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El diplomático argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), habló este martes en una audiencia con su objetivo de convertirse -a partir de 2027- en el sucesor de António Guterres como secretario general de la ONU (Organización de las Naciones Unidas).

La exposición, realizada en idioma inglés, empezó pasadas las 15 en la sede de la ONU en Nueva York. Su presentación fue a continuación de la expresidenta chilena Michelle Bachelet, otra de las candidatas a ocupar el cargo. El sistema de audiencia fue responder preguntas de los 193 miembros de la Asamblea General y de organizaciones de la sociedad civil.

Grossi durante las preguntas, segmento de la audiencia que duró unas tres horas.

En el inicio de su presentación de diez minutos, antes de las preguntas, Grossi señaló: “Existen grandes interrogantes sobre el valor real de las Naciones Unidas para resolver los problemas, sobre su eficiencia al hacerlo y sobre su capacidad para lograrlo. Prevalecen el cinismo, la frustración y la tristeza. Y nosotros, como personas que trabajan por la paz y creen en las organizaciones multilaterales, de lo contrario no estaríamos aquí, debemos reconocer que esta es la realidad: que la tendencia no es favorable y que la dirección en la que se mueven las Naciones Unidas no es la que a todos nos gustaría ver“, enfatizó.

Rafael Mariano Grossi, de 65 años, cuenta con el respaldo oficial del gobierno de Argentina para su postulación.

En ese contexto, agregó: “Es por ello que la elección de la persona que habrá de trabajar con los 193 Estados miembros de esta organización reviste, en este momento, una importancia crucial. Como bien sabemos, existe un marcado interés en la idea de la reforma, y creo que tendremos amplias oportunidades de observar cómo cada candidato intenta mostrarse más reformista que el resto”.

La revista TIME lo eligió como uno de los 100 más influyentes del mundo.

Voy a hablar 10 minutos y responderé preguntas durante tres horas”, había indicado el sábado pasado al Grupo Crónica. “Grossi, argentino, es uno de los principales candidatos a Secretario General de la ONU”, publicó recientemente la revista TIME, que lo eligió entre los 100 personajes más influyentes del mundo, en un escenario internacional marcado por conflictos armados, tensiones nucleares y desafíos geopolíticos. “Estamos presenciando un momento único en el que toda la comunidad humana debe actuar”, señaló.

Los otros candidatos: Rebeca Grynspan (70); la chilena Michelle Bachelet (74) y Macky Sall (64) de Burundi.

Rafael Mariano Grossi, de 65 años, cuenta con el respaldo oficial del gobierno de Argentina para su postulación. El exdiplomático lidera el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) desde 2019, cargo que le ha dado una amplia relevancia internacional.

El argentino integra una lista de cuatro postulantes, que se completa con la costarricense Rebeca Grynspan (70); la chilena Michelle Bachelet (74) y Macky Sall (64) de Burundi.

La audiencia en la ONU en el momento en el que Rafael Grossi respondía las preguntas.

Todos tenemos la sensación de que es un mundo en el que prevalece la guerra, que la guerra ha vuelto con furor a Europa y otros lugares, en África e incluso en América del Sur, el Caribe, Asia. No hay continente alguno que haya quedado al amparo de este retorno de la guerra”, señaló, y remarcó que muchos se preguntan “¿dónde está la ONU cuando se habla de paz y seguridad?“, expresó de manera contundente.

Esa era la idea y es importante que pensemos en todo esto, afirmó Grossi. “Todo el mundo habla de reforma, pero hace dos años no era así”, explicó respecto a uno de los ejes claves en este proceso de elección.

La ONU “se creó y está diseñada para resolver problemas sobre el terreno”, expresó Grossi.

“Esta casa no se creó para ser una institución que emite mensajes desde una torre de marfilse creó y está diseñada para resolver problemas sobre el terreno, y eso quiere decir adaptarse a situaciones, hablar con todos y en particular aquellos que están inmersos en la guerra“. Y subrayó: “Esa es mi visión, la de una institución que estará ahí fuera, que actuará con igual resolución en todos estos frentes“, describió.

“A veces la diplomacia preventiva es esencial y forma parte de las medidas que tomamos para evitar los conflictos”, dijo más adelante.

Entre otras cosas, Rafael Grossi manifestó: “Necesitamos unas Naciones Unidas modernas, centradas en resultados reales, sostenibles y verificables, como, por ejemplo, eficacia en la gestión, coherencia y un liderazgo de confianza”.

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