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El exministro de Agricultura, Julián Domínguez sostuvo que la modificación de la norma de tierras “pone en riesgo la soberanía nacional” y advirtió que el debate excede cualquier diferencia partidaria. “Por el bien de los argentinos, ojalá que este proyecto no salga. No es un tema del peronismo; es un tema de la Argentina, del sentimiento del pueblo argentino”, afirmó durante una entrevista con Infobae al Regreso.
Actualmente, asumió la Secretaría de Asuntos Agrarios del PJ. En ese rol, explicó que el partido ya trabaja en una convocatoria nacional para reunir a dirigentes, especialistas y referentes del sector con el objetivo de defender la legislación vigente. Además, confirmó que, si el proyecto se convierte en ley, buscarán impedir su aplicación por la vía judicial.
Al explicar el origen de la ley sancionada en 2011, recordó el escenario que dejó la crisis financiera internacional de 2008 y el creciente interés de grandes fondos de inversión por adquirir enormes extensiones de territorio.
“Entre otros conflictos cuando asumí el ministerio, además de la 125, China había cerrado las exportaciones de soja por un conflicto sanitario”, por lo que “tuve que viajar a China para tratar de destrabar eso, y fueron varios viajes a China y a India y en eso me encontré con que me pidieron comprar un millón de hectáreas en un país y 700 mil hectáreas en la Argentina para un fondo de inversión de India”, relató, al señalar que esa experiencia fue uno de los factores que impulsaron la creación de una norma para limitar la compra de tierras por parte de extranjeros y preservar el control sobre recursos estratégicos.
“Rápidamente advertí que lo que se venía era la compra de tierras por parte de gobiernos y fondos de inversión extranjera” y añadió: “Esto se daba en medio de un contexto de la crisis del 2008, crisis de escrituras de Estados Unidos, la búsqueda por parte de los fondos de inversión de un refugio más estables, acompañados por extraordinarios precios de los commodities, y finalmente salió el proyecto de ley de tierras en el que estuvimos trabajando; la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) estuvo de acuerdo, lo enviamos al Congreso y salió esa ley por amplísimo consenso de las fuerzas políticas, salió con 153 votos a favor”, recordó.
Domínguez: “Advertí que lo que se venía era la compra de tierras por parte de gobiernos y fondos de inversión extranjera”.
“Fue para poner límites a lo que después, en el desarrollo de la década siguiente, se dio la compra de grandes de tierras, particularmente en África por parte de fondos de inversión, por parte de China e India”, mencionó Domínguez.
Durante la entrevista también vinculó el debate con la competencia global por la energía y el desarrollo de la inteligencia artificial. Según planteó, las recientes advertencias de Elon Musk sobre un posible déficit energético muestran que la tierra volverá a adquirir un valor geopolítico cada vez mayor. “Lo que se visualiza es la compra de grandes territorios de tierra sin norma, con legislación propia”, aseguró.
Como ejemplo mencionó el caso de Próspera, el desarrollo impulsado en Honduras con participación del empresario Peter Thiel, donde, según explicó, se buscó crear un enclave con reglas propias. A su entender, esos antecedentes obligan a discutir cuál debe ser el papel del Estado frente al creciente interés internacional por territorios con recursos naturales y potencial energético, como la Patagonia. En esa línea, recordó que la legislación vigente todavía establece límites para la adquisición de tierras por parte de extranjeros. “Todavía queda un 10% más de tierras por comprar y la limitación son mil hectáreas en la zona núcleo. Después cada provincia hace la adaptación en su territorio”, precisó.
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