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En medio del avance del juicio por el hundimiento del ARA San Juan, un incendio en un edificio de la Armada encendió alarmas y reavivó temores entre quienes buscan respuestas desde hace casi nueve años. La querellante Lorena Arias confirmó que pidieron una investigación urgente para determinar si el siniestro fue accidental o intencional y si afectó documentación sensible para la causa.

La noticia del incendio no llegó por canales oficiales. Así lo relató Lorena Arias, integrante de la querella mayoritaria, quien en diálogo con LU12 AM680 explicó que la información comenzó a circular por vías informales, en un contexto donde cada dato adquiere una dimensión crítica. “Mi socia, la doctora Valeria Carreras está allá en Buenos Aires este fin de semana y nos enteramos de la noticia por varias fuentes distintas, ninguna oficiales, porque nosotros al estar hace más de 8 años trabajando en este tema, todo el tiempo estamos recibiendo información. Lo que hicimos como querella mayoritaria es pedir que se investigue cómo fueron las causas, si esto realmente fue un accidente, [o] intencional y qué tipo de documentación fue la que se perdió”, sostuvo.

El episodio, ocurrido durante un fin de semana en un edificio que funcionaba con guardia mínima, generó sospechas en el entorno de la causa. Según se conoció, el fuego afectó tres pisos -incluyendo áreas de Comunicaciones Navales y oficinas jerárquicas-, lo que incrementa la preocupación sobre el posible impacto en archivos y registros vinculados a la Armada.

Una columna de humo saliendo del Edificio Libertad. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

En ese contexto, la prioridad de la querella es clara: evitar que cualquier eventual pérdida documental interfiera en el proceso judicial en curso. “En una causa tan importante y donde hemos tenido tantas trabas y tantos inconvenientes durante todo este tiempo, lo que nosotros queremos es preservar cualquier posibilidad de que esto pueda afectar el desarrollo normal de juicio. Entonces, lo que hicimos fue presentarnos, queremos una investigación seria; en principio de fuentes oficiales no tenemos ninguna confirmación ni cómo comenzó ni que se perdió”, remarcó Arias en declaraciones a la Decana de la Patagonia.

La dimensión del incendio también fue un factor determinante en la reacción judicial. “Afectó tres pisos, afectó mucha documentación. Se difundieron las imágenes e hicimos lo que tenemos que hacer,  como pasa en estas primeras instancias y esperando a ver cómo avanzan. La audiencia lo sabe y sobre todo nuestras clientes hace 8 años en medio que cualquier cosa que pueda llegar a afectar la de representados pedimos que se investigue”, explicó, evidenciando la tensión que atraviesa cada instancia del juicio.

Uno de los puntos centrales que planteó la querella tiene que ver con la preservación de la prueba. Si bien gran parte de la documentación debería estar resguardada en sede judicial desde la etapa de instrucción, el temor radica en la eventual aparición de nuevos elementos durante el debate oral. “En principio tenía que estar toda porque se hizo durante la instrucción, pero supongamos que de la declaración de un testigo surgiese en la referencia algún documento o algún expediente que en un momento porque no nos lo dieron no está y nosotros tenemos que estar atentos a que todo es preservado. Entonces, en principio, la totalidad de la documentación debería estar en el juzgado, pero ante un ‘debería’ nosotros tenemos que estar atentos siempre”, advirtió.

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