del tribunal Mario Gabriel Reynaldi. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

Otro de los puntos abordados por Vigliero fue una de las discusiones técnicas que surgieron durante el debate: el estado de los componentes del submarino, en particular la denominada “cal sodada”, vinculada al sistema de purificación del aire. Allí, el abogado buscó desactivar uno de los cuestionamientos planteados durante el juicio. “No me quiero adelantar a lo que va a explicar el propio Claudio Villamide. Sí le voy a decir que la cal soda no se vence, se pueden vencer sus empaques, pero no la cal soda. Y además le voy a afirmar porque está escrito que en el informe de la patrulla de julio, el propio capitán Fernández con su dotación probaron los cánisters, los que estaban con la fecha del envoltorio vencida y los que no tenían la fecha del envoltorio vencida y el rendimiento fue exactamente igual. Y esto no es una afirmación caprichosa, hay todo un desarrollo técnico en el informe para llegar a esa conclusión. Así que por ahí no va”.

El juicio, que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal de Río Gallegos, sigue avanzando con un cronograma cargado de testimonios técnicos y con la expectativa de nuevas definiciones en los próximos días. La posible ampliación de indagatoria de Villamide aparece como uno de los hitos inmediatos, en un proceso que mantiene en tensión permanente las distintas interpretaciones sobre lo ocurrido aquel 15 de noviembre de 2017.

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