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Río Gallegos fue escenario de una nueva celebración del atletismo con la cuarta edición del Desafío Bajo Cero, una maratón que convocó a más de 200 participantes en la Estancia Güer Aike. Por primera vez, la tradicional competencia salió del ejido urbano para trasladarse a un campo histórico de la región, en una apuesta que buscó combinar deporte, naturaleza y vida saludable.
Desde las primeras horas de la mañana, los organizadores trabajaron en la marcación de los circuitos, que incluyeron distancias de 6 y 13 kilómetros, señalizados con pintura fluorescente para garantizar la seguridad de los corredores. El evento también tuvo espacio para los más chicos con la largada de los “mini kids”, una propuesta que refuerza el espíritu familiar de la competencia.
En diálogo con el móvil de La Opinión Austral, Héctor, uno de los responsables de la organización, destacó la magnitud de la convocatoria: “Más de 200 participantes llegaron desde Puerto Natales, Punta Arenas, Piedra Buena, San Julián, Comodoro, El Chaltén, Río Turbio, 28 de Noviembre y por supuesto Río Gallegos. Estamos felices porque los cupos se agotaron y hasta tuvimos que habilitar inscripciones sin remera por la gran demanda”, señaló con satisfacción.
La jornada tuvo un condimento especial: la animación musical del DJ Marco Paiva, que aportó un clima festivo a la competencia. Aunque el viento característico de la región dijo presente, el sol de primavera acompañó a los corredores, marcando un contraste con las ediciones anteriores que se habían realizado en pleno invierno.
Por su parte, Viviana Velázquez, también integrante del equipo organizador, resaltó la esencia del evento: “Esta carrera siempre ha impulsado la participación familiar. Es bonito ver a abuelos, padres, tíos y niños compartiendo la experiencia. Todos reciben su medalla y su premio, porque más allá del resultado buscamos fomentar hábitos saludables y la vida al aire libre”.
Velázquez remarcó que el Desafío Bajo Cero combina tramos de cross y trail, ofreciendo recorridos exigentes para los más experimentados y distancias más accesibles para quienes recién se inician en el running. “Más allá de lo deportivo, lo que se vive acá es un encuentro de amigos y familias que disfrutan de la actividad física como estilo de vida”, explicó.
La cita en Güer Aike se enmarcó dentro del calendario de pruebas pedestres de la región, que continuará en las próximas semanas con competencias como Río Gallegos Corre, la Carrera Vial, el Trail del Cóndor en Río Turbio y, hacia fin de año, la tradicional San Silvestre, también organizada por este grupo.
Con la presencia de atletas de distintas localidades, el Desafío Bajo Cero reafirmó su lugar como una de las pruebas más esperadas del calendario local.
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