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La red “764”, secta satanista y neonazi nacida en EE.UU., fue mencionada en amenazas contra universidades argentinas como la Universidad Católica Argentina, la Universidad Nacional de Tres de Febrero y la Universidad Nacional de La Plata. El Federal Bureau of Investigation alertó sobre manipulación digital de menores e inducción a autolesiones y suicidios en vivo.

La Argentina volvió a encender sus alarmas de seguridad tras una serie de amenazas de masacre en instituciones de educación superior en las que se mencionó a la red “764”, un grupo extremista cuya estética y relatos combinan satanismo, neonazismo e idolatría de la violencia digital.

El misterioso número “764” irrumpió primero en intimidaciones dirigidas a la UCA y la UNTreF, donde el autor de los mensajes se identificó como “militante de la red 764”. Más tarde, el nombre se repitió en un correo masivo enviado a la comunidad de la UNLP, con el asunto “Voy a fusilarlos a todos”, que obligó a suspender actividades y activar protocolos de evacuación este viernes en la ciudad de La Plata.

Operativos, evacuaciones e investigación federal

El mail, distribuido durante la madrugada a decanatos, áreas administrativas y correos personales de estudiantes y trabajadores, anunciaba: “Voy a hacer una masacre en la UNLP inspirado en la matanza fallida en la UNTREF. Voy a ir armado este viernes a una de las sedes con los rifles de asalto que ven en la foto”, adjuntando imágenes de armas largas similares a un fusil tipo AK-47.

El mail con la amenaza que recibieron en la UNLP.

La situación derivó rápidamente en el cierre completo de edificios y la evacuación preventiva de facultades como la de Artes —ubicada cerca de Plaza Rocha— y la de Arquitectura, emplazada en El Bosque. El operativo involucró a la Policía Federal Argentina, que inició rastreos digitales, mientras otras dependencias de la UNLP reforzaron la seguridad edilicia por instrucción del Rectorado.

La causa quedó bajo la órbita del Juzgado Federal N.º 3 de La Plata, a cargo del juez Ernesto Kreplak. Hasta el cierre de esta nota, no hubo heridos ni incidentes dentro de las sedes académicas.

Qué es la red 764: origen y expansión digital

La red 764 surgió en 2020 en Estados Unidos, impulsada por un adolescente originario del estado de Texas, Bradley Cadenhead, quien eligió el nombre a partir del código postal de su ciudad natal. El grupo se expandió en comunidades online con una simbología que mezcla pentagramas, esvásticas, discursos neonazis y culto a la violencia gráfica y ritualista.

Tanto el FBI como la National Crime Agency del Reino Unido catalogan a sus miembros como “depredadores cibernéticos”. Según esas advertencias, el grupo se infiltra en plataformas como Discord, Roblox y Telegram para captar adolescentes vulnerables.

Manipulación de menores, autolesiones y suicidios en vivo

Los informes internacionales describen un patrón de captación y coerción psicológica extrema: las víctimas, una vez ganada su confianza, son empujadas a situaciones de abuso digital en tiempo real. Allí se les induce a autolesionarse frente a cámara, mientras los miembros observan, celebran y difunden el sufrimiento como parte de una dinámica de pertenencia ideológica.

Uno de los casos judicializados más graves es el de Cameron Finnigan, de 18 años, condenado a seis años de prisión en Reino Unido. En su habitación, la policía halló simbología neonazi y satánica, elementos que coincidían con el imaginario del movimiento.

El subdirector del FBI, David Scott, reconoció públicamente que se trata de “uno de los casos más inquietantes que enfrentamos”.

¿La red 764 opera en Argentina?

Los investigadores argentinos aclaran que no hay evidencia de que la red 764 tenga presencia o estructura operativa en el país. La principal hipótesis es que las amenazas buscan construir notoriedad local para obtener reconocimiento o validación dentro de comunidades internacionales asociadas al grupo, un fenómeno de radicalización digital que ya se vio en otros países.

Especialistas en ciberseguridad y contraterrorismo insisten en que la mención a la red 764 debe tomarse con seriedad, no por su despliegue territorial en Argentina, sino por su capacidad de inspirar imitadores, captar jóvenes por internet y convertir la violencia digital en riesgo físico real.

Comunidad en alerta

La difusión del mail multiplicó la preocupación en grupos de estudiantes y docentes, donde circularon capturas de pantalla, audios y relatos de evacuación que acrecentaron la incertidumbre.

Hoy, la principal urgencia para autoridades y familias no es solo identificar al autor del correo, sino comprender cómo opera el discurso extremista en entornos online para prevenir la captación de jóvenes y evitar tragedias derivadas de la manipulación digital.

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