Luthier Blues viene de coronarse como ganador en las últimas nueve carreras que disputó, todas de forma consecutiva. Cada vez la distancia con sus rivales es mayor y se ha convertido en la mayor atracción de la hípica nacional.

Por otro lado, su entrenador es Gonzalo Sarno, un sencillo cuidador de la ciudad de Azul que después de cada carrera deja abierta la posibilidad de modificarle la distancia. “Por ahora seguimos en la recta”, aclara de acuerdo a lo publicado en agencia Télam, por Milo Taboada .
Una de las cualidades de este caballo, es que largue bien o largue mal, como le pasó en su última actuación en el Gran Premio Estrellas Sprint en Palermo, el hijo de Le Blues es una máquina de correr de los 500 metros al disco. No hay forma de seguirlo y no tiene ya rivales en ningún punto del país. La gente comienza a aplaudir en la mitad de la recta. Por seis, por siete y por ocho cuerpos cruza el disco con total solvencia.
El pasado sábado 25 de junio, tras haber ganado por seis cuerpos de ventaja sobre Breve Mensaje, su entrenador afirmó: “Haremos lo mejor para el caballo. Nos apasiona venir a Palermo y sentir los aplausos del público. Por el momento escuchamos ofertas pero no hemos decidido nada”.
En su último triunfo en Palermo, Walter Roldán aseguró: “No tengo ningún apuro por venderlo y, además, no sé si queremos venderlo. El caballo es como de la familia. Y uno nunca quiere que un hijo se vaya de casa, ¿no es así?”.
De aquí en más la historia continúa y esperan que sea con final feliz. Luthier Blues se mantiene en el corazón de la gente. No es poco para estos tiempos tan complicados.
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