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En un contexto ya cargado de dolor, tensión y búsqueda de respuestas, un nuevo hecho generó indignación y reavivó las heridas abiertas por la tragedia del ARA San Juan. Mientras en Río Gallegos se retomaban las audiencias del juicio por el hundimiento del submarino, en Mar del Plata se conoció la denuncia por la rotura de un monumento en homenaje a los 44 tripulantes, ubicado frente a la Base Naval.
El episodio ocurrió durante la jornada del lunes y rápidamente tomó estado público a partir de la denuncia de la abogada querellante Valeria Carreras, quien expresó su enojo a través de un mensaje contundente que no tardó en viralizarse. “Apareció roto el monumento en homenaje al submarino y tripulantes del ARA San Juan”, señaló, al tiempo que cuestionó la falta de respuestas por parte de las autoridades.
El memorial, emplazado en un lugar simbólico como lo es el acceso a la Base Naval de Mar del Plata, constituye un espacio de recuerdo permanente para familiares y para toda la sociedad. La rotura -que, según se indicó, afectó una estructura de mármol- no sólo representa un daño material, sino también un golpe simbólico en medio de un proceso judicial que busca esclarecer uno de los hechos más dolorosos de la historia reciente argentina.
Carreras fue especialmente crítica con el accionar posterior al hecho. “Los guardias no vieron nada. Los oficiales no mandaron a arreglarlo”, expresó, dejando entrever su malestar por lo que considera una falta de reacción ante lo sucedido.
Pero su descargo no se limitó a ese punto. En declaraciones que reflejan el clima de tensión que atraviesa el juicio, la abogada fue más allá y lanzó duras acusaciones hacia sectores de la Armada. “No espero nada de la Armada ni de los miembros de la Armada, porque si fueron capaces de maltratar a las familias, si fueron capaces de mentir y encubrir, si son capaces de callar en el juicio, si son capaces de ocultar la verdad a la Justicia… incluso algunos capaces de culpar a los tripulantes del submarino del hundimiento”, manifestó. Y remató con una frase que expone el nivel de indignación: “Yo no espero nada de estas basuras de la Armada”.
No obstante, la propia letrada aclaró que sus dichos corresponden a una postura personal y no necesariamente representan el pensamiento del conjunto de las familias querellantes.
El hecho se produce en un momento clave del proceso judicial, que se desarrolla en Río Gallegos y que intenta determinar responsabilidades en torno al hundimiento del ARA San Juan, ocurrido en noviembre de 2017 en el Atlántico Sur. A lo largo de los años, el reclamo de los familiares ha estado atravesado por la exigencia de verdad y justicia, pero también por denuncias de maltrato institucional y falta de respuestas.
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