El Ministerio de Salud de la Nación confirmó este lunes la detección en la Argentina de los dos primeros casos de Candida auris, ambos provenientes de muestras de pacientes tratados en una clínica porteña.
Se trata de una especie de hongo que crece como la levadura, y puede hallarse fundamentalmente en hospitales y geriátricos, donde llega a contaminar a los pacientes y residentes aun cuando no tengan ningún tipo de patología.
Puede colonizar el cuerpo humano y persistir en el ambiente hospitalario por semanas, ya que es resistente a los desinfectantes comunes. Además, resiste a los antimicóticos comunes, por lo que no es fácil tratarlo como a otros hongos que afectan a las personas.
La infección puede ser riesgosa para pacientes con problema de inmunosupresión u oncológicos, pudiendo provocar la muerte. Su tasa de mortalidad en fungemia varía entre el 30 y el 72% de los pacientes infectados.
Candida auris en el mundo
El patógeno emergente fue aislado y descrito por primera vez en 2009, en 2011 se describió el primer caso de fungemia (hongos en la sangre) causado por esta especie y en 2012 se notificó el primer brote hospitalario en la Región de las Américas.
Desde el primer caso, el patógeno fue reportado como agente causal de infecciones invasoras en humanos en al menos 47 países.
Cuáles son los síntomas
Puede ser que los síntomas no se noten, porque los pacientes con una infección por C. auris comúnmente ya están hospitalizados con otra enfermedad o afección grave.
Los síntomas de la infección por C. auris dependen de la parte del cuerpo afectada. La C. auris puede causar muchos tipos diferentes de infecciones como: infección del torrente sanguíneo, infección de una herida, infección de oído, entre otros.
Debido a que los síntomas pueden variar ampliamente, se necesita una prueba de laboratorio para determinar si el paciente tiene una infección por C. auris.
Quiénes tienen más probabilidades de contraer una infección por C. auris
A menudo afecta a personas que han estado hospitalizadas durante periodos de tiempo prolongados.
Es más probable que la C. auris afecte a pacientes con el sistema inmunitario debilitado por afecciones como distintos tipos de cáncer o la diabetes, o que tienen dispositivos que entran en su cuerpo, como por ejemplo, tubos para respirar o alimentarse y catéteres venosos o urinario.
Las personas sanas generalmente no desarrollan enfermedad por C. auris.
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