Atrás quedaron los conflictos judiciales de Paulo Londra con Rocío Moreno y finalmente la historia de amor y desamor parece encausarse hacia cierto grado de estabilidad.

Este domingo, el cantante subió un video jugando y acariciando a sus dos hijas, Isabella y Francisca, y agregó: “Son mi motor, choque, choque”.

Cuando a mediados de mayo llegó al acuerdo para la mantención de las niñas con Rocío Moreno, Londra había expresado: “Desde hoy en adelante solo queda tiempos bellos”. Por el momento, parece que así es.

Leé más notas de La Opinión Austral