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Un hombre de 30 años murió tras recibir una violenta golpiza y una patada mortal en la cabeza cuando intentó separar una pelea de mujeres a la salida de un boliche en la localidad bonaerense de Batán, partido de General Pueyrredón. El ataque, ocurrido durante la madrugada del domingo 8 de febrero, quedó registrado en distintos videos filmados por testigos y se viralizó en redes sociales por su crudeza.

La víctima fue identificada como Lucas Nahuel Larroque, vecino de la zona de Estación Chapadmalal y padre de un niño de 6 años. Según la investigación, Larroque intervino para frenar una gresca que se había iniciado entre varias mujeres en la vía pública, a pocos metros del local bailable Momentos, el único boliche habilitado en esa ciudad.

Lucas Larroque, víctima fatal en Batán.

Ataque grabado en videos

Las imágenes captadas por celulares muestran una secuencia estremecedora. Tras una discusión inicial, Larroque recibió una trompada desde atrás que lo derribó. El golpe lo dejó tendido en el piso, semiinconsciente, con la cabeza apoyada sobre la calle. Segundos después, el agresor corrió varios metros, regresó sobre sus pasos y le asestó una patada directa en la cabeza, cuando la víctima ya estaba indefensa.

El ataque ocurrió a metros de un patrullero policial que se encontraba en la zona. Pese a la cercanía del móvil y a la cantidad de personas presentes, nadie logró evitar la agresión final. Decenas de testigos presenciaron la escena y muchos optaron por filmar en lugar de intervenir.

Quién era la víctima y qué motivó la pelea

De acuerdo con los testimonios incorporados al expediente, la pelea comenzó entre dos mujeres y fue escalando con la participación de más personas. En ese contexto, Larroque se acercó porque una de las jóvenes involucradas sería hija de su pareja, Rocío Carrizo.

La mujer relató que Lucas solo intentó sacarla del lugar y frenar la agresión. “Ya estaba inconsciente, no era necesaria la última patada”, sostuvo en declaraciones radiales, al reconstruir los segundos previos al crimen. Según su versión, el joven que luego fue detenido volvió expresamente para patearlo cuando ya no podía defenderse.

Tras el ataque, personal del SAME asistió a Larroque cerca de las 6.45. Los médicos lo encontraron inconsciente, con mínimas señales vitales y una grave lesión en el cráneo. Lo trasladaron de urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) de Mar del Plata, donde ingresó con una lesión cerebral profunda y en estado crítico.

Pese a las maniobras realizadas, el cuadro neurológico resultó irreversible. Larroque murió cerca del mediodía a causa de una fractura de cráneo y una hemorragia intracraneal, según confirmó el informe preliminar de la autopsia.

Un detenido por homicidio agravado

La fiscalía a cargo de Leandro Arévalo, titular de la UFI N° 7 de General Pueyrredón, ordenó la detención de un joven de 18 años identificado con las iniciales L.V., señalado como el autor de la patada mortal. El acusado quedó alojado en la Unidad Penal 44 de Batán y será indagado por homicidio agravado por alevosía, delito que prevé la pena máxima.

Además, la policía aprehendió a una mujer de 24 años que habría participado en los disturbios iniciales y se resistió al accionar de los efectivos. La fiscalía solicitó el secuestro de todas las imágenes de cámaras de seguridad de la zona y de los videos filmados por particulares para reconstruir la secuencia completa del hecho.

Reclamos por falta de controles y seguridad

Vecinos de Batán denunciaron que los incidentes a la salida del boliche Momentos resultan frecuentes, especialmente durante los fines de semana. Atribuyeron los conflictos al consumo de alcohol, la falta de controles y la escasa presencia policial en la zona, pese a tratarse de un punto habitual de concentración nocturna.

La pareja de Lucas persigue al asesino.

La pareja de la víctima también cuestionó la respuesta de las fuerzas de seguridad y del personal del local bailable. Aseguró que la ambulancia demoró en llegar y que los custodios impidieron que allegados se acercaran a asistir a Lucas porque creían que formaban parte de la pelea.

El crimen de Lucas Larroque generó una profunda conmoción en Batán y reavivó el debate sobre la violencia a la salida de los boliches y la responsabilidad de los controles. Familiares y amigos lo despidieron como “un pibe bueno y laburador” que vivía para su familia.

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