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Cada 8 de agosto se celebra el Día Internacional del Gato, una jornada que busca mucho más que llenar las redes sociales de fotografías de felinos. La fecha pretende generar conciencia sobre el bienestar de estos animales, promover una tenencia responsable y recordar que, aunque muchos gatos pasen toda su vida dentro de una casa, también necesitan controles veterinarios, prevención de enfermedades, estímulos y un ambiente adecuado.
La celebración fue establecida en 2002 por el International Fund for Animal Welfare (IFAW), conocido en español como Fondo Internacional para el Bienestar Animal. La organización, que actualmente trabaja con una mirada que combina el rescate, la conservación y la protección de los hábitats, sostiene que el bienestar animal está estrechamente relacionado con el de las personas y con el cuidado de los lugares donde viven las distintas especies.
Por qué se celebra el Día Internacional del Gato el 8 de agosto
El Día Internacional del Gato se conmemora cada 8 de agosto desde 2002. La iniciativa fue impulsada por el IFAW junto con otros grupos vinculados con la protección animal para llamar la atención sobre las necesidades de los gatos y fomentar prácticas responsables para su cuidado.
La jornada pone el foco en la relación entre las personas y los felinos, pero también busca recordar que tener un gato implica una responsabilidad que va mucho más allá de proporcionarle alimento.
El objetivo es promover el respeto por sus necesidades físicas y conductuales, prevenir enfermedades, evitar el abandono y favorecer condiciones de vida que permitan que cada animal pueda desarrollarse de manera saludable.
La fecha también funciona como una oportunidad para poner en discusión algunos conceptos instalados sobre los gatos. Uno de ellos es la idea de que son animales completamente independientes y que, por esa razón, requieren poca atención.
En realidad, los felinos domésticos necesitan alimentación adecuada, agua fresca, higiene, controles veterinarios, espacios de descanso, lugares para esconderse, estímulos para jugar y oportunidades para desarrollar conductas propias de su especie.
Qué es el Fondo Internacional para el Bienestar Animal
El Fondo Internacional para el Bienestar Animal, conocido mundialmente por sus siglas IFAW, significa International Fund for Animal Welfare. Se trata de una organización global sin fines de lucro que trabaja para que animales y personas puedan prosperar juntos.
El IFAW fue fundado en 1969 por Brian Davies con el objetivo inicial de detener la caza comercial de focas de pelaje blanco en la costa este de Canadá. Con el paso de las décadas, su campo de acción se amplió a distintas especies, regiones y problemáticas relacionadas con el bienestar animal, la conservación y la protección de los hábitats.
Actualmente, la organización desarrolla proyectos en más de 40 países y reúne especialistas de distintas áreas, entre ellas biología, ecología, zoología, oceanografía y ciencias forenses. Su trabajo incluye rescate y rehabilitación de animales, conservación de especies y hábitats, respuesta ante emergencias y acciones contra delitos vinculados con la fauna silvestre.
La filosofía del IFAW parte de una premisa: cada animal importa. Según explica la propia organización, cada especie depende de un hábitat para sobrevivir y, por eso, proteger a los animales también implica proteger los ambientes donde viven.
Desde su creación, la entidad pasó de concentrarse en una problemática puntual a desarrollar iniciativas internacionales que combinan acciones directas, investigación, cooperación con comunidades y gobiernos y políticas de conservación.
Una organización que combina rescate y conservación
Uno de los aspectos centrales del trabajo del IFAW es la combinación entre el rescate inmediato de animales y las estrategias destinadas a resolver problemas de largo plazo.
La organización explica que el rescate permite responder a necesidades urgentes, como animales heridos o afectados por emergencias, mientras que la conservación apunta a enfrentar amenazas estructurales como la pérdida de hábitats.
En su trabajo internacional, el IFAW participó en proyectos relacionados con mamíferos marinos, elefantes, grandes felinos, perros, animales afectados por desastres naturales y distintas especies amenazadas.
