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Desde el corazón de la Patagonia hasta el escenario mundial del fútbol, tres amigos de El Calafate emprendieron una travesía que combinó largas horas de viaje, escalas en distintos países y una misma motivación: alentar a la Selección Argentina en una nueva cita deportiva.

“Somos tres amigos, tres amigos y concuñados los tres”, contaron entre risas a ADNSUR al relatar cómo se organizaron para emprender la travesía que los llevó desde la Patagonia Sur hasta el lugar donde se disputa el encuentro. Uno de ellos explicó que incluso lograron “rescatar” a un cuarto integrante que venía desde Miami, a quien fueron a buscar antes de iniciar el recorrido conjunto.

De Santa Cruz a Kansas para alentar a la Scaloneta. FOTO: CAPTURA ADN SUR

El itinerario no fue sencillo. Partieron desde El Calafate y debieron cruzar hacia Chile, pasando por Punta Arenas, luego Santiago, posteriormente Lima, y desde allí continuar hasta destino final. En total, el viaje demandó cerca de 36 horas entre vuelos, micros y esperas prolongadas en aeropuertos.

“Fue casi hasta la Antártida más o menos”, bromearon al describir el trayecto, y agregaron que en el intento de abaratar costos “hubo que hacer de todo un poco”, en referencia a la combinación de medios de transporte y escalas extensas.

El grupo viajó especialmente para acompañar a la Selección y a una agrupación a la que pertenecen, a la que identifican como “la cuarta”. En ese marco, no ocultaron su entusiasmo: “Damos todo por la Selección”, remarcaron.

La pasión incluso se materializó en un gesto simbólico: cada uno de ellos se realizó un tatuaje alusivo al viaje y al sentimiento compartido, aunque uno de los integrantes admitió en tono distendido que “lo retaron” por la decisión.

Con la ilusión de traer la cuarta estrella. FOTO: CAPTURA ADN SUR

Otro de los protagonistas destacó las condiciones climáticas del destino final, en contraste con el frío patagónico: “Yo vengo del diez bajo cero, escarcha, hielo… acá me estoy derritiendo mal”, señaló entre risas.

Pero si hay un elemento que sintetiza esta historia es una bandera. Según relataron, no es la primera vez que los acompaña en grandes eventos deportivos: ya estuvo presente en Rusia y también en la final de la Copa América disputada en Miami. “Tiene su trayectoria, tiene kilómetros”, afirmaron orgullosos.

La bandera intacta sigue sumando millas. FOTO: CAPTURA ADN SUR

Lejos de perder vigencia, la bandera sigue sumando destinos. Para sus dueños, funciona casi como una cábala que esperan continúe dando resultados: “Por la revancha no se dio en Rusia, pero viaja igual… suma millas con nosotros”, cerraron con humor.

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