La China Suárez quedó envuelta en la escandalosa separación de Wanda Nara y Mauro Icardi en los últimos días, pero no es la primera vez que la actriz argentina es noticia por una polémica ruptura en parejas de celebridades. Por ejemplo, la relación entre Nicolás Cabré y Eugenia Tobal, o la separación de Pampita con Benjamín Vicuña, última pareja formal de la ex Casi Ángeles.
Al respecto, en las redes sociales comenzaron a buscar una explicación a esta recurrencia de casos similares, y comenzó a circular un término en particular: Síndrome de Fortunata, es decir, un comportamiento que lleva a la atracción hacia hombres casados.
En esa línea, la psicóloga y sexóloga Silvana Savoini, coordinadora de la Diplomatura de Estudios Avanzados en Sexología y Neurociencias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), desestimó que la China Suárez tenga ese “síndrome”, que a su parecer estigmatiza a “la mujer deseante, deseable, la ‘zorra‘, que viene a ‘robar’ maridos, como si la pareja fuese una propiedad privada susceptible de ser ‘robada’, no un sujeto pensante, sintiente y con capacidad para decidir”, dijo en diálogo con el diario La Capital.

Acerca del llamado Síndrome de la Fortunata, la experta dijo: “Dentro de la nosografía psicopatológica no existe tal cuadro como entidad clínica. En todo caso es un constructo que se usa para describir un patrón de comportamiento de recurrencia en la vinculación con personas comprometidas en otra relación“.
“Pero lo preocupante es porque socialmente se busca patologizar a la tercera en discordia, ¿por qué asusta su comportamiento? Será porque pone en cuestión las estructuras de nuestra organización social, como es la monogamia“, planteó la sexóloga respecto al tipo de vínculo sexoafectivo más tradicional.
“La monogamia es social, no natural, por lo tanto no sorprende que ocurran estas cosas, las estadísticas de infidelidad lo reflejan. Por otro lado una mujer libre y deseante es ‘peligrosa’ y siempre resulta más seguro desactivarla encasillándola en una psicopatología, el miedo a la libertad siempre está presente, y la mujer como tentación es una leyenda instalada desde la Biblia, no olvidemos que desde el principio de los tiempos para el catolicismo, Eva le dio a probar el fruto prohibido a Adán, y de allí el pecado original que privó del paraíso a todos los mortales hasta hoy”, cuestionó la profesional.
Y en esa línea fue contundente: “Ese es el patrón recurrente que habría que cuestionar, ¿otra vez una mujer que tienta y corrompe a un varón inocente? Aburre. Pero es cierto que lo prohibido atrae, no sólo a la China Suárez, a personas de todos los géneros y estados civiles, tampoco es novedad ni patología”.
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