La entidad también trabaja con comunidades locales, gobiernos, organizaciones no gubernamentales y empresas para desarrollar estrategias de protección animal. Su visión actual se resume en la idea de que animales y personas puedan prosperar juntos.
Cómo hacer feliz a un gato en casa
El bienestar de un gato comienza por cubrir sus necesidades básicas. Una alimentación adecuada para su edad, condición y características individuales, agua limpia y fresca y controles veterinarios periódicos son algunos de los pilares del cuidado responsable.
La higiene también ocupa un lugar importante. La caja de arena debe mantenerse limpia y ubicarse en un lugar tranquilo y accesible. Como referencia, se recomienda que sea suficientemente amplia para que el animal pueda entrar, girar y adoptar cómodamente distintas posiciones.
Cuando conviven varios gatos, disponer de suficientes areneros puede ayudar a evitar conflictos y problemas relacionados con la eliminación fuera de la caja.
El ambiente también tiene un papel fundamental. Los gatos son cazadores por naturaleza y necesitan oportunidades para explorar, trepar, esconderse, rascar y jugar.
Por eso, los juguetes, rascadores, espacios elevados y refugios pueden contribuir a mantenerlos activos y reducir el aburrimiento.
La estimulación no tiene que ser sofisticada. Un espacio seguro junto a una ventana, diferentes superficies para explorar, juguetes que puedan perseguir y momentos de interacción con sus tutores pueden enriquecer considerablemente su vida cotidiana.
Afecto, respeto y lenguaje corporal
El vínculo con un gato también se construye respetando sus tiempos.
A diferencia de lo que ocurre con otras mascotas, los felinos pueden mostrar con claridad cuándo desean contacto y cuándo prefieren permanecer solos. Aprender a reconocer su lenguaje corporal permite evitar situaciones de estrés y mejorar la convivencia.
El afecto no necesariamente significa sostenerlo en brazos o acariciarlo constantemente. Para algunos gatos, compartir un espacio, jugar o simplemente descansar cerca de su tutor puede ser una forma de interacción suficiente.
También se recomienda evitar los gritos y castigos físicos. Para enseñar conductas, el refuerzo positivo permite asociar determinadas acciones con experiencias agradables.
En ese sentido, respetar sus tiempos, ofrecerle lugares seguros y permitirle retirarse cuando lo necesita son herramientas importantes para favorecer su bienestar.
Los riesgos invisibles para los gatos que nunca salen de casa
Una de las falsas seguridades más extendidas es pensar que un gato que vive exclusivamente dentro de una vivienda está completamente protegido de parásitos y enfermedades.
Sin embargo, algunos agentes pueden ingresar al hogar transportados por personas, otros animales o insectos.
“Muchos tutores creen que, si su gato no sale, no necesita protección antiparasitaria. Sin embargo, distintos parásitos pueden ingresar transportados en la ropa, el calzado, otros animales o a través de mosquitos”, explicó Walter Comas, médico veterinario y director de la Unidad de Negocios de Animales de Compañía de MSD Salud Animal Argentina.
Por eso, la prevención no debería depender exclusivamente de si el gato sale o no al exterior. El riesgo concreto puede variar según la región, el ambiente, la presencia de mosquitos, la convivencia con otros animales, la edad y las características particulares de cada hogar.
Pulgas y ácaros: amenazas que también pueden aparecer dentro del hogar
Las pulgas se encuentran entre los parásitos externos más frecuentes en los gatos. Pueden producir picazón, irritación y dermatitis alérgica, pero además pueden intervenir en la transmisión de otros parásitos.
Una particularidad del ciclo de la pulga es que no se desarrolla exclusivamente sobre el animal. Huevos, larvas y pupas pueden quedar en alfombras, sillones, camas, mantas y diferentes sectores de la vivienda.
Por ese motivo, encontrar una pulga sobre el gato puede ser apenas la parte visible de un problema que también está presente en el ambiente.
Los ácaros del oído constituyen otra amenaza. Pueden transmitirse especialmente entre animales que conviven juntos y provocar picazón intensa, inflamación y secreciones oscuras en los conductos auditivos.
