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El reloj y los horarios fueron los grandes protagonistas del viaje de Flavio Bolsonaro.
El martes 27 fue un día colmado de versiones y finalmente el candidato a presidente de Brasil viajó a Estados Unidos.
La aeronave Gulfstream Aerospace Gulfstream IV (jet bimotor GLF4 ), matrícula LV-JQW fue protagonista del viaje. Desde la madrugada del 27 esperaba en el aeropuerto Eduardo Krause, de Puerto Iguazú, Misiones.
Crónica reconstruye de fuentes oficiales cómo fue ese recorrido y algunos detalles hasta ahora desconocidos del vuelo privado de la compañía Baires Fly S.A.
Cuando en todos los medios del mundo se hablaba de la llegada y recibimiento de Bolsonaro en Estados Unidos, cerca de la medianoche todo cambió.
-¿Qué pasó?, preguntó Crónica.
-Teníamos reservado el avión desde el día anterior. El martes nos confirmaron que iban a viajar ocho pasajeros brasileños. Y que entre ellos quizás estaba Bolsonaro. Al final apareció él con toda su familia.
A las 22:50, el hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, Flavio Nantes Bolsonaro, se sintió libre: cruzó el paso fronterizo de Puente internacional Tancredo Neves en la provincia de Misiones, junto a su esposa Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro y sus hijas Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro.
-La gran incógnita, ¿con qué documentación?
-Cuando vimos los pasaportes, ahí nos dimos cuenta de que eran Bolsonaro y su familia. Corroboramos. Y el de él era italiano. A partir de ese instante, todo estaba listo para volar.
Tal como lo ratificó luego Migraciones, con una publicación en las redes a las 2:01 de la madrugada, “lo hicieron con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país, asimismo los tránsitos fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes”.
El plan de vuelo tuvo un análisis minucioso para evitar pasar por el espacio aéreo de Brasil.
Así fue como los dos pilotos, una azafata y la familia Bolsonaro emprendieron el vuelo desde Iguazú a Guayaquil.
Catarata de emociones
El despegue fue a las 23:22 del martes 27 de octubre, aunque estaba programado para las 23:29.
Durante el trayecto, pasaron por Paraguay, Bolivia y Perú. Brasil ya quedaba lejos.
El aterrizaje en Ecuador fue a las 5:46; y estaba programado para las 5:53. Llegaron siete minutos antes de lo previsto.
A ese recorrido lo realizaron en 5 horas 23 minutos.
-La gran incógnita, ¿por qué de la escala en Ecuador?
-Si el vuelo hubiera sido directo Iguazú – Miami, la autonomía del avión permitía hacer el viaje en ocho horas. El tener que eludir el cielo brasileño y pasar por otros países era inevitable la escala. Y el aeropuerto de Guayaquil fue el ideal, casi a mitad de camino.
Miami queda cerca
Después de la carga de combustible, el nuevo despegue fue a las 6:22, programado para las 6:14; de esta manera salió con ocho minutos de demora a lo previsto.
Bolsonaro y su familia lograron reunirse en el aire después de cuatro días vertiginosos: el cierre de campaña del sábado, las elecciones del domingo y los preparativos del viaje durante el lunes y martes.
El objetivo ya estaba cumplido: haber salido de Brasil.
Y hubo catering, infaltable, acorde a este tipo de viaje, aunque a Crónica le reconocieron que “ha habido mejores al de este vuelo”.
A las 10:24 del miércoles 28 “tocó la tierra de Trump”. Estaba previsto para las 10:31. Llegó siete minutos antes. La hora exacta local en Miami fue a las 9:24:16.
El segundo tramo del viaje duró duró 4 horas y dos minutos.
Fue un aterrizaje normal, tal lo previsto. Los pilotos y el avión fueron protagonistas, quizás, del vuelo más “googleado” y “seguido” de la historia.
En la tarde del miércoles, ellos eligieron una larga siesta para descansar.
Mientras tanto, “el avión de Bolsonaro”, ya está listo para regresar a la Argentina, pero esa es otra historia.
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