En el marco del debate en el Congreso de la Ley Penal Juvenil, donde se propone reducir la edad de imputabilidad a 14 años años, el diputado nacional por Santa Cruz, Juan Carlos Molina (Unión por la Patria), tomó la palabra en el recinto y cuestionó duramente el proyecto al aseverar que “estamos criminalizando la niñez, tenemos que estudiar mucho más a fondo“.
“¿Qué nos pasa como sociedad que estamos discutiendo bajar la edad para meter a los pibes en una cárcel y no estamos discutiendo mejor educación, mejor escuela? No estamos discutiendo que no llegamos ni siquiera a completar el calendario escolar en muchas de nuestras provincias”, comenzó.
Seguidamente se preguntó: “¿Qué nos pasa que no estamos discutiendo mejores salarios para los docentes, para los que trabajan en salud mental, para los policías de nuestras provincias? ¿Qué nos pasa que no estamos discutiendo por qué tenemos tanto trabajo informal? ¿Qué nos pasa que no estamos discutiendo una ley de deporte inclusiva, que no estamos discutiendo crear más canchas de fútbol, más potreros, más gimnasios, más natatorios?”.
Molina también cuestionó: “¿Qué nos pasa que no estamos mirando la ley de salud mental que está desbordada en cada uno de nuestros centros, pueblos, ciudades, conurbano, interior? ¿Cómo estamos discutiendo pibes que puedan ir presos y no pibes que puedan ir a la universidad? ¿Qué nos está pasando como sociedad?”.
A propósito, el santacruceño sostuvo: “Me lo pregunto y se los pregunto. Hemos hablado muchísimo de datos, escuché con atención lo de la neurociencia. Pero si la neurociencia nos dice que un pibe de 14 años tiene conciencia de un crimen, ese mismo pibe de 14 años tendría que tener conciencia para votar o conducir, por ejemplo, y quiero meterme con dos datos porque los he escuchado acá”.
El legislador remarcó que “en nuestra región, en los lugares donde ha bajado la edad de imputabilidad, han aumentado sensiblemente los niveles de violencia, y no lo digo yo y no lo saqué de Billiken, lo dice la Unicef, que de kirchnerista no tiene nada”, al tiempo que agregó: “Los países con mínima de 12 años tienen las tasas de homicidios más altas, lo dice la Universidad de San Andrés“.
Seguidamente, enfatizó: “¿Saben qué va a lograr esta ley? No solamente meter presos a pibes y pibas de 14 años, sino que aquellos que hoy están utilizando a los pibes de 14, 15 y 16 años empiecen a utilizar a los pibes de 10, 11 y 12 años para cometer los delitos que hoy queremos meter en cana“. Fue categórico al afirmar que “estamos criminalizando la niñez, tenemos que estudiar mucho más a fondo“.
A su vez, alertó que aquellos que van a ir a la cárcel van a ser “los pobres. Nunca un pibe que tiene todas las oportunidades en su vida, que tiene las cuatro comidas, que tiene psicólogo, que tiene la cama limpia, que alguien cuida la puerta de su casa, que puede estudiar en la UCA o en cualquier otro lugar, nunca termina en cana”, dijo.
Luego de hacer referencia a una declaración del expapa Bergoglio —en el que Francisco expresó “es tan difícil que un rico entre en una cárcel“— reflexionó: “Es tan difícil que un rico entre en el reino de los cielos. Compañeros, colegas, hermanos, tenemos que debatir qué hacemos con nuestra sociedad, con nuestros pibes, qué estamos haciendo con el narcotráfico, con el narcomenudeo”.
Para Molina, “nada estamos haciendo en nuestros barrios infectados, lindos y feos, ricos y pobres, infectados de falopa, de usureros que terminan haciéndole vender a su familia todo lo que tienen, incluso alquilando a sus hijos y a sus hijas para pagar una deuda de un usurero. ¿Qué estamos haciendo? Y ni hablemos del tema que hay con el tema de la trata”.
En otro tramo de su alocución advirtió que “los pibes consumen, delinquen porque nosotros como estamos estamos ausentes, nos hacemos los tontos y distraídos, no hay lugares de prevención, de contención y ustedes lo saben, lo viven. Hay chiquitos consumiendo en todos lados. No aumenta la criminalidad de los jóvenes, aumenta el suicidio de nuestros jóvenes”.
Y criticó: “Si nos proponen una reforma laboral que no favorece en nada a los laburantes, a las familias, a los más pobres. Si no podemos pagar los sueldos de la policía en Santa Fe o los policías de Santa Cruz, ¿quiénes van a cuidar de nuestros pibes cuando los metamos presos? ¿Cómo nos imaginamos que vamos a construir esos espacios lindos como nos proponen para nuestros pibes? Los gobernadores no van a tener para esto, no va a haber plata”.
Para cerrar, lamentó: “Imagínense un pibe de 14 o 15 años saliendo de la cárcel y vuelve a su lugar, ¿piensan que va a tener lugar? No lo tienen aquellos que salen siendo adultos para trabajar; los condena su pasado, el barrio, la familia, la escuela. Nosotros conocemos la realidad, sabemos que hay situaciones diferentes e incluso sabemos que hay situaciones que ameritan que los tengamos resguardados. Lo tenemos que debatir, pero no de esta forma, no usando el dolor social como impacto mediático, no saltando el Código Penal, no sin anticiparnos al problema“.
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