Ante rascado persistente, movimientos reiterados de la cabeza, heridas en las orejas o cambios de comportamiento, es importante consultar con un veterinario y evitar tratamientos caseros o medicamentos administrados sin indicación profesional.
Parásitos internos: por qué un gato puede parecer saludable
Los parásitos internos también pueden afectar a los gatos y no siempre producen síntomas visibles.
Entre ellos se encuentran diferentes gusanos intestinales que pueden provocar problemas digestivos y, dependiendo de la infección, generar vómitos, diarrea, pérdida de peso, cambios en el pelaje o decaimiento.
El problema es que un animal puede aparentar estar saludable y, aun así, presentar una parasitosis.
Por eso, los controles veterinarios periódicos son importantes incluso cuando no existen signos evidentes de enfermedad. La estrategia preventiva debe definirse teniendo en cuenta las características de cada animal y su entorno.
El gusano del corazón también puede representar un riesgo
Otro riesgo menos conocido para los gatos es la infección por Dirofilaria immitis, conocida como gusano del corazón.
Su transmisión se produce mediante la picadura de mosquitos infectados. Esto significa que un gato que vive exclusivamente dentro de una casa tampoco tiene una protección absoluta frente a este tipo de amenaza, ya que un mosquito puede ingresar por una ventana, una puerta o un balcón.
En los gatos, la infección puede comprometer principalmente el sistema respiratorio y cardiovascular.
La posibilidad de exposición no es idéntica en todas las regiones. Depende, entre otros factores, de la presencia de mosquitos y de las condiciones ambientales.
Por este motivo, la prevención debe analizarse de manera individual con un profesional veterinario.
Qué cuidados ayudan a prevenir enfermedades en los gatos
La prevención antiparasitaria debe formar parte del cuidado integral del animal y no limitarse a los momentos en los que aparecen síntomas.
Entre las recomendaciones generales se encuentran:
- Mantener controles veterinarios periódicos.
- Consultar qué tratamiento antiparasitario es adecuado para cada animal.
- Respetar la frecuencia indicada por el profesional.
- Limpiar regularmente camas, mantas, alfombras y espacios de descanso.
- Observar cambios en el comportamiento, apetito, peso o pelaje.
- Controlar la presencia de mosquitos dentro del hogar.
- Mantener limpia la caja de arena.
- Evitar la automedicación.
- No utilizar productos formulados para perros en gatos sin indicación veterinaria, ya que determinadas sustancias pueden resultar tóxicas para los felinos.
La prevención debe sostenerse durante todo el año y adaptarse a las condiciones particulares de cada mascota.
“El mayor desafío no suele ser iniciar la prevención, sino sostenerla. Contar con alternativas que simplifiquen el cuidado puede favorecer una protección continua”, señaló Comas.
El Día Internacional del Gato como oportunidad para revisar los cuidados
La celebración del 8 de agosto puede ser una oportunidad para mucho más que compartir una fotografía del gato de la familia.
También puede servir para revisar cuándo fue su último control veterinario, comprobar que tenga agua disponible, limpiar su arenero, renovar sus espacios de juego, incorporar estímulos ambientales o simplemente prestar atención a sus señales de comportamiento.
El bienestar felino depende de un conjunto de factores. La alimentación y la salud son fundamentales, pero también lo son la seguridad, la estimulación, la posibilidad de descansar, la higiene y el respeto por sus necesidades naturales.
En definitiva, el Día Internacional del Gato busca poner en primer plano una idea sencilla: convivir con un animal implica asumir una responsabilidad sobre su bienestar.
El IFAW, organización que impulsó esta fecha en 2002, mantiene una visión más amplia que abarca tanto a los animales domésticos como a la fauna silvestre y sus hábitats. Su trabajo internacional parte de la convicción de que proteger a los animales también significa trabajar sobre los ambientes y las comunidades que hacen posible su supervivencia.
Así, cada 8 de agosto la celebración de los gatos también puede convertirse en un recordatorio sobre el compromiso que implica cuidarlos durante todo el año.
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