La cartera sanitaria nacional incluyó dos nuevos síntomas entre los criterios para sospechar la enfermedad: la dificultad para detectar el gusto y el olfato.

Por eso, desde ahora la nueva definición de caso sospechoso de COVID-19 comprende a toda persona que presente fiebre de 37.5 Cº o más y uno o más de los siguientes síntomas: tos, dolor de garganta, dificultad respiratoria, falta de olfato o gusto (anosmia/disgeusia) sin otra enfermedad que explique completamente el cuadro clínico.

Sin gusto ni olfato

A principios de abril se conoció un estudio por el que se determinó que al menos el 80 por ciento de los pacientes diagnosticados con coronavirus pierde por completo el sentido del olfato y un porcentaje aún mayor (88 por ciento) sufre algún grado de alteración del gusto.

Se trató de la primera investigación publicada hasta ahora sobre la presencia de estos síntomas en pacientes con una infección leve o moderada por coronavirus, que analizó 417 pacientes de 12 hospitales de 4 países (España, Bélgica, Francia e Italia).

El estudio fue realizado por un grupo de jóvenes investigadores de la Federación Internacional de Sociedades de Otorrinolaringología (YO-IFOS), con el apoyo de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) y otras sociedades europeas

Según precisó el doctor Carlos Chiesa, coordinador de YO-IFOS de la SEORL-CCC, “vimos cómo la diseminación del Covid-19 en España y en Europa se acompañó de dos nuevos síntomas como son la alteración del sentido del olfato y del gusto”.

 

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