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El pronóstico climático para los próximos meses ubica al centro-este de la Argentina entre las regiones que podrían recibir más lluvias por el desarrollo del fenómeno conocido como “Súper Niño”. El proceso comenzó a manifestarse a principios de agosto y, según las proyecciones disponibles, podría extenderse al menos hasta marzo de 2027.
La intensidad llegaría a ser “fuerte o muy fuerte”, con un posible pico en octubre, de acuerdo con las previsiones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
En el mapa trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), una señal verde se extiende desde el noreste y abarca varias provincias. Ese indicador representa una mayor probabilidad de precipitaciones durante el próximo trimestre, aunque el pronóstico destaca especialmente a Misiones y Corrientes: ambas podrían superar los valores normales de lluvia, con una probabilidad superior al 55%.
La previsión también alcanza sectores de Formosa, Chaco y Santa Fe. Al momento del informe, además, regían alertas naranjas por tormentas en Misiones y parte de Chaco, y una alerta amarilla en Corrientes. Son las zonas más sensibles del país en términos de precipitaciones porque allí no solo se esperan mayores anomalías, sino que también es donde más llueve de forma convencional.
El escenario también contempla a Mendoza y San Juan, en la región de Cuyo. Allí, las nevadas son importantes para el abastecimiento de agua y las previsiones podrían contribuir a aliviar la emergencia hídrica que afecta a la zona desde hace una década.

Ante la duda de cómo impactaría en Caleta Olivia y Río Gallegos, se conoció que, según el SMN, el fenómeno del “Súper Niño” no afecta a la ciudad de El Gorosito, tampoco a la capital ni al resto de Santa Cruz.
Ante la posibilidad de lluvias intensas y otros fenómenos, la Agencia Federal de Emergencias difundió recomendaciones para reducir riesgos. Antes de las tormentas, aconsejó limpiar desagües, revisar techos y canaletas, asegurar objetos que puedan volarse y seguir los pronósticos. También recomendó tener a mano los contactos de emergencia.
Durante una inundación, se advierte que no se debe circular por calles anegadas. Si el agua entra en una vivienda, hay que cortar el suministro eléctrico solo si es seguro hacerlo y evitar el contacto con postes, carteles y cables.
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